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Macri y su nula visión estratégico industrial

Por Carlos Nicolas Kozameh

Macri en Bahía Blanca: “Hoy se fue un símbolo triste de la mentira y el despilfarro  Se fue el barco que llegó en 2008 para procesar gas importado un invierno y terminó quedándose 10 años. Le costó al país más de 40 mil millones de pesos.”

Macri también insistió con que, ahora, el objetivo no es solo recuperar el autoabastecimiento sino también que apuntan a exportar energía. “Vaca Muerta se ha probado ya como una reserva en gas de lo que tiene Rusia, y en petróleo, lo que tiene Venezuela. Y ya empezamos a exportarle a Chile”, concluyó.

En lo personal tengo una lectura diferente de la misma realidad. Desde 2003 hasta 2015 se crearon mas de 100.000 PyMES. El crecimiento industrial fue lógicamente acompañado de mayor demanda energética. Se puede observar en CAMESSA como fue creciendo la generación eléctrica en centrales térmicas y cuando la demanda superó la oferta se comenzó a importar gas, para no dejar al consumo residencial sin calefacción en invierno ni electricidad en verano.

Todo esto cambió durante el gobierno de Macri. De 2015 a la fecha la industria ha disminuido su capacidad instalada de 95% a 55%. Eso quiere decir que utiliza la mitad de energía que necesitaba en el 2015.
Considerando que el 65% de la energía la consume la industria, no sólo dejamos de importar gas, sino que ahora podemos exportarlo.

¿Es positivo para un país exportar una commodity como lo es el gas natural o es preferible utilizar ese gas como energía en la industria así generar trabajo y exportar productos con valor agregado?

Alemania importa todo el gas que consume ya que no dispone de pozos petrolíferos. El gas proviene de Rusia ¿Cuál sería su consejo para Alemania?¿ Que elimine su industria para no importar gas?

Con respecto al precio de gas antes y ahora. Antes se pagaba 2 dólares por Mbtu extraído, precio estándar internacional. Hoy se paga más de 6 dólares por Mbtu. Es una ganancia escandalosa para un servicio público. Lo que es más escandaloso es que las empresas del grupo Macri son las que están percibiendo estas ganancias.

Por último, Macri olvida que Vaca Muerta fue nacionalizada en el gobierno anterior a pesar de haber votado en contra de la iniciativa.

El precio de no haber chequeado el discurso preparado por sus asesores, fue hacer el ridículo frente a la población informada.

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8 Comentarios en Macri y su nula visión estratégico industrial

  1. Y que esperaban, del CEO que cerro SEVEL!!??

  2. Quién comenta ésta boludez? Seguro un kichnerista.

  3. Según cifras oficiales (ver https://www.argentina.gob.ar/energia/hidrocarburos/produccion-de-petroleo-y-gas) la producción de gas de este año va a sobrepasar no por mucho los 40 millones de m3 (Mm3), disminuyendo desde el año pasado (44,656 Mm3) y aún más desde el 2016 (44,987 Mm3), lo cual básicamente tuvo su explicación en el permiso concedido a las productoras para que se exporte lo que las empresas consideren lo necesario, restringiendo la provisión al mercado interno, que por otra parte como bien dice la nota ya viene consumiendo mucho menos no solo por el brutal e injustificado aumento tarifario, sino por la importante caída en la actividad económica, y de ella la industrial, que viene rompiendo records a la baja desde hace varios meses (el último dato habla de una caída mensual mayor al 11%, una cifra que no se daba desde hace décadas en los peores momentos de nuestra economía).

    Esos “casi” 45 Mm3 que Macri y sus secuaces festejaron como un hito inaudito en nuestra historia energética está igualmente lejos de la cifra de producción del año 2009, que alcanzó los 48,419 Mm3 y se mantuvo casi estable en torno a los 44 Mm3 hasta el año 2013, cuando los productores “se sentaron” sobre los pozos -como se dice en ese ambiente- como forma de presionar al gobierno para lograr mejores condiciones en subsidios y otras yerbas tras la nacionalización de YPF, todo esto hecho con aval de Galuccio, personaje que siempre ha sido un niño mimado de las grandes empresas del sector, y que hoy tiene su propia petrolera de la mano de inversores mexicanos de dudoso origen. Estas son maniobras habituales de las empresas en nuestra historia atendiendo solo a sus intereses en el manejo del mercado nacional de hidrocarburos, y aún así la producción de gas durante el periodo K de 2009 hasta fin del 2015 nunca fue menor a los 41,708 Mm3, por lo cual la producción en el mejor año de la era macrista está tan solo un 7% por arriba del peor de la era K, y todavía le faltaría otro 7% para llegar a igualar lo producido en el año 2009.

