Noticias Recientes & Destacados

Gracias por tanto: la nueva última cena

Argentina gourmet. Una panzada para propios y ajenos.

Gracias por tanto: la nueva última cena

Escribe: Rosendo P. Gabino

Es hora de partir.  El festín concluyó. Sobre la mesa aún quedan restos del enorme banquete. Todavía se puede sacar carne del hueso. Sin embargo,  los invitados que todavía tienen resto, se declaran  satisfechos y cruzan los cubiertos.  Pocas veces han comido tan de golpe; hasta  rechazan el café.
Los comensales, después de  dos largos años de la mejor cocina del mundo, presienten que su paladar tendrá un cambio de sensaciones.  Temen el sabor agrio.  Un próximo estado de putrefacción.
No están dispuestos a sufrir la más mínima indigestión. La panzada fue brutal, son voraces, implacables, pero no estúpidos.
Los anfitriones de la gala redoblan la atención a sus invitados. Mejoran lo  exquisitamente terrenal a nivel  sublime, cual diablo tienta  al pecado.  Al son de un bolero los mariachis van de mesa en mesa  cantando  “vamos del cuarenta al sesenta”.  Solo reciben una mueca soberbia y vacía.
Sus cinturones se desprenden. Los vientres inflamados buscan libertad. Finalmente, algunos se quedan un rato más, solo un poquito, aclaran.
El círculo rojo y sus mutualistas de bandera ajena fueron los protagonistas de  la festividad financiera del paraíso sur. Otros aromas  llaman a sus  preciados y multiplicados mangos  verdes. Platos  menos abundantes pero más seguros.  Tienen buenos amigos y mejor información.  Gozan de privilegios ajenos al resto de los mortales. Sí, algunos hasta gobiernan.
Chantas de levita devenidos en ministros que hicieron del estado una casa de burlesque, donde faltan plumas pero sobran billetes.  Exponentes acérrimos  del mostrador reversible. Ponen precio y participan de la compra venta. Con total desparpajo, y plena luz del día, crearon un bacanal.
Los que se quedaron afuera  miran la comilona  por el vidrio del salón.  Son multitud. Algunos aplauden mientras esperan la promesa de las sobras; el derrame más esperado de la historia.  Se aprietan el cinturón y piden paciencia.
Otros languidecen mientras sus estómagos de niños o abuelos  gritan penurias.  El vidrio los separa del alivio, pero a esta altura, poco queda para repartir.
Cuando el cristal estalle, los  comensales  saturados de  engorde, ya se estarán revolcando en otros páramos. Sí, como cerdos en nuevo chiquero.

Anuncios
Acerca de Rosendo Pío Gabino (2 Artículos)
Sobreviviente del pensamiento nacional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: