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Las 3 Mentiras más utilizadas para Atacar la Industria de Tierra Del Fuego

 

Por Fabio Seleme (*):

Asistimos en la actualidad a un fuerte embate contra la actividad industrial fueguina desarrollada al amparo de la ley 19.640. Un proceso gradual pero sostenido de apertura de las importaciones de productos electrónicos parece marcar la política del Gobierno de la alianza del PRO, la UCR y el partido de Elisa Carrió.

Esta acción de política económica, decidida en contra de la principal actividad productiva de nuestra isla, ha comenzado a mostrar las consecuencias en un aumento significativo de la desocupación a partir del freno impuesto a la actividad y es sustentada con una acción ideológica de gran intensidad que se concreta en los últimos tiempos, casi de forma diaria, en artículos y declaraciones mediáticas a nivel nacional que apuntan a mostrar el llamado “costo fiscal” de Tierra Del Fuego.

Este discurso, financiado por el lobby importador, que amenaza con destruir la matriz económica de Tierra Del Fuego y con ello el estilo de vida de los fueguinos se articula sobre por lo menos tres mentiras frecuentemente repetidas con irreflexiva naturalidad. Sin embargo, un rápido análisis crítico permite mostrar el engaño y advertir los intereses que esconde.

La primera mentira consiste en afirmar que del desmantelamiento del polo industrial de Tierra Del Fuego devendría un ahorro gigantesco para el fisco a partir de que éste dejaría de asistir a las empresas electrónicas con los dólares que se requieren para la importación de insumos. Esto resulta falso porque el fin de la manufactura nacional de los productos electrónicos no implicará de ninguna manera el fin del consumo de los mismos. Es decir, sino fabricamos los productos habrá que importarlos fabricados para que la gente pueda acceder a ellos y eso implicará también un costo en divisas que tendrá que solventar en última instancia, de manera idéntica, el Estado nacional con sus dólares. Si se desmantela el polo productivo de Tierra Del Fuego lo que sucederá simplemente es que los dólares que hoy se ocupan en importar insumos se aplicarán para importar productos terminados en otros países. Se trataría sencillamente entonces de una transferencia millonaria del sector industrial nacional al sector comercial importador. De tal suerte, el Estado argentino tiene dos alternativas: subsidia la industria electrónica o subsidia la importación de esos productos. Es absurdo pensar que el fin de la industria fueguina implica poner fin al costo fiscal en torno al consumo de bienes electrónicos basados en tecnología que no producimos. Todo lo contrario, el costo aumentará porque la dependencia tecnológica será mayor.

La segunda mentira se encuentra atada a la primera y se estructura argumentando que es más económico importar el producto terminado que importar los insumos para manufacturarlo aquí.

Esta mentira parte de homologar la industria fueguina a una actividad de mero ensamble, con baja calidad y nulo agregado de valor. Esto además de ser falso resulta ajeno a cualquier paradigma de ingeniería que permita entender la producción industrial actual. Por empezar, pensar que hoy es factible en alguna parte del mundo un proceso productivo sin dependencia de otros mercados es sólo posible desde la ignorancia. En segundo lugar, dimensionar un proceso productivo valorando económicamente las partes con las que se compone una mercancía es poco menos que una tontería, ya que se deja afuera de la cuantificación, nada más y nada menos, que el conocimiento tecnológico, el recurso humano y los servicios que directa o indirectamente forman parte del valor incorporado al producto. En este sentido, lo cierto es que teniendo en cuenta insumos, ingeniería y servicios requeridos en el proceso productivo, la industria fueguina sustituye hoy entre el 25 % y 30 % del proceso productivo. Este porcentaje de sustitución es muy similar en magnitud a la diferencia en menos que guardan los precios de los productos terminados en mercados externos puestos en relación a los producidos aquí, tal y como surge simplemente de observar las tasas arancelarias que en promedio se han impuesto en los últimos diez años a la entrada de productos importados. En consecuencia, si el porcentaje de sustitución es equivalente al arancel de importación, la diferencia de precios entre el producto importado y la importación de insumos para su fabricación local resulta una cuenta de suma cero. Es decir, que los porcentajes de competitividad a favor de la industria extranjera se compensan en los porcentajes de incorporación genuina de valor que se realizan en la isla ya que lo que se paga en más es un volumen económico exclusivamente interno y sin fuga que podemos considerar como riqueza nacional.

 

La tercera mentira consiste en sumar dentro del costo fiscal de la industria fueguina las exenciones impositivas de las que gozan las empresas amparadas por la ley 19.640, como si fueran pagos efectivos que realiza el gobierno nacional y no impuestos no recaudados. La falacia se incrementa cuando con ejercicios de imaginación delirantes se da por sentado que de desmantelarse el área aduanera especial de nuestra provincia el estado pasaría a recaudar esos impuestos que hoy no cobra. Es fácil darse cuenta que esto resulta una abstracta y ridícula expectativa ya que la industria electrónica en Argentina es posible exclusivamente en un esquema sustitutivo, razón por la cual, de salirse de ese esquema las empresas dejarán la actividad y no habrá ningún impuesto que cobrar. Bien mirado tal vez, el desmantelamiento de la industria fueguina lejos de reducir el déficit fiscal podría incrementarlo, ya que el Estado en vez de cobrar una parte de los impuestos y cargas sociales pasaría a recaudar nada, pero debiendo suministrar, como ya mostramos, los dólares que igualmente serán necesarios para comprar en mercados externos los productos terminados.

Finalmente y para terminar, hay que destacar que estas tres mentiras que se articulan con frecuencia contra la industria fueguina van montadas sobre el ocultamiento de una enorme verdad respecto del llamado “costo fiscal”. Efectivamente, lo que no se dice es que el desmantelamiento de la industria fueguina no solo no alivianará las cargas del Estado sino que impondrá gastos significativos. Costará dinero ya que indudablemente pasará factura por la vía social. Es decir, la desaparición de un complejo fabril que ocupa más de 12.000 personas de forma directa no resultará algo gratuito como pretenden hacernos creer desde el gobierno nacional.