    Obviamente las empresas petroleras van a compensar la caída del consumo interno con una menor producción, pero también con un mayor componente de exportaciones siempre que la actividad de los países vecinos requiera de esos volúmenes, por lo que tanto la brutal retracción del consumo brasileño tras la llegada de Temer al gobierno desinflo la euforia inicial, y un bajo crecimiento del mercado chileno, que podría romperse recién este año, justificaría retomar un volumen razonable de exportaciones a ese país que pueda llegar a mover la aguja de la producción en este lado de la cordillera.

    Otra consecuencia del falso “milagro” de Vaca Muerta, que responde claramente a lo que bien decía Scalabrini Ortíz en aquello de “la riqueza natural de América ha servido para la destrucción americana” por estar manejado por sectores ajenos a nuestros intereses nacionales (ver Cuaderno de FORJA nº 4, “El Petroleo Argentino”), es que con la exportación del gas o el petroleo los precios del mercado interno tienden a acoplarse a los precios internacionales, con la variante criolla de que si llegan a descender en el mercado mundial obviamente aquí no lo hacen, lo cual ya podemos ver con el negociado perpetrado por este gobierno de atar el precio de los combustibles al costo del dolar y al precio internacional del crudo, cuando no hay razón para ello porque la mayor parte de los insumos necesarios para extraer el crudo y transformarlo están pesificados.

    Este acoplamiento a los precios internacionales no sería problema si fuera acompañado por un acoplamiento al nivel salarial internacional en los principales países consumidores de petroleo, y también de su actividad económica, tal como lo predica la teoría liberal del libremercado, pero resulta que las distorsiones a ese principio creada por los intereses de las empresas cartelizadas a nivel global, y de gobiernos que parecen lacayos de las mismas y en consecuencia crean reglas de juego que les son harto favorables, dan por tierra a esa inocente creencia del culto neoliberal y explican el porqué mientras que nuestros precios y costos de producción se elevan al nivel de los países industrializados (o aún más), el costo del salario baja a niveles del sudeste asiático, mientras que la actividad económica se parece por su decrecimiento repentino cada vez más a la de las vulnerables economías del Africa subsahariana, que dependen casi totalmente de sus recursos naturales.

    La forma de romper este círculo vicioso es que el Estado recupere el control de toda la cadena productiva de los hidrocarburos, y que estos recursos -en especial sus yacimientos- vuelvan a ser parte del patrimonio nacional como lo eran hasta la reforma constitucional de 1994, que convalida la Ley menemista 24.145 de Federalización de Hidrocarburos de 1992, y la profundiza en la Ley Corta (Ley 26.197 de 2006) que transfiere a las provincias de la administración de dichos yacimientos. Estas normas permitieron no solo crear provincias petroleras vs. otras que no lo son (los denominados “emiratos provinciales”), sino que permitieron a las empresas de nivel global negociar mano a mano directamente con provincias que tienen una estructura estatal similar o menor a la de un municipio del conurbano bonaerense en temas fundamentales como cuotas de producción, áreas y duración de concesiones, inversiones a realizar, regalías a pagar, o tecnologías a emplear, con lo cual los beneficios logrados en comjunto por estas empresas ha crecido exponencialmente a medida que los efectos sobre los intereses nacionales eran cada vez peores.

    Si bien la renacionalización de YPF intentó revertir parte de esta tendencia, la subsistencia de estas leyes para lograr el favor político de los gobernadores petroleros -metidos ahora en el directorio de la renacionalizada- y su manejo por Galuccio -avalado por los representantes de los gobernadores petroleros a sugerencia de esas empresas- derivó en que YPF en esta nueva etapa acompañara el interés de sus competidoras, aumentando su producción cuando el precio internacional baja, lo cual permite que las petroleras internacionales guarden sus reservas para ser extraídas con precios más interesantes, logrando con ellos mejores ganancias a la par que reciben mayores subsidios y otros beneficios para “tentarlas” a producir, y haciendo lo contrario mientras sube, efectuando el contrapunto ideal para balancear el mercado de acuerdo al interés de aquellas, lo que en su momento fuera denunciado por el mismo Mosconi o Scalabrini. Lamentablemente, y como en otras tristes épocas, YPF se convirtió de esta forma en un facilitador más de la explotación de nuestros recursos en contra de nuestros intereses nacionales, y el día en que contemos con un gobierno realmente nacional la estructura de esta firma deberá ser reformulada para el bien general y no solo de algunos, pero lo esencial es que el Estado Nacional recupere la propiedad y jurisdicción sobre los yacimientos.

