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Retorno al coloniaje: la militarización de Nuestra América

"Desde la VII Cumbre de las Américas en abril de 2015, en Panamá, el escenario regional empezaba a dar cuenta de algunas fisuras que marcarían el pulso de la etapa próxima, y que el tiempo reciente viene confirmando."

“Desde la VII Cumbre de las Américas en abril de 2015, en Panamá, el escenario regional empezaba a dar cuenta de algunas fisuras que marcarían el pulso de la etapa próxima, y que el tiempo reciente viene confirmando.”

Por Luis Wainer*

En aquella reunión de Panamá, la presencia de Cuba en la cumbre –luego de su expulsión de la OEA en 1962 por “incompatibilidad con el Sistema Interamericano”- prologaba un encuentro histórico; sin embargo, más allá de crónicas y celebraciones, la situación se jugaba en otro terreno: la calificación planteada por parte de Estados Unidos a Venezuela como “Amenaza a la Seguridad Norteamericana” era el hito central sobre el cual se organizaría un nuevo ciclo injerencista continental. En ese mismo tono aparecía el conflicto de Argentina con los fondos especulativos y el golpe de mercado, y el ya iniciado proceso de impeachment en Brasil; temas determinantes a la hora de golpear a los tres países más importantes de América del Sur –geopolíticamente hablando- clave para comprender el fin de los gobiernos de Cristina Fernández y Dilma Rousseff, al mismo tiempo del ritmo de asedio internacional que adquirió la situación de Venezuela.

Otra de las cuestiones no menores que exhibía el temario de aquella cumbre era el avance de los acuerdos de paz en Colombia ya iniciados en La Habana; hecho que también se transformaría en eje de las nuevas relaciones entre América Latina y los Estados Unidos en los tiempos subsiguientes, en cuanto al modo de capitalizar los mismos y en relación a la posibilidad que los acuerdos puedan significar la paz en Colombia sin una región y sus instituciones –Unasur, Celac- y ya sin líderes como Hugo Chávez, como garantes. Esto es: si los acuerdos eran hijos de un tiempo histórico de unidad, en el mejor de los casos, su firma se daría en uno de recomposición.

Indicadores del corrimiento del escenario regional fueron, por ejemplo, la parálisis de organismos como Unasur frente al golpe de Estado en Brasil, la crisis que presentó Mercosur en torno a la posición por parte de Argentina, Brasil y Paraguay buscando expulsar a Venezuela, o el avance por parte del actual gobierno argentino en cuanto a quitar obstáculos que impidiesen la explotación británica en las Islas Malvinas y sus espacios marítimos circundantes, como se conoció en el acuerdo de septiembre de 2016 entre Gran Bretaña y Argentina. Detenerse en este último punto es dar cuenta no solo de los 11.000 km2 que representan las dos islas, sino en el conflicto territorial más importante del planeta (más de 6 millones de km2), central para el futuro de la explotación de los recursos naturales del Atlántico Sur, además del camino a la reserva más importante del mundo de agua dulce que significa la Antártida (1).

Por eso, para los términos del acuerdo, hablar de “remover los obstáculos” pinta a las claras un nuevo tiempo para Argentina y la región que supone, en materia de navegación y de pesca e hidrocarburos, dejar de penalizar a las empresas que actúen en territorio argentino sin permiso (2).

Con ese escenario regional de fondo, otra de las claves fueron los programas de asesoramiento impartidos por el gobierno de Estados Unidos a miembros del sector judicial de la región, como ya venía siendo el caso del “Programa Puentes” desde 2009. Casualmente, entre los alumnos más destacados estaba el Juez Sergio Moro, a cargo de la Operación “Lava Jato” en Brasil.

La embestida legal contra Cristina Fernández de Kirchner, Dilma Rousseff y Lula Da Silva, fueron ejemplos no aislados de una nueva táctica de “guerra no convencional”, que se conoce como Lawfare (3). Este término se utiliza para calificar un uso indebido de instrumentos jurídicos con fines de persecución política, destrucción de imagen pública e inhabilitación de dirigentes políticos. Estas acciones se completan necesariamente con una sistemática cobertura mediática que logre presionar al acusado y su entorno, de forma tal que éste sea más vulnerable a las acusaciones sin prueba y, en consecuencia, pierda apoyo popular para que no disponga de capacidad de reacción; todo ello como una manera de producir consentimientos en la opinión pública en cuanto a el modo de jerarquizar las denuncias de corrupción.

En Argentina, el caso Nisman ha sido al respecto uno de los ejemplos más destacados, que condujo a una fuerte desestabilización del gobierno de Cristina Fernández en 2015, año de las elecciones presidenciales. En el mes de enero de 2015, sin prueba alguna, los medios más importantes construyeron opinión en torno a la culpabilidad de la presidenta del asesinato del fiscal. Tal disputa con los fondos especulativos o la reacción frente al Memorándum de Entendimiento con Irán por el tema AMIA y la muerte del Fiscal Alberto Nisman -fiscal que investigaba el atentado, encontrado muerto en su departamento la madrugada del 19 de enero de 2015- desnudaron la tensión primero y la acción decidida después, por parte de Estados Unidos: el caso Nisman permitió dar cuenta de su estrecha relación con la Embajada norteamericana y la tensión que ese vínculo generaría a partir del memorándum con Irán.

En Argentina el caso del Fiscal Alberto Nisman puede inscribirse en una hipótesis de desestabilización sincronizada en la región, vía Poder Judicial y medios de comunicación (4).