Hace unos días Enrique Szewach, devenido de excolumnista de Bernardo Neustadt a vicepresidente del Banco Nación, se animó a decir alegremente que “Con el costo fiscal de Tierra Del Fuego se podrían pagar $50.000 por mes a todos los trabajadores de las empresas y ahorrar $15.000 millones año” (ver). Este dislate teórico que menosprecia violentamente el trabajo de los fueguinos y nuestra existencia como sociedad, de un cinismo increíble para un funcionario público, no requiere mucho análisis. Todos sabemos, porque ya lo sufrimos, que la desocupación tiene consecuencias muy distintas a cobrar 50.000 pesos mensuales. Tiene consecuencias sociales traducibles en graves deterioros de todo tipo, de los que deberá hacerse cargo el Estado, más tarde o más temprano, de una manera u otra y por el medio que sea. En el mejor de los casos el costo será pagando asistencia social, subsidios de desempleo y salud pública, en el peor de ellos, será gastando en recursos e insumos para la represión: policías, cascos y balas.
(*) Secretario de Cultura y Extensión de la Facultad Regional Río Grande de la Universidad Tecnológica Nacional

Más información en: http://www.latdf.com.ar/2016/08/las-3-mentiras-mas-utilizadas-para.html
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28 Comentarios en Las 3 Mentiras más utilizadas para Atacar la Industria de Tierra Del Fuego

  1. ¿cual es el limite admisible de sobrecosto razonable para producir ?… y valoro los puestos de trabajo

    • Si se produce un 25/30 % nacional del porcentual total del artículo, siendo la referidas una media normal dentro de esta industria, no se donde hay sobrecosto. Además no hay que olvidar el espíritu conque nace de esta política de estado, que no es ni más ni menos que hacer fuerte presencia en un punto geoestratégico.
      Permanentemente se confunde material bélico con política de defensa, como si este fuera un todo a la hora de hablar de defensa de nuestros intereses, sin pensar o medir sus costos “muertos” por decirlo de alguna manera, sin embargo se cuestiona alegremente un principio básico de la defensa nacional que es la presencia efectiva de pobladores en un enclave extremo y el poder que implica disponer un polo industrial, el cual en momentos claves vale por miles de millones.

      Saludos
      Marcelo

      • paypay@yahoo.com // 13 noviembre, 2016 en 3:18 am //

        Yo no entiendo “la industria fueguina sustituye hoy entre el 25 % y 30 % del proceso productivo”, como 25/30 % del porcentual total del artículo. Básicamente, de una caja nueva con un celular por ejemplo, que porcentaje se produce acá? Ni el cargador.

      • En todo de acuerdo Marcelo. Además si el problema fuera el sobre costo, se lo bajaría y listo. Pero acá se está pensando en la perspectiva del consumidor (y de mala manera, por que si bajan los precios gracias a la quita de aranceles, lo que sucederá es que sus precios van a bajar significativamente mientras se desploma el empleo y con él el poder adquisitivo para compra esas manufacturas industriales importadas al igual que sucedió enla dictadura y en los 90′) y no del Estado que, en tanto ordenador económico, es también un ordenador demográfico en un territorio tan sensible como Tierra del Fuego que, parece increíble tener que recordarlo a esta altura, está ocupada militarmente y se encuentra de cara al paso entre el océano Pacífico y Atlántico y es el punto más cercano que tenemos a la Antártida. Desocupar Tierra del Fuego (que tiene una tasa de crecimiento poblacional del 20%) a mi entender, es criminal.

        En relación a la cantidad de componentes que se producen en Tierra del Fuego deben haber dos perspectivas: la primera es que, si son pocos los componentes que se producen, lo que habría que hacer incrementarlos (más allá de los límites que lógicamnte siempre va a imponer la escala) o rediseñar la política de sustitucuión de importaciones. Y la segunda, que me parece que estamos ejemplificando justo con los ejemplos en dónde menor sustitución de partes hay, como es el caso de las tablets, celulares etc. Y no las heladeras, planchas, aires acondiconados, etc

        Pero lo que es sustancial es que esta quita de aranceles se da en un marco en el cual se abren las importaciones para la industria automotriz, textil, de calzado, línea blanca, etc. O sea un proceso de desindustrialización en toda regla, con sus típicos síntomas: endeudamiento externo, redistribución impositiva en favor de la economía concentrada y extranjerización económica. Después, la supuesta ventaja de importar sin arancel para que el consumidor, que por dejar de trabajar dejará pronto de serlo, es muy poco serio. A saber: con la suba de tarifas, reducción salarial y una devaluación violenta ¿están más caros o más baratos los productos importados? Teníamos el dólar a 9,5 y ahora a 15,5. Por eso no debe extrañar que con el boom importador propulsado por este gobierno, las ventas minoristas de productos electrónicos se estén desplomando. No es ya, que la propia historia económica Argentina los desmienta, incluso la más reciente, sino que la propia actualidad lo hace.

        Saludos

      • Yo me pregunto, por ejemplo, qué ganamos los argentinos ya no dejando de producir folleteria, cajas y demás. Sino eliminando a empresas como estas que se sostenían por el programa conectar igualdad y el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego: http://www.novatechsolutions.com.ar/ES/servicios

      • MARCELO el tema CHILE lo conozco es mas hasta hace pocas decadas corrian hasta los mojones ..flor d hnos tenemos … el tema patagonia tb pero a mi pensar igual nuestra politica economica es horrible … porque no s puede sostener ….en necesidades basicas basicas …imaginate solo mover la industrias ferroviarias ….aeronautica … ahi si t digo acepto sobreprecios si lo acepto 25…30… 35 %

  2. paypay@yahoo.com // 13 noviembre, 2016 en 3:58 am // Responder

    Un breve análisis, de las supuestas mentiras:
    Respecto de la primera mentira: si importan por ejemplo U$S 1.000.000 para ensamblar celulares, luego al producto final lo venden a un costo de dos veces y medio de lo que costaron las partes, lo que serían U$S 2.500.000; pero en Chile comprar esa cantidad de celulares te sale U$S 1.250.000, pagando impuesto y sin considerar la franquicia serían U$S 1.875.000. Obviamente que estoy estimando el factor 2,5, que seguramente es mayor. A lo que voy es que el ahorro es para el consumidor y que no tiene que pagar tecnología vieja a precios elevados (esto se nota más todavía en el caso de las notebook).
    Respecto de la segunda mentira: dice que la diferencia en menos que guardan los precios de los productos terminados en mercados externos puestos en relación a los producidos aquí es similar al 25 – 30 %, creo que ni él se lo cree, si en celulares o notebook es del 50%. Cuál es el porcentaje de los productos que “fabrican” se produce acá? sin considerar los procesos productivos, puesto que hasta en productividad nos sacan ventaja.
    Respecto de la tercera mentira: se recaudaría con lo que se cobre en importaciones, si creo que sería menor que la cantidad de dinero proveniente del IVA en las condiciones actuales, pero este ahorro sería para los consumidores. No veo el problema que menciona con respecto de la compra de dólares ya sea para comprar piezas para ensamblar o en el otro extremo el producto terminado, el mercado de cambios ya no es restrictivo como era hasta el año pasado.
    Saludos.
    Marcelo.