    Por ello es interesante hablar de la variación del mercado del gas y felicito el análisis de la nota, pero creo que mucho más lo es el hablar de las causas que configuran el como se estructura ese mercado, y que como resultado tuvieron a buques gaseros y regasificadores en nuestros puertos, o que hoy debamos soportar precios de energía propios de los países europeos que no tienen petroleo y dependen totalmente de exportaciones desde el otro lado del mundo. Este no es nuestro caso aunque el discurso oficial quiera convencernos de lo contrario.

    Saludos. Ernesto

  4. La energía no responde a la política, responde a la realidad, querer negarla en este artículo miope para la gilada K es subestimar la inteligencia de la gente. Los productores no se sientan sobre ningún pozo, sería como sentarse a ver como lentamente el viento patagónico le vuela los billetes. La producción cayó en el gobierno K, es un hecho, indistinto de que se consuma mas, si los K planificaron crecer no planificaron como sostener el crecimiento, como no planificaron nada, una manga de improvisados prepotentes que solo supieron robar. Basta de defender lo indefendible, hubo algunas pocas cosas buenas pero la política energética fue de las peores, probablemente la económicamente menos defendible.

    • Estimado Carlos, la caída de producción respondió a la dirección que supo darle otra administración neoliberal (Nemen), que precisamente echó por la borda el estratégico recurso energético, a las manos del “mercado”, el cual que no solo responde a intereses empresariles, sino también a administraciones de gobierno del stablisment. Recuerda usted acaso que Repsol pagó una burda suma por YPF? Recuerda ud, la recurrente faltante de combustible, sin embargo se exportaba como si sobrara? Que cree ud que pasaría en USA si a una empresa privada se le ocurriera desabastecer sus necesidades, en función de “ver que sus dólares no se pierdan”?

      Vamos estimado, no sea inocente!
      El recurso del subsuelo argentino es de los habitantes de la nación y no de empresas, que lo único que hacen es apropiarse de los pozos y sus facilidades para solo extraerlo.

      Le agrego, en lugar del gobierno K, personalmente no le hubiera pagado un centavo a Repsol, e incluso lo enjuiciaría por haber desabastecido al país.

      Saludos

    • Bueno Carlos, si Ud. cree que las cuestiones energéticas no responden a la política entonces no se la debe agarrar con los K (que por si ya no lo sabe no lo soy y por eso he criticado su política de energía, como lo hice en la entrada anterior y desde que participo en foros) sino con todos aquellos estrategas, académicos, autores y periodistas que a nivel mundial y desde hace décadas han dado cuenta de las guerras motivadas en cuestiones del manejo del sector energético ¿qué fue la guerra en Irak entonces? ¿y la de Libia? ¿y Siria? ¿Chechenia y Georgia? ¿porqué los paladines de la democracia de EEUU sostienen dictaduras retrógradas como las de Arabia Saudí y otros países del Golfo? ¿por qué el golpe de Estado en Irán de 1953 patrocinado por los EEUU? ¿por qué el inmediato repudio a los ayatollah que lo derrocaron en 1979? ¿de donde viene el ensañamiento con el chavismo y Venezuela (principal reserva mundial de petroleo convencional)? ¿por qué la persecución a Correa en Ecuador, quien se atrevió a enjuiciar a Chevron? ¿cual es la causa de los conflictos en los países productores africanos? ¿por qué en las principales áreas de producción proliferan los conflictos sociales y militares, en especial cuando alguno de los actores quiere sacar los pies del plato o remover el status quo?. Expliquele a los europeos occidentales que su dependencia del gas ruso y el petroleo de medio oriente no condiciona en lo más mínimo su política exterior, o pregunte a los productores de shale y convencionales norteamericanos porque no exportan a mejor precio su producción si es que su actividad se rige de acuerdo a las leyes de mercado en un país que se ufana de ello.

      Los ejemplos sobran, no trate de negar lo evidente, el sol no se puede tapar con las manos, y menos hacer que por una ocurrencia a todas luces errónea como la suya tengan que reescribirse miles de libros y artículos que en base a hechos documentados dicen lo contrario a lo que Ud. cree, infórmese un poco por favor, comenzando por saber de donde surge el apodo de las “7 hermanas” para las principales empresas petroleras de EEUU e Inglaterra, todas las cuales tienen o han tenido presencia destacada en nuestro país a pesar de la existencia de YPF, sea ésta pública o privada, porqué se creó la OPEP, o porqué muchas de las economías más desarrolladas del mundo siguen teniendo control estatal sobre sus recursos energéticos, y en particular los hidrocarburíferos.