Recolonizar es desmontar la institucionalidad regional 

Recordemos que las visitas de Obama a Cuba y Argentina en 2016 dejaron al descubierto el programa neocolonial trazado para esta etapa por parte del Departamento de Estado norteamericano  (5): por un lado, ensayar “flexibilizaciones” –que nunca iban a consolidarse- con Cuba como señal de prestancia a vincularse de un nuevo modo con el continente; por el otro, acorralar política y económicamente a los tres países que encabezaron el desplante al proyecto panamericanista en 2005 bajo el signo del “No al Alca”. Esta dualidad resultaba desde 2015-2016, de entrada, un mensaje a la región: la búsqueda era recomponer la “naturalidad” de un histórico dialogo con los países centrales.

De la letra chica de aquella visita se vislumbraba la instalación de bases militares y la cooperación en materia de seguridad hemisférica: desde marzo de 2016, el conocimiento sobre la intención de emplazar una nueva base militar en el Atlántico Sur (Tierra del Fuego) -que se sumaría a la inmensa base de la OTAN en las Islas Malvinas- iba caracterizando la escena injerencista. Si además consideramos la base británica de la Isla de Ascensión, la OTAN podía completar un control total sobre el Atlántico Sur.

El gobierno de Mauricio Macri tomó nota rápidamente del programa de Washington: más allá del abanico de medidas de ajuste y transferencia regresiva de recursos en el plano local, era necesario observar la centralidad de la reconfiguración de la política exterior. Bajo la premisa de reeditar el proyecto del Alca -en la Alianza del Pacífico y sobre todo en el por ahora frustrado Acuerdo Transpacífico-, el macrismo debía avanzar en pos de desarmar inéditas pautas de cooperación regional que habían sido consagradas en la última década. En vistas de la recomposición, frente a Brasil y Venezuela, Argentina mostró credenciales neo-coloniales: en el primer caso reconociendo rápidamente al gobierno golpista; en el segundo, como motor de la asedia en consonancia con la derecha internacional y en la promoción de un grupo de países que –además de salir de Unasur- debían consolidar un espacio de presión a Venezuela y de crítica a las instancias regionales consagradas la última década, como finalmente sería el flamante “Grupo de Lima”.

El caso del golpe a Rousseff ilustra el modo en que las derechas continentales, en clara sintonía con el gobierno-sector privado estadounidense, buscaron ganar tiempo impidiendo a Venezuela asumir la presidencia pro-tempore del Mercosur que le correspondía. Con Michel Temer como nuevo presidente, dejaron al organismo sin política, determinando en el corto plazo la expulsión definitiva de Venezuela y, en el mediano, intentar retornar el organismo a su base librecambista, despojada de los avances en lo social y lo político alcanzados en la última década y media.

En Venezuela, se develaban las diferentes dimensiones y estrategias que debían operan en conjunto: presión política vía organismos internacionales y diplomacia; presión económica y desabastecimiento criminal; acciones de sabotaje; intento de juicio político; montaje de escenario violento en las calles; intento de sedición en las FFAA; seguido de amenaza de intervención en caso de “mayor inestabilidad”.

Mientras la violencia aumentaba en aquel país y la guerra económica ahoga a buena parte de la población, bandas organizadas expresaron incesantes situaciones de terror, buscando mostrar al mundo una situación ingobernable, susceptible de “ayuda humanitaria” y de intervención. Las últimas semanas de campaña hacia la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) –julio de 2017- contaron con el recrudecimiento de las amenazas (sanciones) por parte de Estados Unidos y el inmediato cumplimiento de países como Argentina, Brasil, México, Colombia, Chile, Perú, Panamá y Costa Rica a los postulados del norte.

La ANC, una institución sui generis que conmovió el mapa político bolivariano, permitió la emergencia de nuevas dirigencias de base, con propuestas ancladas en sus sectores y territorios y una campaña montada sobre la necesidad de paz, acompañada por una parte significativa de la población. Era aquello una enseñanza para el largo derrotero nuestroamericano: de las crisis y del asedio difícil es salir recostados en las instituciones tradicionales. Así, si la ANC triunfaba, debíamos esperar una violenta reacción en términos regionales y mediáticos. Luego de que la ANC calmara las calles y desarmara, una vez más, anhelos urgentes de la oposición local, entonces la disputa se concentraría en el ámbito internacional.

Rápidamente, en San Pablo, los socios fundadores del Mercosur, cumplieron su cometido: desarmar -ahora oficialmente- un Mercosur que desde 2015 ya no miraba hacia América Latina: esta vez el argumento fue la avanzada de Venezuela en cuanto a la elección de la ANC. Y entonces, más sanciones (6). Estuvo el vicepresidente norteamericano Mike Pence recorriendo algunos países de la región celebrando el cambio de rumbo y pidiendo concesiones programáticas, de cara a venideras inversiones extranjeras. Una de ellas, acentuar la política anti Venezuela.

En continuidad con el mencionado Decreto sancionatorio de Obama de 2015, se puso en marcha la “Orden Ejecutiva” propuesta por Donald Trump en agosto pasado, lo que implicó la prohibición de refinanciar los bonos de la deuda contraída con el país del norte, un conjunto de sanciones a las transacciones privadas con el Estado venezolano o con PDVSA, incluidas a navíos que transporten alimentos. Esto sumado al embargo de armas por parte de la Unión Europea. Así se inició una fase de estrangulamiento financiero reflejado en la capacidad de compra de alimentos e insumos básicos, cierres unilaterales de cuentas del Estado en el exterior, cancelación de pagos, depósitos y contratos; detención de contenedores cargados de insumos básicos y congelamiento de fondos para la importación de medicamentos (7).

Defensa Nacional en la esfera de la OTAN

Otro de los indicadores en materia de seguridad interior/defensa –que se pondría de manifiesto en la visita a nuestra región del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. En la relación con Israel (segundo proveedor de armas en América Latina) se expresa un proceso de colonización de la seguridad regional, en tanto se acuerda compra de equipos, asesoramiento, línea táctica y visión estratégica, en tanto dimensión complementaria al modelo económico y social (8).