    • En estos temas no se puede hablar con números en el aire ni supuestos, menos cuando las cifras son concretas y están bien relevadas, hacerlo es tecnicamente equivocado, y lleva a entender todo para el lado de los tomates. Remito a lo que dije antes en https://interesestrategicoarg.com/2016/11/08/quitan-el-arancel-para-la-importacion-de-computadoras/, y lo explicado antes por Alvar en esta misma entrada.

      Sin perjuicio de ello, además lo que aquí se debate no es solamente un tema económico, sino de sustentabilidad en el desarrollo de un lugar geográfico que hace a la estrategia territorial de nuestro país, por lo cual me muero de ganas de que alguien nos ilustre aquí cual sería el costo fiscal o para la sociedad argentina de perder Tierra del Fuego … quedo a la espera de la correspondiente justipreciación de ese activo territorial antes de hablar del “costo fiscal” fueguino, ya que si vamos a hablar de costos, hablemos con todas las cartas en la mano.

      Saludos. Ernesto

  3. Enrique Cimiento // 13 noviembre, 2016 en 10:07 pm // Responder

    puede ser q un tema tan importante como los intereses estrategicos del pais, los reduzcan a una mera disputa ideologica!!??

    ya estoy podrido de los ignorantes que editorializan en este sitio y por hacer editoriales politicos enchastran los temas estrategicos de verdad, porque ante las reducciones, simplificaciones y estupideces q escriben tambien pierden credibilidad cuanddo se refieren verdaderamente a temas estrategicos …

    procedo a. c. a contestar algunas de las imbecilidades q publican en este articulo, no sin antes advertir q estoy totalmente a favor de la sustitucion de importaciones y de la transferencia de tecnologia al pais por los contratos de importaciones q se realicen.

    y a efectos de la mayor brevedad procedo a intercalar mi respuesta en el mismo texto del articulo…

    • Seria bueno que de una vez por todas con sus intervenciones nos ilustre con su magnífica sabiduría sobre temas estratégicos, porque hasta ahora -y como siempre- solo se ha limitado a insultar y denigrar a los demás participantes. Su actitud solo nos demuestra que no tiene mucho para decir en estos temas, da la impresión que estas temáticas lo exceden por mucho, caso contrario su actitud sería otra, mucho más digna de alguien con real posesión del saber, es decir, mucho más humilde.

      Y el concepto de lo que se considera estratégico o no es meramente ideológico, Ud. que se dice conocedor de estos temas debería saberlo de sobra como para asustarse por ello.

      Saludos

    • Como le va don Cimiento

      ¿Entonces la sustentabilidad de un punto geoestratégico como lo es Tierra del Fuego escapa a los intereses estratégicos de la nación según usted?
      Lo invito a explayar sus argumentos en lugar de hacer de spam. o será tal vez que teme entrar en el debate?

      Atte
      Marcelo R. Cimino

  4. Dejando de lado el tema de los costos de producción en el fín del mundo -que descuento son mayores que, por ej, en Buenos Aires- quería hacer la siguiente pregunta a Tam y a Marcelo respecto a la “justificación geoestratégica”: teniendo en cuenta la solución chilena a la misma cuestión -tiene solo un pueblo en la isla, Porvenir- ¿No será que nuestro Estado, ante la desaparición de nuestro dispositivo de defensa, se vio “obligado” a compensar esa situación haciendo crecer artificialmente dos ciudades que de otra manera seguirían siendo meros caseríos, como en el caso de Porvenir?
    Saludos, Fireteam.

    P.D. Tam: Lamentablemente -es duro lo que voy a decir pero no es ninguna novedad- el costo de perder Tierra del Fuego sería nulo, ya que Argentina vive básicamente de lo que se produce en la Pampa Húmeda y sus zonas aledañas. Desde un punto de vista económico se podría decir que Argentina, básicamente ES su Pampa Húmeda. Incluso – esto es más duro aún- podría perder la totalidad de la Patagonia y seguir existiendo.
    Por el contrario, en caso de perder la PH está claro que significaría su desaparición como nación.
    Aclaro que la región Patagónica es una zona especialmente querida por mí y que creo que debe ser defendida a sangre y fuego, si es necesario, al igual que casi cualquier parte de nuestro territorio.
    Pero no creo que sea bueno hablar de el supuesto “costo fiscal de perder T del F” porque no ayuda mucho a su defensa que digamos.
    Saludos, Fireteam.

    • Habría que preguntarle a los británicos que ocupan una parte significativa de Tierra del Fuego, a los chilenos que siempre ansiaron la Patagonia, a los magnates extranjeros que tienen miles y miles de hectáreas compradas, a los judíos sionistas del siglo XIX que querían la creación del “El Estado Judío” en Palestina y si no se podía, en el sur argentino; que tan viable es nuestro sur. Recursos hidricos, energéticos (tantos fósiles como eólicos) ictícolas, minerales, forestales, agrarios, etc, han sido y son codiciados por países extranjeros.

      Alguna vez el Presidente dijo que las Malvinas “serían un déficit adicional para el país”. Y tu opinión va justo en esa línea. Lo importante es que, siguiendo ésa lógica, salvo que tengas algún latifundio o aunque sea un minifundio y estes plantando soja, vos mismo vas a sobrar si se termina de implementar esa forma de pensar por más que vivas en la Pampa húmeda. La mayor parte de los países desarrollados, lo han hecho con menores recursos económicos (me refiero a commodities) ya no que la Argentina, sino que la Patagonia, gracias a pensar en el desarrollo tecnológico-industrial y no en la primarización económica.

      Hay una cosa que decís que un poco me molesta, aunque es evidente que lo hacés con las mejores intenciones, y es que la Argentina es su Pampa húmeda. ¿Acaso los que viven en la Pampa húmeda son más argentinos que los que provenimos de la Patagonia? Mirá si un patagónico dijera lo mismo pero en torno a la Patagonia.

      Los problemas que si tiene la Patagonia, y en particular la estratégica Tierra del Fuego, es que no solo ha empezado a colonizarse tardíamente, sino que, vinculado a esto último, está lejana de los centros de consumo del país. Este problema no solo se relaciona con la anexión de último momento producto de las sucesivas “conquistas del desierto”, sino que tiene un clima hostil que verdaderemento no invita a habitarla. Y esa es la causa de las distintas facilidades salariales que se han dado en la zona, incluído el régimen industrial de Tierra del Fuego, para corregir, aunque sea un poco, lo que constituye el verdadero talón de aquiles de la defensa nacional y que es su pésima distribución demográfica.

      Por último, recordemos que, el “déficit adicional para el país” que, por extensión, sería la Patagonia (ni hablemos del noroeste argentino), en plena crisis terminal por el mismo neoliberalismo que hoy nos gobierna, empezó germinar un horroroso deseo de secesión, encarnados y liderados por el ultra cipayo de Jorge Sobisch, quien no fuera compañero de fórmula del actual Presidente por el asesinato del docente Fuentealba. Estos deseos de secesión no se respaldaban, precisamente, en la idea de la falta de recursos.