      Es largamente sabido que en el mundo moderno quien maneja los recursos energéticos tiene la llave del desarrollo de la economía de los países, y ninguno de los actores del tablero estratégico mundial quiere quedarse afuera de esto, ya sea para controlar el mercado o evitar que el propio sea controlado. Sabiendo esto va de suyo imaginar que las empresas petroleras tienen una alta incidencia de sus decisiones marcadas por los intereses de sus casas matrices en la metrópoli y no en los intereses locales, y si les es necesario sentarse sobre los pozos para condicionar el desarrollo de una sociedad sin duda lo van a hacer, porque todo el eventual dinero que puedan llegar a perder (que encima en nuestro no perdieron ni con los K ni tampoco con los M porque reciben subsidios e incentivos de todo tipo para que saquen algunas gotas del pozo) es poco y nada comparado con los beneficios estratégicos que les representa a sus mandantes en el corto, mediano o largo plazo, según corresponda.

      Es un error gravísimo tener visión cortoplacista en asuntos estratégicos, la energía lo es, y los jugadores de ese sector lo tienen muy claro, por lo que allí las famosas “reglas del mercado” tienen una aplicación más que limitada (lo demuestra el que no se haya revertido el estancamiento en la producción a pesar del programa de incentivos aplicado desde la década pasada hasta hoy) y lo que impera es la “mano invisible” no de los mercados sino de los gobiernos y corporaciones en pos de lograr sus intereses. Desde la intervención militar directa, pasando al financiamiento de insurgentes, golpistas, la desestabilización política mediante opositores salvajes, o simplemente amenazando y corrompiendo a gobernantes, las petroleras y sus mandantes controlan el flujo de provisión energética a los distintos mercados según su conveniencia. Y tanto lo controlan que han logrado revertir la obligatoriedad del uso de automóviles eléctricos en California, pese a estar más que maduras retrasan la aplicación de energías alternativas y no centralizadas como la solar, o bien controlan ellas mismas o a través de sus subsidiarias los principales desarrollos y empresas prestatarias de energía eólica o mediante uso del hidrógeno.

      Ahora bien, si lo que le interesa en vez de esos asuntos de mediano y largo plazo es la politiquería de corto plazo y su conjunto de excrementos y chanchullos, en nuestro caso hemos sufrido al gobierno anterior, proveniente de uno de los emiratos petroleros provinciales de nuestro país y por lo tanto con intereses muy cercanos a las petroleras (basta recordar su voto en la privatización de YPF, la Ley Corta que he mencionado, el reconocimiento de una indemnización a Repsol, la provincialización de YPF y su figura legal como Sociedad Anónima, la elección de Galuccio para comandarla, la inactividad de ENARSA, el acuerdo secreto con Chevron en Vaca Muerta, los subsidios por no producir y muchos etc. más), así como hoy estamos sufriendo un gobierno que, primero con Aranguren y después con Iguacel y sus sendos séquitos tiene como ministros y secretarios a los principales CEO o gerentes de las grandes petroleras privadas que actúan en nuestro país, y por ende solo eso puede explicar cosas inauditas como aplicar en un país petrolero como el nuestro tarifas más altas que las de países del primer mundo que importan todos sus hidrocarburos, con coeficientes de ajuste siempre a favor de las empresas, con aún más subsidios al sector que los otorgados por el anterior gobierno, y con la renegociación de contratos y concesiones que solo contemplan las exigencias de las empresas, no multándolos por los incumplimientos en los acuerdos de aumento de producción que justifican los subsidios que se les otorgan, e incluso usando al Estado como mediador para negociar bajas en los sueldos de los empleados, compromisos a no efectuar reclamos salariales o huelgas, procurarles bajas de regalías y de impuestos provinciales y nacionales, y hasta de bloquear el reclamo y proceso de regularización dominial de tierras ancestrales de los grupos indígenas que se encontraban en ese trámite habilitados por la Ley 26.160, entre muchas otras acciones de menor trascendencia pública pero de igual conveniencia a las petroleras.

      Por ende, estimado Carlos, le sugiero tenga una visión de mayor horizonte temporal y no signada por lo que no es blanco es negro para que comience a entender mínimamente de que se trata en asuntos como estos, sino va a seguir cayendo en creencias que nada tienen que ver con los hechos.

      Saludos. Ernesto

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