Desde septiembre de 2017, con la visita del primer ministro israelí a Colombia, México y Argentina, terminaba de perfilarse un nuevo tiempo para Nuestra América: el gobierno argentino, como llave para la recomposición neocolonial, buscaría licuar la frontera entre seguridad interior y defensa nacional a los efectos de introducir a las Fuerzas Armadas en acciones represivas, modelos conocidos tanto en Colombia como en México. Ello como parte de una profundización del esquema de seguridad que incluye ceder la defensa a la órbita de Estados Unidos y la OTAN.

Es necesario recordar, para no estar atado a la inmediatez de la crónica, que el gobierno de Mauricio Macri buscó desde un comienzo otorgar el autogobierno a las Fuerzas Armadas, lo que suponía quitarle al Estado el control y -sobre todo- la formación sobre la fuerza, como antesala de nuevos acuerdos de “cooperación” en materia militar, necesarios para la proclamada “lucha contra el terrorismo”; elementos estos que permiten tener un vasto control sobre asuntos internos como el de la seguridad o el narcotráfico (9).

En consonancia, pudimos observar los últimos meses, ejercicios militares con presencia de militares norteamericanos en Argentina, Brasil o Chile; ingreso de tropas a la Amazonía Brasileña, maniobras combinados que buscan la instalación de bases militares que, como siempre, buscan tutelar potenciales recursos naturales estratégicos. En Argentina, la DEA norteamericana avanzó en lo que ha denominado la instalación de una “fuerza de intervención” (taskforce) en Misiones, con el argumento de la “lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”. Desde noviembre del año pasado, en la frontera entre Brasil, Colombia y Perú, se realizó la operación conocida como “América Unida (Amazonlog 17)” en coordinación con los Ejércitos de los tres países y las fuerzas estadounidenses. Las FFAA norteamericanas –en paralelo a la intervención militar en el Estado de Río de Janeiro- lograron un viejo anhelo: ingresar a la Amazonía brasileña. Estas acciones militares se desplegaron, además, bajo el supuesto de una intervención multinacional “que debe estar preparada para atender una crisis humanitaria”, término que, como se sabe, suele asociarse a Venezuela (10).

Podemos hacer el ejercicio de enumerar situaciones nodales en buena parte del continente, que desnuden las condiciones de lo que llamamos un “tiempo de recomposición neo-colonial”. Debemos hacerlo a los efectos de consolidar un lente analítico que auspicie una mirada política más allá de la inmediatez de los hechos y las crónicas periodísticas, las cuales irremediablemente irán completando un largo inventario de padecimientos. Es necesario que tales padecimientos se detecten a la luz de un marco teórico que imprima en ellos un sistema de dominación. Sin embargo, así como nos cabe la labor de construir un diagnóstico epocal riguroso sobre los movimientos que planifican los países centrales para nuestra región, urge sobre tal diagnóstico, elaborar una mirada política-intelectual que, sobre los claroscuros y balances de las últimas dos décadas, componga un programa político-económico más allá de la urgencia de volver a ocupar el poder del Estado.

Notas

(1) Véase: Wainer, Luis, “Malvinas, entre un tiempo de recomposición neocolonial y un nuevo ciclo de desmalvinización”. Nodal, abril de 2018.
(2) En consecuencia, se desprende del acuerdo redactado en Londres, la búsqueda por desmantelar medidas jurídicas, administrativas y legales, en pos de eliminar las restricciones y sanciones a la explotación ilegal de nuestros recursos naturales. Argentina y la región -que la acompañaba en el reclamo- abandonaron así un considerable empeño en el desarrollo del Atlántico Sur: una defensa integral de su soberanía territorial, científica, satelital y económica.
(3) “Estados Unidos (por medio de la USAID) es uno de los principales proveedores de asesoría para la reforma de los aparatos jurídicos en América Latina y el Departamento de Justicia estadounidense ha estrechado en los últimos años los vínculos con los aparatos judiciales de la región en la lucha anticorrupción”. (Vollenweider y Romano, 2018).
(4) Lo confirman, por ejemplo, cómo rápidamente el New York Times, o The Washington Times, han pedido una investigación de carácter internacional, al tiempo que exigido sanciones por el “asesinato” del fiscal, al cual catalogaban como “un hombre de gran valor en un país donde reina la impunidad”; país que “se ha chavizado y convertido en un régimen autoritario”, entre otras tantas declamaciones infaustas (The Washington Times, 20 de enero de 2015).
(5) Véase: Wainer Luis, “Argentina, de la opción por el Atlántico Sur a la Alianza del Pacífico”, Alainet, junio de 2016.
(6) Recordemos que las sanciones económicas implementadas, tal como lo esperábamos, pasaron de aquellas dirigidas puntualmente a funcionarios del gobierno bolivariano, a otras denominadas de “amplio espectro”, que buscan afectar al petróleo y ahogar financieramente al país. Tal como afirmara la analista Silvina Romano, las sanciones se suman al recorte/suspensión de préstamos o a la suspensión de exportaciones e importaciones de productos fundamentales para la economía, buscando generar aislamiento, incertidumbre y desconfianza de la población frente a las medidas del gobierno.
(7) Véase: Wainer, Luis, “El chavismo triunfó otra vez. La oposición en retirada hacia el plano de la presión internacional”, Nodal, mayo de 2018.
(8) https://mundo.sputniknews.com/radio_voces_del_mundo/201709151072377363-i…
(9) Tras la revelación de un “listado de equipamiento militar” solicitado por el gobierno a Estados Unidos entre 2016 y 2017, la administración de Mauricio Macri avanzó en nuevos acuerdos político-militares y en materia de seguridad con el país norteamericano sin pasar previamente por el Congreso. Entre otras cosas se incluye el entrenamiento de tropas argentinas en escuelas extranjeras. Ya desde 2006, el gobierno de Néstor Kirchner prohibió que las fuerzas de seguridad firmaran este tipo de acuerdos de entrenamiento.
(10) Ídem nota 7.