      Saludos!

      • No sé a que te referís con que los británicos ocupan Tierra del Fuego, si lo decís en un sentido económico quedate tranquilo porque también ocupan Buenos Aires: Shell, Hsbc, British Petroleum por nombrar solo algunas empresas.
        De todos modos, vos mismo sos el que relacionás en tu primer párrafo la palabra “Patagonia” con emprendimientos relacionados a la producción primaria (“Recursos hidricos, energéticos (tantos fósiles como eólicos) ictícolas, minerales, forestales, agrarios, etc”) y acá lo que estamos debatiendo es si es necesario Industrializar Tierra del Fuego y la Patagonia en general, más allá de las pérdidas que genere, para supuestamente asegurar nuestra soberanía esas regiones.
        Antes que me olvide,de onda: con lo de los “judíos sionistas” te fuiste al c…
        Sigamos. Lo que dijo Macri con respecto a Malvinas no es ni más ni menos que lo que piensa el autodenominado “empresariado” argentino, tanto de la ciudad como del campo y al que además podés sumar, empresas que normalmente no son reconocidas como tales pero que en realidad sí lo son, como partidos políticos, sindicatos, estados provinciales y municipales, etc.
        ¿O porque crees que las capacidades de las FFAA se extinguieron al día de hoy prácticamente a cero?
        Y no solo eso, llega un punto en que a esta gente les empiezan a sobrar no solo las Malvinas sino también la gente: los pobres, los desocupados, los trabajadores en negro, los inmigrantes…Aunque como es bien sabido, en su justa medida, esos sectores les ayudan a aumentar sus ganancias bajando los salarios y aumentando la intensidad del trabajo de los todavía ocupados, pasado cierto límite los marginados dejan de cumplir su función y empiezan a molestar…
        Con respecto al nivel de “Argentinidad” te aclaro que para mí un habitante de Tierra del Fuego, es tan argentino como uno de Jujuy o uno de Buenos Aires. Lo que dije fue en un sentido económico, en tanto y en cuanto Argentina ha existido en los últimos 200 años por lo que se produce en su Pampa Húmeda y en su zona central.
        Por último -y yendo a la cuestión central que estamos discutiendo- tengo mis serias dudas acerca de la necesidad de una sobre colonización de zonas remotas basada en una supuesta “pésima distribución demográfica” de nuestro país. Países como Australia y Canadá poseen un densidad de población cuatro (4) veces menor a la de nuestro país y su nivel de desarrollo económico -Pbi, renta per capita- como humano -Indices de desarrollo humano, etc- son incomparables al nuestro.
        Y ni te cuento de sus capacidades militares y/o de defensa. 😉
        Pero en fin, reconozco que el tema da para largo.

        Saludos, Fireteam.

      • El judaismo es una religión, mientras que el sionismo es un movimiento político destinado a la creación y fomento del Estado de Israel para sostener la recuperación del Eretz Israel, la mítica Tierra Santa en la extensión anterior al periodo bíblico, o sea ocupando casi todo el Levante del Mediterraneo oriental.

        Son dos cosas distintas, aunque algunos se esfuercen interesadamente en convertirlas en la misma cosa, con los casos aún más extremos -como el del actual gobierno israelí- que llegan a hablar de una “etnia judía”, algo tan agarrado de los pelos como lo sería una “etnia católica” o taoista.

        Por suerte existen muchos judíos que no caen en esa trampa y separan los tantos, como corresponde. Es muy interesante sobre este tema la lectura de Shlomo Sand, un catedrático de historia de la Universidad de Haifa, que estudia pormenorizadamente estas cuestiones y llega a conclusiones más que interesantes, como que los judíos originales jamás fueron expulsados de Tierra Santa. Alguno de sus libros creo que se consiguen por internet.

        Sobre la creación del Estado Judío en la Patagonia, figura en el apartado “¿Palestina o Argentina?” del libro “El Estado Judío” de Theodor Herzl, el padre del sionismo, del cual recomiendo su atenta lectura porque no tiene desperdicio para entender algunos problemas actuales de ese país, del nuestro, y hasta del mundo. Tengase presente que este movimiento luego pacta con el poder económico y político ingles para ocupar parte del Medio Oriente entonces en poder otomano, lo que le permite al RU sentar las bases de su intervención en ese lugar. El lubro esta en esta pagina: http://masuah.org/wp-content/uploads/2013/12/El-Estado-Judio-Hertzl.pdf

        Saludos. Ernesto

    • FIRETEAM acabo de volver a leer tu mensaje, y me agarró la duda sobre si fui un poco injusto. Por que vos no decís que no haya que desarrollar ni la Patagonia ni Tierra del Fuego. En ese caso te adelanto mis disculpas.

      Saludos.

    • Estimado FIRETEAM, llegamos al mismo punto. Con el criterio de no desarrollar Tierrra del Fuego y llegado al caso la Patagonia por tener “desventajas comparativas”, no desarrollemos la industria en ningún lado. Enfoquémonos en la extracción de minerales y el cultivo de soja. Eso si, con mucha suerte, vamos a sobrar 30 millones de personas si es que no más. Y lo que digo no es ninguna elcubración, sino que el punto de vista para sostener una cosa es el mismo que para sostener la otra y en los hechos, es hacia donde vamos. Además lo que suele faltar es financimiento estatal, porque nosostros damos por “inviables” ciertas zonas que después son codiciadísimas por el capital trasnacional. Me pregunto, con este criterio ¿Qué debieron hacer lo japoneses, los israelitas, etc? ¿Suicidarse en masa?

      Con respecto a la densidad poblacional (yo me refería a la distribución poblacional) estás hablando de países que forman parte del Commonwealth y que tienen fortísimas alianzas con los EE.UU. Además que una cosa es es un territorio hostil y la otra uno que sea prácticamente inhabitable, como sucede en Autralia (que por otro lado está forrada de bases militares y alianzas regionales que le dan susancia, para contener el avance chino y/u hostigarlo). Nosotros no. Tenemos la Antártida y el paso interocéanico frente a nuestro costado más despoblado y que se encuentra ocupado militarmente la mitad de la provinica de Tierra del Fuego.

      Con respecto al sionismo, no te confundas por que no soy antisemita así como tampoco antichileno, inglés, etc. Solo me remití a las tratativas que hubieron con nuestra dirigencia política de la llamada generación de los 80′, y que fueran publicadas en el libro “El Estado Judío” de Theodor Herzl con motivo de una eventual fundación del Estado de Israel en la Patagonia.

      Por último, por supuesto que considero que no querés destratar a la gente del interior, como oportunamente dejé asentado cuando dije que no lo decías con malas intenciones. Pero sucede que, aunque vivo en La Plata, soy neuquino y es como si se estuviera diciendo, involuntariamente, que uno está sobrando (y qué es lo que debe sentir la gente de Tierra del Fuego con la quita del régimen de promoción industrial hecho por el actual Gobierno).

      Saludos!

      • Pero ¿Dónde dije yo que Argentina no debía desarrollar industrias de ningún tipo ni en ningún lugar ?
        De lo que tengo serias dudas es de que sea indispensable desarrollarlas precisamente en el fín del mundo!
        Pero que Argentina puede y debe desarrollar una industria de high tech, de primer nivel internacional, rentable y sostenible, de eso, no tengo la menor duda!
        Cuestión aparte es si estos autodenominados “empresarios” de nuestro país, están en condiciones de llevar a cabo esta tarea. En mi caso, soy de los que piensa que se han demostrado totalmente inútiles e incapaces y salvo excepciones, la mayoría de ellos solo aspiran a vivir a costa del Estado. O sea. de todos nosotros.
        Pero bueno, ese es un tema excede el espíritu de este thread y en cierta manera de este blog en general.

        Saludos.

        P.D. Si bien hablé en abstracto de “la Patagonia”, aclaro que no creo que sea lo mismo hablar de la cuenca del río Negro, que de el canal de Beagle. En el primer caso, creo que con solo tener en cuenta el potencial hidroeléctrico e hidrocarburífero de esa región, hace imposible comparararla económicamente con, por ejemplo, Tierra del Fuego.

    • Cuando me refiero a “costo fiscal” no me refiero a la cuestión impositiva o económica, sino al intangible e invaluable que representa un sector del territorio soberano de una Nación, intangible porque representa parte de la soberanía de un Estado, e invaluable porque a esto no hay forma de tasarlo ya que es algo que está fuera del comercio, no se puede comprar ni con todo el dinero del mundo. Desde ese punto de vista la pérdida es inconmensurable, así comercial o económicamente sea insignificante su representación respecto a su contribución a las arcas nacionales, o por la inversa, lo que cueste mantener el desarrollo en esa región.

      No escapa a Ud mi estimado Fireteam el rol que juega el Estrecho de Magallanes y el paso interoceánico del Mar de Drake-Cabo de Hornos en el contexto de estrategia geográfica global, por algo Chile cuenta en la zona con la IVº Br Aerea de la FACH, IVº BRIACO, el Regimiento Reforzado 5, el Reg Ing 5 y el Reg Log 5 y un importante destacamento naval en cercanías de Punta Arenas, o directamente en la Isla -cerca del pueblito de Porvenir- al Reg Ref 11 “Caupolicán” con otras dependencias navales, cualquier militar, geógrafo, historiador o planificador territorial sabe que si ese área no se puebla e integra cultural y económicamente al resto del país corre serio peligro de ser reclamada por cualquier grupúsculo que sirva a intereses foráneos.

      Entonces, para que pueda integrarse cultural y económicamente al resto del país, lo que hace falta es que se radique población nacional allí, y para que se radique en una zona tan áspera para la vida debe tener algún tipo de incentivo que lo justifique. La Ley de Promoción Industrial -como se dice en otra respuesta aquí mismo- viene a dar respuesta a esa necesidad, y si se eligió fomentar la industria electrónica en este lugar fue porque es el sector industrial de alto valor agregado por unidad de peso de producto que permite absorber coherentemente los altos costos de fletes desde un lugar tan alejado a sus fuentes de provisión y de consumo, y aparte porque no requiere un consumo exorbitante de energía, que es un bien escaso por esa zona, ni recursos naturales de los cuales esa zona carece. Tambien ese sector permite absorber a personal bien calificado, y mantener un nivel de vida y de conservación del habitat compatible con el desarrollo turístico, otra de las fortalezas de los fueguinos, para lo cual sí les sobran recursos naturales que pueden llegar a explotar mucho mejor de lo que lo harían ahora si el crecimiento poblacional sigue siendo sostenible, y de la mano del mismo se radican y crean más y mejores servicios de apoyo a esa actividad.

      Si la ocupación del territorio soberano no fuera importante, preguntemos entonces a los EEUU porqué insisten en mantener poblada la costosísima Alaska, o islitas en medio del Pacífico como Guam. Tal vez a los rusos con costosos poblados en Siberia, o a los chinos en lugares tan difíciles como Sinkiang o el Tibet. Con el criterio de que estos lugares aportan poco o nada a la economía nacional (con excepción de los yacimientos petroleros en el norte de Alaska) hace tiempo debíamos haber regalado inmensas partes de nuestro territorio, por ejemplo los salares del NOA que antes no servían para nada, pero que en los últimos años son requeridos porque contienen un mineral cada vez más necesario mundialmente, como lo es el Litio. Esta visión limitada ha hecho que esas reservas minerales ya le hayan sido entregadas a empresas extranjeras para que las exploten bajo un regimen de minería en el cual solo nos quedan los pasivos ambientales, pero las riquezas producidas se van casi integramente al exterior, siendo esta una de las tantas cosas que más imperativamente debe ser modificadas en este país para revertir nuestra mediocre condición.

      Por lo demás, desde hace siglos es sabido que una población abundante y comprometida con los valores nacionales es la mejor defensa y disuación militar que se puede tener en un territorio, ya que eso le crea enormes dolores de cabeza a un eventual invasor, y por ello el interés de los Estados de cualquier parte del mundo en poblar las áreas territoriales que consideran claves para el ejercicio de su soberanía.

      Saludos. Ernesto

      • Tam, estamos todos de acuerdo en que es necesario colonizar Tierra del Fuego, al igual que estamos de todos de acuerdo en que el Estado tiene que conservar un dispositivo de defensa apto para disuadir y eventualmente repeler agresiones de otros estados. Las diferencias que tenemos están relacionadas con las proporciones. Hay quienes piensan que Argentina debe tener 120 cazas, portaaviones, etc. Por mi parte soy de los que creee que los medios propios deben ser proporcionales a los del potencial adversario, por lo que no creo que sean necesarios 120 cazas, ni tampoco portaaviones.
        Y del mismo modo planteo el tema de la colonización de zonas remotas. Yo también creo que debe haber, pobladores civiles en Tierra del Fuego -ademas de las correspondientes destacamentos militares- pero ¿En que proporciones? ¿Es realmente necesario mantener dos ciudades de 60000 habitantes cada una y encima enmarcadas en un estado provincial, con todos los gastos que una burocracia política trae aparejados? ¿O con un asentamiento mas pequeño, acompañado por una disposición razonable de fuerzas militares y de seguridad sería suficiente?
        Esas, son las preguntas que me planteo.
        Saludos, Fireteam.