* Sociólogo / Mg. Estudios Latinoamericanos. Docente e investigador UNSAM-UNDAV-UNAHUR. Coordinador Área de Estudios Nuestroamericanos Centro C. de la Cooperación “Floreal Gorini”. Nota originalmente publicada en Revista Contraeditorial el 27 de julio de 2018.

 

Artículo original en: http://www.agenciapacourondo.com.ar/internacionales/retorno-al-coloniaje-la-militarizacion-de-nuestra-america

 

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7 Comentarios en Retorno al coloniaje: la militarización de Nuestra América

  1. “Nicolás de Maquiavelo escribió en su conocido libro “El Príncipe”: “Hay dos formas de combatir, con la fuerza o con las leyes”. “Lawfare” es la definición que hoy en día recibe la segunda forma. La utilización política de la justicia en el combate político separatista en Cataluña es el ejemplo más claro.

    Un combate que tiene lugar en dos niveles diferentes pero íntimamente conectados: el jurídico-legal y el mediático y que tienen como objetivo la conquista de la opinión pública mediante la imposición del relato partidista como la verdad misma.

    La llamada “postverdad”. O lo que lisa y llanamente siempre se ha definido como mentira como parte de campañas de desinformación.

    El termino “lawfare” traducido al castellano significa “guerra jurídica” y es una contracción gramatical de las palabras “law” (ley) y “warfare” (guerra), en oposición a “warfare”, que describe la guerra clásica.

    Y fue utilizado por vez primera por el mayor general Charles J. Dunlap Jr. en un discurso que dio en 2001 en el Harvard’s Carr Center en el que definía la “guerra jurídica” como “el uso -o mal uso- de la ley como un sustituto de los medios militares para tomar un objetivo operativo”.

    Los australianos John Carlson y Neville Yeomans también hicieron uso del término “guerra jurídica” en su manuscrito “A dónde va la ley: la humanidad o la barbarie, en El camino hacia fuera – Alternativas radicales en Australia” en el que argumentan que la busqueda de la verdad ha sido sustituida por la “guerra jurídica en los tribunales”.

    Los coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui dicen, de la “guerra jurídica”, en su libro “Unrestricted Warfare” (Guerra sin restricciones), que podría ser utilizada en conjunto con “la guerra mediática”, es decir, propaganda, para llevar una enorme presión pública en contra de una operación con un objetivo fijado.

    Hoy en día, el término “lawfare” ha evolucionado desde el campo militar y se ha introducido en el mundo político y judicial, a gran escala.”

    extraído de https://confilegal.com/20180128-lawfare-la-utilizacion-politica-la-justicia-combate-politico-separatista/

  2. Muy interesante comentario Marcelo, echando luz sobre una de las tácticas de propaganda y supresión política que el poder económico local, aliado al poder financiero internacional y sus ramificaciones estatales en una de las grandes potencias como lo es los EEUU, han elegido como herramienta congruente con la estrategia de Light Footprint (“Huella Leve”), por la cual la intervención directa de las fuerzas militares de los EEUU es reemplazada por una estrategia de intervención indirecta armando, financiando, entrenando, asesorando y dando todo tipo de apoyo a los sectores locales que le responden, si estos son los miembros de un gobierno afín -como lo es el de Macri- directamente apoyando sus medidas y aparato de propaganda, o si son fuerzas opuestas a un gobierno que no les resulte digerible -como el de Venezuela o Nicaragua- dando todo tipo de apoyo a los opositores políticos y mediáticos, incluyendo el control sobre lo difundido en internet y las redes sociales, las llamadas TICs (Tecnologías de Información y Comunicación).

    Más allá de algunas novedosas herramientas tecnológicas ligadas a las TICs no es una estrategia nueva, pero no por ello deja de ser efectiva, sobre todo cuando se dispone de la supresión de las voces disonantes. Por eso para que la mentira de la “posverdad” sea efectiva deben suprimirse todos aquellos indicios que desnudan tal mentira, y eso se lo hace a través de denominar como “fake news” (noticias falsas) o teorías conspiranoicas a todo aquello que se diga y que demuestre la falsedad de lo que se pretende imponer. Es obvio que en estas operaciones el objetivo, la víctima, es la capacidad individual o colectiva para elegir libremente de que fuentes informarse, puesto que desde que el mundo es mundo las noticias falsas se mezclan con las verdaderas con fines interesados y el mejor antídoto contra esto es la posibilidad de que cada uno pueda contrastar las fuentes de las cuales se nutre de información, y conozca perspectivas distintas y hasta opuestas.

    Lo que se pretende es la instalación de un discurso único que lleve a un pensamiento único, que no sea otro que el pensamiento de los grandes medios y TICs ligados al poder económico global. El colmo de la aplicación de estas modalidades no viene -por ahora- de los EEUU, sino de la misma China, la que en el año 2020 aplicará un orwelliano sistema de “crédito social” que hará efectiva toda supresión social de la rebeldía o conducta no deseada por el Estado (ver https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41970041), lo cual en países de este lado del globo puede terminar siendo aplicado -y manejado- por las grandes corporaciones tecnológicas transnacionales en su provecho. Esta es una de las aplicaciones más problables del Big Data y una internet vigilada, y así como Google hoy nos filtra las noticias según el interés de los anunciantes que las patrocinan y sabe más que nosotros mismos sobre lo que queremos, es esperable que de aquí a poco tiempo lo que pensemos o consultemos por internet o las redes sociales fuera del corralito impuesto de lo “políticamente correcto” nos califiquen socialmente como sujetos indeseables, se alerte de ello a nuestros contactos y al gobierno, y además se nos controle y suprima nuestro tráfico al punto tal de mantenernos aislados e incomunicados, en el mejor de los casos si es que no se nos elimina. No hay que descartar que los recientemente creados comandos informáticos militares y de seguridad tengan finalidades como estas, que puedan ser justificadas mediante la colaboración con intereses externos.