      • FIRETEAM entiendo su punto de vista, pero ahora, que hacemos? Desarmamos esa industria en “invitamos” a unos 30 ó 40 mil fueguinos a que se vayan de la isla y pasen a formar parte del 2º cordón del Conurbano? los hacemos plantar soja en la pampa húmeda? le sacamos la condición de provincia a TdF y la hacemos nuevamente territorio? Y todo esto porque hay gente que trae electrodomésticos de Chile? A propósito, cuantas heladeras y televisores “fabrican” en Chile? Y todo esto se puede resolver ajustando costos internos o aplicando barreras arancelarias (o para arancelearias). Y, por favor, que no se escandalicen, que otros paises no tienen nigún inconveniente en aplicarlas, o en serio se creyeron el cuento del libre comercio?

  5. Aporto:.

    ¿Para qué sirve la Ley 19640?

    A más de 40 años de su promulgación, la ley de Promoción a la Provincia -otrora Territorio Nacional- de Tierra del Fuego, es indudablemente una de las normativas mas cuestionadas dentro de nuestro ordenamiento jurídico y que despierta las más diversas interpretaciones respecto a su implementación

    ¿Pero cuál fue el espíritu que inspiró a esta ley? ¿Ha cumplido con los objetivos propuestos? Y lo más importante: ¿Es necesaria su continuidad en el tiempo?

    La década del 70 sin duda han sido una de las etapas más turbulentas de la historia de nuestro país, y en un cúmulo de variables complejas, la situación del Territorio Nacional del Tierra del Fuego presentaba una situación extrema. Las recíprocas reclamaciones territoriales con la República de Chile, sumado al alto componente migratorio extranjero en la conformación social de los fueguinos, requerían de una urgente intervención estatal de manera tal de readecuar la realidad con un sentido de visión estratégica cumpliendo con las principales premisas de la geopolítica y asegurar de esta manera la integridad territorial del país. Surge entonces en este contexto la Ley 19640 como una herramienta de estimulo para la radicación de emprendimientos productivos con la consecuente deslocación que este tipo de florecimientos produce. Claramente la norma apuntaba a retomar el precepto alberdiano de “Gobernar es poblar” como mecanismo para garantizar el ejercicio soberano sobre esta región del país.

    El censo de 1970, arrojaba que Tierra del Fuego contaba con una población de 13527 habitantes, la provincia (entonces territorio) con mayor superficie del país, poseía -por mucho- la menor cantidad población. Con el paso del tiempo, la eficacia de la ley -en términos de metas económicas- no ha podido independizarse de los modelos macroeconómicos de la política nacional, determinando de esta manera fluctuaciones cíclicas de auge/declive, aunque indudablemente las tasas de crecimiento poblacional porcentual a lo largo de las décadas, inéditas en términos globales, demuestran la efectividad de la ley para con sus objetivos estratégicos. (1980 = 27358 hab, 1991 = 69369 hab., 2001 = 101079 hab., 2010 = 127205 hab. -indicadores complementarios estiman que la población total ya en 2014 ha alcanzado los 190.000 hab.-)

    Como fuera aseverado en innumerables publicaciones y que cotidianamente podemos verificar, el escenario internacional y regional ha mutado; el mundo de la segunda década del siglo XXI dista mucho de lo que fuera cuarenta años atrás. Felizmente el proceso de integración regional ha logrado cerrar definitivamente toda disputa limítrofe con la hermana República de Chile, permitiendo a ambos países, superadas ya las dinámicas de “política de poder”, focalizarse en distintas cuestiones ligadas al desarrollo. Pero ese cambio en el sistema internacional también ha traído aparejado una revalorización del escenario Atlántico Sur, y en particular de la máxima asignatura pendiente de nuestra nación: el reclamo soberano sobre las usurpadas Islas Malvinas. El desplazamiento de poder que afecta a la región, producto de las distintas riquezas que la misma detenta, y el particular estatus que configura al continente blanco (Tratado Antártico de 1959 y principalmente el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente de 1991 que prevé en el art 25 inc.2 la revisión sobre la aplicabilidad a partir de los cincuenta años de celebrado el acuerdo), determinan que los mares australes y la Antártida sean un área de interés para la mayoría de las potencias globales.

    La ley 19640 encuentra aquí una renovada funcionalidad. La provincia del Tierra del Fuego, ANTARTIDA e ISLAS DEL ATLANTICO SUR, jugará un rol determinante en las próximas décadas producto de su ubicación geográfica estratégica conjugado con la renovada percepción respecto a la territorialidad bi-continental de la República Argentina.

    Toda estrategia (entendida en el sentido amplio del concepto, es decir, que incluya la utilización inteligente de medios en la totalidad de los elementos de poder disponibles) requerirá necesariamente de una región de oportunidades, pujante, en constante crecimiento y desarrollo, para que las principales ciudades fueguinas operen como polos de atracción para con sus aéreas de influencia (Islas del Atlántico Sur y Antártida). Cualquier tipo de política que no contemple este vector no sólo será ineficaz, sino que directamente atentará contra la posibilidad de cumplimentar con ese sueño de volver a ejercer plenamente nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.

    José Ortega y Gasset sostenía que: “Lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo.” La ley 19640 no debe ser evaluada como una ley orientada a perseguir fines propios de la económica, sino por el contrario ponderarse desde una perspectiva verdaderamente estratégica en función de un ideal de país, respetando la jerarquía existente entre lo que es un INTERES NACIONAL y la subsunción natural que debe tener en estos la ejecución de un OBJETIVO POLITICO.

    El pasado nos enseña ejemplos de cómo el correcto equilibrio entre realidades territoriales y políticas nacionales a largo plazo, han operado como puntos de inflexión en la historia de múltiples países. En la actualidad, la propia Republica Federativa del Brasil, presenta desde 1967, en la Zona Franca de Manaos, un modelo de desarrollo industrial de condiciones y objetivos análogos (Decreto Ley N° 288 de 28 de febrero de 1967) al existente en la provincia de Tierra del Fuego sin que medie amenaza alguna sobre su continuidad en el tiempo.

    Argentina, tiene la llave para revertir el desmembramiento que le produjera la pérdida de las Islas del Atlántico Sur, y consolidar definitivamente su carácter de estado bi-continental. Pensar políticas cuyos resultados se verifiquen a largo plazo y entender que la prosecución de objetivos estratégicos es una tarea que necesariamente requiere de sacrificios; resultarán imperiosos para toda formulación que verdaderamente persiga la construcción en el tiempo de un gran país y poder finalmente cumplir los sueños de quienes nos precedieron.