    Las TICs más que liberarnos y mostrarnos la amplitud y variedad del mundo, paulatinamente tienen un fin cada vez más orwelliano, y tanto la libertad de conciencia como de expresión se encuentran cada vez con mayores limitaciones. Solo con un gran nivel de control de información (o mejor dicho de desinformación) las payasadas judiciales típicas de los “lawfares” pueden resultar creíbles, pues apuntan a un público desinformado y atento solo al impacto de imágenes y títulos pero no a los contenidos, y mucho menos a la reflexión o mirada crítica sobre lo que se está viendo. Una vez que ese público está entrenado, ya ni es necesario aplicar el “cerco mediático” pues aunque tenga los hechos ante sus propios ojos que contradigan sus creencias los seguirá negando o pasando por alto con tal de no poner en crisis su débil estructura mental, la que es consecuencia de tanta desinformación y falta de análisis de lo que se consume sin chistar, con el fin obvio de alienar, hacer vivir al sujeto fuera de la realidad, para poder dominarlo.

    No son buenos tiempos para quienes creemos en la libertad de expresión y de conciencia y en los valores republicanos y democráticos.

    Abrazo. Ernesto

  3. Buenos días:
    Esto de la falta de tiempo se me está haciendo crónico, por lo que muchas veces se me hace muy difícil dar con respuestas adecuadas. Además de la permanente sensación de estar dando vueltas sobre lo mismo, pero allá vamos:
    El refrán criollo reza: “el buen cuchillo, corta por los dos filos” o dicho de otra manera, las mismas armas que emplean contra nosotros, también podemos emplearlas. Los medios de comunicación mueven ingentes recursos y, a través de las TICs, completan el cerco para defender sus intereses. Y, agrego algo mas, durante las variadas dictaduras, que tuvimos a la largo de nuestra historia, los medios se dedicaron a “acompañar” dichos procesos, manteniendo cierta distancia y deslizando alguna crítica como para no comprometerse excesivamente y poder realinearse cuando se reordenara el panorama político. Lo cual era lógico dado que, aunque estuvieran “normalizados”, esas administraciones adolecían de una tara de legitimidad intrínseca, habiendo llegado al poder de manera ilícita, ya sea mediante golpes de estado, proscripción de partidos, fraudes o, como con Menem o De la Rua, a través del gatopardismo y el engaño liso y llano a sus votantes. Pero, con la actual administración, han encarado un nuevo experimento. Ya no se limitan a acompañar, si no que han decidido jugarse el todo por el todo, blindar a esta administración y están dispuestos a imponer un cambio radical a la matriz social de este país. Pero eso ya lo han marcado mejor que yo y, hecha la observación, voy al punto.
    Si se emplean las TICs para imponer un cerco informativo e imponer como norma las barbaridades que hacen, la pregunta que me hago es: donde carajo está mi ejército de trolls, para llenar las redes sociales y los portales de noticias con comentarios cuestionando estas posverdades? Donde está la “granja de cilcks”, para multiplicar hasta el infinito slogans y argumentos que refuten sus campañas? Está claro que un diario o un canal de comunicación solos (aunque los tenemos, y mas de uno) no hacen la diferencia, además de tener mayores gastos y ser mas susceptibles a las presiones, pero portales de noticias y el uso de redes sociales si es algo mas accesible, y es aquí donde noto una ausencia notable!! Es como si Stalin, al enterarse del Proyecto Manhattan, hubiera dicho: “esta es un arma inhumana, debería prohibirse su uso” ó “el socialismo es lo bastante digno para utilizarla y propugna la prohibición de la bomba atómica”. Pero, vaya sorpresa, no fue así. Enterado del asunto, puso a sus mejores mentes y los recursos disponibles, además de los datos aportados por sus espías (Joe era un adelantado!!) y se apuró por obtener su “primer relámpago” antes de que Truman propusiera a la URSS como próximo campo de tiro.
    La Señora tiene a varios de los mejores abogados penalistas del país, para su asesoramiento legal, además de su propio título y, así y todo, los viven madrugando con operaciones judiciales, cuadernos y allanamientos, donde tengo la sensación de que, estos leguleyos, se terminan enterando de las mismas por los diarios. Si la causa de los cuadernos se inicio en abril de este año y terminó saltando en agosto, tuvieron cuatro meses para tomar alguna acción y atajarlos, lo que me lleva a la duda de que o no sabían la existencia de estos o, sabiéndolo, lo subestimaron, lo cual deja bastante que desear sobre su desempeño.
    También no dejo de sorprenderme de cómo se desaprovechan las oportunidades que se presenten. La causa de los aportantes truchos en la campaña electoral, que involucran a Vidal y Larreta, y que podían comprometerlos seriamente, ha perdido fuerza, aunque continua. Y el escándalo de corrupción de menores en Independiente, que comprometía a varios popes del periodismo “amarillo” (a propósito, cambiaron sus gustos culinarios o siguen con los pebetes?) después del escándalo inicial, simplemente se ha silenciado. Además de ser un delito que merece una investigación seria y un castigo acorde, era un buen elemento para acorralar a los “formadores de opinión”.
    O sea, la bomba atómica se inventó, podremos tenerla o no, pero no ignorar su existencia.
    Si, ya sé, me dirán que lo que propongo sobrepasa los límites éticos, que es indigno o que me iguala con los rivales. Pero saben, no soy el que propone las reglas de combate, solo digo que, si se quiere ganar, hay que adaptarse a ellas, o acaso alguien saca un cuchillo en medio de un tiroteo?
    Entonces, para poner las cosas en claro, nos han puesto en el lugar de enemigos y decidieron criminalizar a todo los que se les oponen, asumamos que tenemos un conflicto y llevarlo al mismo nivel. No sé si podremos ganar, pero sabrán que no la tendrán tan fácil y, al menos, los obligue a negociar, aunque sea para establecer unas reglas mínimas de combate.

    Saludos.

  4. Hola Diego, para evitar dar vueltas siempre sobre lo mismo, lo que te puedo decir es que uno de los principios estratégicos es nunca pelear en el terreno propuesto por el enemigo, y mucho menos en sus propios términos. Siguiendo con tu ejemplo, responder a una ataque nuclear con otro es aniquilar la existencia de la humanidad, y mucho más aún cuando esos ataques se darán en tu propio territorio.

    Desde mi posición como peronista no kirchnerista (peronista a secas o a lo sumo histórico, ni “racional”, ni “garantista de la gobernabilidad”, ni de alguna de esas alternativas propias del peronismo liberaloide desperonizado) puedo colegir que acá lo que está en juego es la misma existencia de la política como herramienta para lograr cambios sociales, esto no está dirigido contra CFK por una mera cuestión electoral, ni porque se haya quedado o no con mucho o poco dinero de forma indebida (si se asustan por supuestos USD 60 millones en 12 años, imaginemos lo que se va a pensar cuando se investigue la fabulosa corrupción de este gobierno de gerentes que supero cientos de veces esa cifra en solo 2 años y medio), sino que la finalidad es embarrar, mucho aún más de lo que está, al sistema político de nuestro país. A mi entender se busca construir un nuevo “que se vayan todos” para que tengan posibilidades electorales algunos personajes de fuera de la política pero con el apoyo del poder económico para que sigan representando sus intereses sin los contratiempos que le causan las exigencias y miramientos de los verdaderos políticos, es lo que han hecho con el PRO en su momento, y ante el desgaste de esta fuerza nacida de la nada, ahora van por crear las condiciones para su reencarnación en otra con nuevas caras supuestamente impolutas.

    No se trata acá de defender a los corruptos, y si se demuestra imparcial y fehacientemente -no por cuentos, confesiones bajo presión o fotocopias de cuadernos que no pueden peritarse para saber cuando y por quien fueron escritos- que CFK metió la mano en la lata que pague por ello lo que corresponda, como hoy lo hacen algunos de sus ex funcionarios (con los cuales curiosamente no hablaba y restó poder en cuanto asumió el gobierno) pero si debe tenerse presente que el tema de la “transparencia” en la política es un asunto que de modo alguno garantiza un mejor gobierno, pero que sí puede usarse para garantizar el acceso al poder de peores gobernantes. Un tiro por elevación en este sentido es el tema de los aportes truchos a la política, la única forma de mantenerla con el actual sistema de financiación legalmente previsto, que si se cumpliera a rajatabla dejaría a muchas fuerzas sin posibilidad de financiar mínimamente sus actividades proselitistas, y además solo lograrían hacerlo aquellas con posibilidades ciertas de lograr el gobierno, agravando aún más la tendencia en este sentido, incluso permitiendo que se blanqueen aportes de fuentes internacionales con triquiñuelas legales hoy en uso, como “invitar” a los CEOs de multinacionales y transnacionales a costosas cenas de campaña, con lo cual también se gambetea a la imposibilidad de que las empresas realicen aportes.

    Otro tiro por elevación en la causa de Bonadio corresponde a una de las exigencias del FMI, que es abrir el mercado de las obras públicas a las empresas extranjeras. Con los parámetros de “Transparencia política y empresarial” de la cual no gozan muchos de los países que integran el directorio del Fondo, se ha logrado que la mayor parte de las grandes constructoras nacionales a sus precios de ganga internacional por la devaluación de activos por vía aumento del dolar hoy sumen su devaluación en el desprestigio y la eventual pérdida de obras por motivo de esta causa judicial, lo cual en muchos casos hará que varias de estas empresas de la Patria Contratista (a la cual pertenece nuestro presidente y sus familiares, aunque extrañamente este caso apenas los roce) se terminen transfiriendo a manos de amigos del gobierno o a capitales internacionales.

    Por ello en esta época de “fake news” y “lawfare” no todo es lineal y transparente, hay que tomarse el tiempo para tratar de descular cual es la real finalidad de las acciones, de lo que se informa y de como se informa, algo que me cuesta hacer tanto como a cualquier otro que maneje estas cosas a través de lo que se dice en los medios. Lo que no se puede hacer es dejar de pensar, y responder una carata de noticias falsas y memes que paralizan el cerebro con otra similar creo que es sumarse a la generación de ruido comunicacional que impide la reflexión y reconocer lo que es cierto de lo que no lo es.