    Lic. Andrés M. Dachary

    http://www.infofueguina.com/sociales/2014/6/21/para-sirve-19640-2662.html

  6. DiegoT3: Estábamos hablando de Tierra del Fuego desde un lugar puramente teórico, abstracto. Es como cuando nos apasionamos hablamos de los mejor cazas, o de la mejores barcos, o de los mejores tanques para nuestro país. Hablamos de lo que “debería ser”, de lo que creemos que es mejor para nuestro país y para sus habitantes. Lamentablemente la realidad es otra. Las intenciones y las decisiones de los partidos y de los “empresarios” que nos gobiernan son otras. De todos modos intentaré responderte, pero siempre desde un lugar de “lo que debería ser”, de una realidad que hoy no existe. Creo que en un país racional y verdaderamente democrático el Estado debe hacer todo lo necesario para mantener en la población un nivel de vida verdaderamente humano. Esto por supuesto incluye garantizar el acceso al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la educación y a todos los servicios que en cada época se consideran básicos, etc. En fin, lo que (casi) todos sabemos. Esto implica, sí, una política totalmente racional de distribución de la población. Es como cuando hablamos de la distribución de las bases y los medios de las Fuerzas Armadas. Puede suceder que en determinada época tenga sentido tener una base o una cantidad de tropas en un punto geográfico dado, pero también puede suceder que unas décadas después ya no. En ese caso lo que se hace es trasladar esas unidades donde sean necesarias. Por supuesto cuando hablamos de población civil el asunto es más complicado, ya que un militar está mentalmente preparado para ser trasladado permanentemente. Incluso podría ser “reciclado” para tareas de seguridad, defensa civil, transporte aereo, terrestre y naval, etc. Pero la idea es la misma, si una parte de la población civil debe ser reubicada en otra región del país, el estado debe planificar ese traslado de la manera más racional posible, garantizando siempre la plena satisfación de sus necesidades y derechos básicos.De ninguna manera se debería dejar a la gente a la “buena de Dios”.
    En cuanto a los emprendimientos, tanto en el área de la producción como en la de servicios, soy partidario de una decidida intervención del Estado, que garantice la máxima calidad y valores competitivos. Te cuento una anécdota: el otro día fui a ver un par de zapatillas para correr. ¿Cómo puede ser que un par de zapatillas cueste $3000? ¡Seguro que no es por lo que les pagan a los obreros textiles! Con esto quiero decir que si es necesario que el Estado se haga cargo directamente de ciertas areas de la producción y distribución de bienes y servicios con el objetivo de bajar costos de producción – no me refiero precisamente a los sueldos de los trabajadores- y maximizar la calidad,soy partidario de que lo haga.
    En fin, como dije al principio, estamos hablando a un nivel de abstracción muy alto y el tema es para escribir páginas y páginas.
    Por último, en cuanto al status político de Tierra del Fuego, creo que seguramente debería volver a ser un Territorio Nacional o al menos formar parte de una provincia que abarque el territorio de la actual pcia de Santa Cruz y la casi totalidad del territorio de la actual pcia de Chubut.
    Y con esto ya te estoy diciendo que creo necesaria un reordenamiento político territorial en el interior de nuestro país, el cual incluiría la reducción en el número provincias, fusionando provincias actuales y/o alterando sus límites.
    Pero siempre garantizando nuestra integridad territorial como nación y la calidad de vida de sus habitantes.
    Saludos, Fireteam.

    • Buenas tardes:
      Aclaremos, no es que estoy en contra de tu planteo, si no que el mismo es extemporaneo. Hace 40 años mantener una población mínima y compensarlos con presencia militar era comprensible, tal y como lo hace hoy Chile (que, de paso, aclaro que no es un país que haya promovido su desarrollo industrial, o como se explica el principal exportador mundial de cobre deba importar conductores eléctricos?). Errada o no, se buscó arraigar población, mediante una política de promoción impositiva e industrial, para hacer ejercicio de la soberanía. Pero el punto es que vos, yo y otros en el foro podemos debatir desde distintos grados de abstracción, pero los que toman las decisiones lo hacen en función del lobby que hacen los importadores o por las anteojeras ideológicas, cuando no simples intereses económicos (llamese tongo) de los funcionarios de turno. Entonces mi preocupación es que el destino de la población de Tierra del Fuego quede marcado por simples intereses mezquinos, porque esa quita de aranceles va terminar en el bolsillo de un grupo de empresarios y funcionarios amigos (que, justamente, se pierden este negocio por que la gente los trae de Chile), y se verá reflejado marginalmente en el precio, porque en este país siempre fue mas negocio vender poco pero caro (y pensando que la demanda se va a contraer por la disminución de la actividad económica) que ampliar la base de consumo.
      Tambien te recuerdo que la mitad de esa provincia está ocupada por Gran Bretaña (las Islas Malvinas son parte de ella), por lo que me parece que un “sinceramiento” de su población me parece, cuanto menos, peligroso.
      Saludos

  7. A ver: estoy de acuerdo en que antes de dejar a la gente librada a la buena de Dios, es preferible seguir con la política del gobierno anterior. Y eso a pesar de que tengo -por decirlo amablemente- mis serias reservas hacia la mayoría de las políticas aplicadas durante esa administración. Tal vez su único mérito sea que los actuales son aún peores. Es como comparar tener un trabajo precario a no tener nada. Obviamente prefiero lo primero, pero no significa que sea lo que que quiero ni lo correcto.
    Por eso insisto, estamos en un Blog hablando desde un lugar de abstracción, casi “jugando” a ser estadistas.
    Por supuesto que en el corto plazo no va a haber ningún reordenamiento político-territorial -el lobby de la burocracia política lo impediría- , ni se van a eliminar por anti democráticas las cámaras de senadores nacionales y provinciales -tal como a mí me gustaría- ni el Estado va a tomar el control de empresas estratégicas. Ni, dicho sea de paso, tampoco se van a comprar Flankers para la FAA, ni submarinos AIP para la ARA
    Pero no creo que sea bueno renunciar a nuestro derecho a imaginar y a pensar un país mejor. Ya hemos renunciado a demasiadas cosas, no le demos otra victoria a los H de P que nos gobiernan.
    Saludos, Fireteam.

    • Estimado Fireteam, coincido en que con esta gente nada se va a hacer sobre las cuestiones que aquí nos aquejan, pero como Ud bien señala tampoco hay que dejarles que la batalla cultural la ganen porque nadie se animó a soñar o a proponer algo diferente. Las acciones importantes para toda sociedad siguen al ideal de poder mejorar o superar una situación penosa para muchos; si estos sueños o ideas no se generan y prenden socialmente, no hay cambio posible.