    Saludos. Ernesto

  5. Buenos días:
    Muchas veces la diferencia no se dan tanto en las ideas de fondo, en que la mayoría de las veces coincidimos, si no en la praxis, en como estas ideas se planifican y llevan a cabo. Aclarado esto, paso a hacer algunas observaciones, en base a tu respuesta, no para convencer a otro si no, como una vez dijiste, para ordenar los propios pensamientos.
    Con ese objetivo, paso a responderte algunas cuestiones:
    1) Comparto la idea de no pelear en los términos de tu enemigo, pero eso tampoco es una verdad absoluta. En 1940 Francia, prefirió aferrarse a su experiencia en la Gran Guerra y no entendió el tipo de conflicto que le traía Alemania, a pesar de las advertencias de De Gaulle. Puede sonar a una simplificación, además de que una derrota tan contundente solo se obtiene por una sucesión de (garrafales) errores estratégicos. Y reitero el ejemplo de Stalin, comprendió las implicancias de la bomba atómica, y se apuro a obtenerla no para emplearla, si no para evitar que la empleen contra él.
    2) No me defino como kirchnerista, peronista (o de cualquiera de sus yerbas), comunista o anarquista. A lo sumo, me considero progresista, aunque sea una vaguedad. Y le reconozco al peronismo, con todos sus defectos, que fue el movimiento político que mejor representó a los intereses del pueblo argentino. Coincido con vos que, detrás de esta cruzada (renga) contra la corrupción, lo que se busca es un disciplina miento de la dirigencia política, para que se someta a los intereses de los grupos de poder económico, lo cual tampoco es algo nuevo, lo que si me sorprende es la cantidad de zonzos que se compran este buzón. El Chavismo y el Petismo tienen una agenda estratégica y sus situaciones actuales se deben más a crisis de liderazgo que otra cosa, además del desgaste lógico después de largos períodos de gobierno. Por eso me resulta valioso aportes como los del Grupo Fragata y, anteriormente, del Grupo Fénix o Carta Abierta, pero necesitamos de dirigentes que tomen esas ideas y las lleven a la práctica. O sea, el progresismo en la Argentina, necesita un proyecto claro, un plan de gobierno para llevarlo a cabo y dirigentes dispuestos a correr los riesgos y ejecutarlo. Y, honestamente, no estoy viendo algo así. En cambio, nuestra derecha, siempre tuvo sus objetivos en claro y como obtenerlos, y que lugar en el mundo pretenden para nuestro país.
    3) Desde ya que la Transparencia es algo que se espera de un político, pero será una condición necesaria, no suficiente. Me hace acordar cuando la virginidad era una virtud en las mujeres y en realidad, ahora y siempre, solo significa que no tuvieron relaciones sexuales, no que fueran buenas personas. Pero, convengamos, que nuestra dirigencia política hizo méritos para ganarse el que se vayan todos y, como toda crisis, puede ser la oportunidad para generar la renovación política que se necesita.
    4) Hombre, cuando dije que hay que defender corruptos? Reitero, sigue sin preocuparme la suerte judicial y electoral de la Señora pero, para ser honesto, me da un poco de vergüenza la persecución mediática y judicial que tiene (y de paso, empezamos a relativizar el concepto de los fueros, cosa de facilitar el trámite para el tratamiento de futuros legisladores molestos) mientras que otros personajes, como Arribas, lo acunan entre algodones, aceptándole cualquier escrito, declarando falta de méritos y procesando a cualquiera que lo denuncie. Con él, son una ternura!! Ah, y en serio, que cambie de abogados, que mientras van al programa del Gato Silvestre, los viven madrugando. O no lo conocen a Bonadío??!!
    5) Y si, la responsabilidad de filtrar la información y comprender la realidad, entre tanto ruido y mentira, sigue siendo de cada uno de nosotros, y las TICs, en vez de ayudarnos, parecieran empeorar la situación. Pero bueno, es la realidad que nos toca. Antes solo teníamos los diarios y, luego, la radio y la televisión que, para colmo, el flujo de información era en una sola dirección. Las TICs, con todos sus defectos, permiten un flujo bidireccional. Y volviendo al primer punto, esto nos plantea un nuevo tipo de conflicto, donde tenemos que luchar por las almas y las mentes que integran esa audiencia que, normalmente, no se toma el tiempo para analizar el flujo de información que los ahoga, literalmente, solo se guían por los gritos y los cantos de sirenas. Entonces, entendamos las circunstancias que nos tocan, y si no podemos “educar” a la audiencia para que pueda filtrar la información, aprendamos a gritar y cantar mejor. Porque, mientras nosotros continuamos divagando, la derecha continua con su cerco mediático, con su persecución judicial, con el alineamiento de la justicia, con la criminalización de la protesta social, con la reinserción de las FF.AA en la seguridad interior (en paralelo a su desguace, lo que es sorprendente), con el desmantelamiento del (poco) estado de bienestar y la naturalización de la pérdida de derechos adquiridos, con el desmembramiento de la poca capacidad industrial y tecnológica que nos queda y, todo esto, ante un pueblo que parece mas abombado que asustado.
    En breve, habrá elecciones en Brasil, del resultado de las mismas y como reaccione la derecha, gane o pierda, nos dará un indicador de lo que pueda suceder en nuestro país. Porque, si hay algo que me preocupa, es que pasara cuando la mentira deje de funcionar, cuando sus tramoyas legales dejen de serles útiles y comiencen a verlas como un estorbo, cuando se pinchen los globos amarillos y veamos su verdadero rostro.

    Ahí, veremos a los gorilas de siempre, y su rostro nos dará más miedo que risa.

    Saludos.

    • Hola Diego, proseguimos el devaneo neuronal:

      1) Depende de como se vea la cuestión, en tu ejemplo destacaría que los nazis no aceptaron el juego francés de pelear en su territorio fortificado o en un guerra defensiva al modo de la IºGM, pero también a la miopía francesa de no ver que fortificándose dentro de sus fronteras no iban a poder evitar el cerco estratégico por las áreas menos protegidas. Alemania, al igual que la URSS, entendieron desde un primer momento lo que significaba la guerra motorizada, y más aún la mecanizada, así como el efecto devastador del empleo de armas combinadas, y lo triste es que Napoleón ya había planteado más de un siglo antes similares principios con la tecnología disponible en su época. Paradojas de la historia.

      Respecto a la bomba de Stalin, el verdadero efecto disuasivo llegó recién en épocas de Kruschev cuando la URSS dispuso de un bombardero (el M-4) capaz de colocar esa bomba en territorio propio estadounidense, en especial en sus grandes ciudades. Antes pudieron parar al loco de Le May que luego de la IIºGM quería bombardear masivamente a todo el territorio soviético (la famosa película de Kubrick con la actuación de Peter Sellers se inspira en este personaje), pero que por suerte fue contenido porque el resultado hubiera sido la hecatombe nuclear mundial, y además un inusitado apoyo solidario en el resto del mundo al país atacado. El poder militar no es solo una parte -y no la mayor- de la influencia mundial.