      Hasta el uso de esas palabras como “cambio”, “libertad”, “justicia” o “equidad” nos hay usurpado los conservadores vaciándolas de sentido y contenido como para que lo sigan haciendo con otras porque nos callamos la boca y dejamos que nos impongan su relato a través de los medios masivos de comunicación y la repetición automática de lo que estos dicen por muchas personas que no han tenido otra mirada para contraponer a la óptica establecida. Aquí hay una doble tarea, una es “desvelar”, correr el velo del engaño, lo cual justamente se hace señalandolo, y la otra es dar otras posibles interpretaciones de los hechos, sin que ninguna de estas pretenda ser definitiva, ya que eso supone reemplazar un relato por otro, y así solo se iría de mentira en mentira.

      La realidad es lo que se percibe, sea esto ficticio o no, y en este juego de apariencias consiste hoy la batalla cultural, que en función de nuestro interés debe tratar de hacer que lo real prevalezca sobre lo aparente, sobre la mentira del mundo ficticio que nos pintan. Por ello es bienvenido toda discusión que tienda a desentrañar esa realidad, aún teniendo presente que la misma es totalmente diferente para cada uno que la perciba, y necesariamente parcial ya que una única mirada jamás podrá comprender a todo lo real, su contexto y circunstancia, pero comprendiendo y aceptando tal complejidad se rompe la trampa del relato simplista que se nos quiere imponer para que cada vez usemos menos las neuronas y así mantenernos embobados cual rebaño de consumidores. Debemos recuperar la capacidad de ser forjadores de nuestro propio destino a partir de interrelaciones constructivas y cooperativas, no simples ovejas sujetas individualmente al interés del gran capital y sus servidores, que buen espíritu de cuerpo tienen. En este punto se debe tratar de recuperar la rebeldía, pero sobre todo aquella que no es usada como válvula de escape en vista a una futura domesticación, sino como fuerza para sostener el esfuerzo que implica un cambio estructural.

      Poder soñar es el primer peldaño, luego habrá que subir el resto de la escalera hasta alcanzar el sueño, sabiendo que este nunca será alcanzado, y en ese trayecto descubrir que se ha avanzado a otro nivel de entendimiento, lo que permite proponerse metas mucho más ambiciosas. Es lo que el Hombre hace naturalmente cuando aprende, y por tal motivo la educación y enseñanza es uno de los aspectos que está permanentemente bajo la mira de los sectores que intentan consolidar su relato, incluso tratando de gobernar la forma de percibir, de pensar y hasta las reacciones naturales del cuerpo, quien haya leido a Michel Foucault sabrá a que me refiero.

      Saludos. Ernesto

  8. Es necesario que en estos puntos alejados el número de pobladores alcance una determinada masa crítica y complejidad para que la actividad económica sea autosustentable, caso contrario en todo momento para sostenerla se deberá recurrir a subsidios. Con mayor población el transporte tendrá un mejor factor de ocupación, lo cual ayuda a cubrir el costo del trayecto, generar ganancias razonables, y poder generar mejores costos de fletes, sobre todo si estas ciudades comienzan a ser apetecibles como destino. Mayor cantidad de habitantes en esas ciudades significa mayor oferta de servicios, y con ello una mejor calidad de vida y de posibilidades de desarrollo para su población sin que necesariamente deba recurrir a los recursos metropolitanos. Esa atracción a su vez genera una mayor influencia regional, lo cual hace cada vez menos necesario que el Estado invierta en acciones de fomento.

    Por eso estas normas de promoción pueden ser vistas como un apancalamiento para estos fines, y la respuesta es que no solo la poblacion del lugar aumentó significativamente desde que se aplicaron estas políticas, que han logrado que TdF tenga uno de los mejores indicadores (2º en 2011 despues de la CABA) de participación de empleados formales del sector privado dentro de la PEA, una relación entre empleados públicos y privados mucho más favorable que la de provincias economicamente más desarrolladas (Neuquen, La Pampa, Corrientes, Chaco, La Rioja, etc.), y liderando a nivel nacional el porcentaje de la PEA en empleos formales incluso superando a la CABA, y lo mismo en relación al crecimiento del empleo formal en el sector privado. Todos estos datos pueden verse en http://www2.mecon.gov.ar/hacienda/dinrep/Informes/archivos/informe_empleo_priv.pdf. Comparando los guarismos allí exhibidos con los de la evolución poblacional también es claro que la dependencia del empleo público es cada vez menor, a pesar del crecimiento de la estructura estatal para atender a la mayor demanda de población, y teniendo presente que 1 de cada 3 estatales en esa provincia presta servicio en las FFAA/FFSS.

    No insistir en una política de poblamiento en esas regiones implica adoptar un modelo del tipo malvinense, de un páramo alejado de la metrópoli que eventualmente será defendido política y militarmente por las fuerzas de una potencia militar, económico/financiera y diplomática. Como no somos ninguna potencia en estas áreas a nivel regional y mucho menos al mundial este modelo no nos sirve de mucho, así que lo que nos queda es poblar para consolidar la soberanía y hacer economicamente viables zonas del país que de otra forma solo conforman lo que algunos interesadamente llaman “estados fallidos”.

    Por ejemplo, uno de los mayores obstáculos al desarrollo de determinadas zonas de la Patagonia, el NOA o centro/norte es que no existe una adecuada apoyatura local para la ejecución de obras de infraestructura y construcción, por lo cual los sobrecostos para hacerlas son significativos y la imposibilidad de su repago o mejora en las externalidades que provocan atentan contra la misma posibilidad de realizarlas. Si en ese territorio se contara con una red de ciudades con un mínimo nivel de desarrollo económico tal posibilidad de repago disminuiría sustancialmente los costos de construcción y manutención, y además sería mucho más eficaz la mejora que significarían para el desarrollo de los espacios intersticiales, los que se ubican entre esas áreas urbanas.

    Por ello una política territorial vista desde la estrategia -de forma similar al del Facundo de Sarmiento- implica la creación y fomento de esta red urbana por fuera del AMBA, conglomerado que tiene un índice de primacía urbana totalmente desproporcionada, y que es funcional a un modelo de “país vacío” o despoblado, en el cual el capital concentrado tenga una influencia desmesurada en los gobiernos locales del interior, lo cual consolida la matriz político-económica de alta dependencia que hoy tanto nos afecta para nuestro desarrollo nacional. El “gobernar es poblar” de J.B. Alberdi, sin sus componentes racistas, hoy sigue siendo el imperativo de tanta vigencia como en la época en la cual se lo formuló para poder aspirar a tener un país mucho mejor al que hoy tenemos.

    Saludos. Ernesto

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