      2) Argentina desde hace años asiste a una crisis dirigencial, la cual solo pudo ser revertida en los primeros 8 años del periodo kirchnerista, casi como la excepción a la regla que la confirma, pero en general opera en la cotidiana e inconsciente resistencia popular al orden propuesto por esta clase dirigente, lo que vemos desde el nulo respeto a las leyes como a las pautas que se quieren imponer. Este malestar cultural -o incomodidad ante la iniquidad en términos de Brzezinski- tiene que ver con un posicionamiento antipopular y cipayo de nuestros dirigentes, que incluso es rechazado por parte del cholulaje mediopelo gorila que sí es capaz de tolerar otras cuestiones por egoísmo y conveniencia propia inmediata (no en el medio o largo plazo), tal como lo demuestra el escaso apoyo al acuerdo con el FMI. Este alineamiento con los intereses de nuestros explotadores externos requiere obviamente la ausencia de planificación estratégica y pensamiento nacional, y en consecuencia los dirigentes con posibilidades de ser bancados electoralmente por el sistema actual son los que poseen estas características de cortedad de miras y ambición personal desproporcionada. Si buscas entre los dirigentes de movimientos sociales no bancados por el establishment vas a encontrar otro tipo de dirigentes mucho más comprometidos con las demandas populares, por la sencilla razón que no han perdido los lazos de relación cotidiana con sus representados, ahí sí se reconoce la existencia de una agenda estratégica que subyace a las demandas más cotidianas, como que no se le saque el sustento a los sectores carenciados. De ahí hay un semillero de dirigencia popular más que interesante.

      3) Lamentablemente este tipo crisis que no ponen en cuestión el sistema político corrupto, sino a la misma política e institucionalidad. Gracias a este tipo de desencantos tenés en Filipinas a un tipo que llama a matar en las calles por mano propia a delincuentes y homosexuales, con más de 5000 muertos en los últimos meses por estos casos, o un Bolsonaro en Brasil, que propone básicamente lo mismo agregando a los comunistas y socialistas con un manual de la Guerra Fría bajo el brazo, y que merece que vayamos desempolvando nuestras HHCC con Brasil de los años 70 y 80. Este desencanto dio lugar a un Trump en EEUU, a Salvini en Italia, Kurz en Austria, Orbán en Hungría, y toda una serie de revitalización neofascista en casi todos los continentes con tipos que se pasan la institucionalidad democrática y los DDHH por donde se les termina la espalda, y que están a un paso de poder materializar su vocación totalitaria. Se me puede alegar con razón que del otro lado tienen a una institucionalidad que pretende aniquilar la condición humana y desdibujar al Estado-Nación bajo una terra plana global, pero ninguno de estos movimientos reaccionarios suponen un avance al respeto de la condición humana, como en su momento no lo han hecho el nazismo o el fascismo (de derechas o de izquierdas). Contradiciendo al lema trotskista, en este tema “cuanto peor, peor”, solo se acelera la decadencia al correr tras las falsas ilusiones de opciones antisistema igualmente falsas, que no buscan crear algo nuevo o alternativo sino volver al pasado imposible de lograr por la sencilla razón de que las condiciones de hoy son totalmente distintas a las de ayer.

      4) Los juicios de Bonadio son una farsa, tan farsa como el enjuiciamiento y encarcelamiento de Lula por un crimen que no cometió, o la destitución de Dilma por una pavada. Lo que se busca es disciplinar al sistema político, desarmar la posibilidad de cualquier oposición y facilitar la extranjerización de nuestros resortes económicos, la transparencia es un farsa en estos términos, una herramienta que sirve al imperialismo. A Perón nunca se le pidió transparencia, pero sin embargo no se conocieron en nuestro país periodos de felicidad popular ni de desarrollo nacional como esos. Y ni hablar que la corrupción de quienes se llenan la boca hablando de transparencia supera con creces por varios cuerpos la de los K, acá se quiere ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio, como dice el refrán.

      5) A los gritos y cánticos no se genera conciencia, la política consiste en darle sentido a los hechos que aparecen en los medios y redes de forma fragmentada y desarticulada, mezclados en una cacofonía con otros de cualquier índole. Entonces hay que seleccionar y articular los hechos relevantes de los que no lo son, y eso no es un trabajo que esté dispuesto a hacer el común de la gente, y aún si quisiera hacerlo costaría mucho tiempo que pudiera tener las herramientas para lograrlo. En este escenario no hay posibilidad de una construcción efectiva a corto plazo, si hay una potencialidad en sectores que comienzan a correrse el velo de cierto discurso y notan que no cierra lo que se dice con lo que se vivencia, pero aún así de ellos pocos serán los que tengan posibilidad de visualizar ante que nos enfrentamos. Sería un lujo que algunos de ellos alcancen un lugar relevante en la conducción de gente, y mucho más aún que tengan un efecto multiplicador, pero en la historia varias veces se han presentado escenarios como estos en donde se ha dado vuelta la taba por presentarse oportunidades en los cuales esos dirigentes estaban en el lugar y contexto correctos. Suena casi místico dicho así, pero de hecho abundan los ejemplos de esto, el tema es que el establishment en el medio no te fabrique e imponga un falso candidato para ocupar este lugar antisistema, que es el principal riesgo que se presenta (caso Bolsonaro y todos los demás de los que hablamos antes).

      Saludos. Ernesto

  6. Buenas noches Ernesto, percibiste que, en esencia, estamos diciendo lo mismo? Para hacerla corta, si Bolsonaro tuvo este resultado electoral fue, en gran medida, por tener a un PT desorientado, mas preocupado por liberar a Lula que ganar la elección. Cuando que con la victoria, la liberación venia sola. El carro delante del caballo.

    Y estos errores, se pagan.

    Saludos

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