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Xenofobia

Por Roberto Samar *

La xenofobia es el rechazo o la discriminación de una persona por ser extranjera. Estos discursos tienen un amplio anclaje en el sentido común, quizás porque es fácil responsabilizar a los migrantes de los problemas estructurales. Esto se debe a que se trata de un sector vulnerable y en situación de pobreza con poca capacidad para defenderse y para instalar otras miradas.

Recientemente, el senador Miguel Ángel Pichetto sostuvo que “el problema es que siempre funcionamos como ajuste social de Bolivia y ajuste delictivo de Perú”. En el mismo sentido, oportunamente, Mauricio Macri sentenció: “Pareciera que la ciudad de Buenos Aires se tiene que hacer cargo de los países limítrofes y eso es imposible. Todos los días llegan entre 100 y 200 personas nuevas a la ciudad, que no sabemos quiénes son, de la mano del narcotráfico y la delincuencia”.

De estas declaraciones se desprende que la responsabilidad del delito es de “ellos”, el chivo expiatorio sobre quienes canalizaremos nuestros problemas.

Sin embargo, el 94 por ciento de las personas detenidas en nuestro país son argentinas.

En este marco, los medios de comunicación juegan un rol clave. Legitiman miradas, formas de ver el mundo que pueden profundizar la discriminación y la violencia hacia los grupos históricamente vulnerables de la sociedad.

Esto ocurrió durante el menemismo. A modo de ejemplo, la revista La Primera colocaba en su tapa el título “La invasión silenciosa”, con la imagen de una persona en situación de pobreza con el Obelisco de fondo. Por debajo se afirmaba “les quitan el trabajo a los argentinos. Usan hospitales y escuelas”. Se construía un discurso que colocaba a un sector social como chivo expiatorio. La culpa es de “ellos”, los migrantes. Entonces se simplificaban los problemas. Se buscaba responsabilizar a los migrantes de la desocupación, la precariedad del sistema de salud y de la destrucción de la educación cuando, en realidad, eran consecuencias del modelo económico de exclusión.

Estos discursos xenófobos se actualizan y recrean.

Actualmente, Periodismo para Todos emitió un programa titulado “Argentina, país generoso”, en el cual se presentaba críticamente que extranjeros ejerzan su derecho a estudiar en nuestro país.

Según nuestra Ley de Migraciones, “el Estado en todas sus jurisdicciones asegurará el acceso igualitario a los inmigrantes y sus familias en las mismas condiciones de protección, amparo y derechos de los que gozan los nacionales, en particular lo referido a servicios sociales, bienes públicos, salud, educación, justicia, trabajo, empleo y seguridad social”.

Es decir, migrar es un Derecho Humano, y los migrantes que estudian y trabajan ejercen sus derechos.

La consecuencia de estos discursos es dejar de discutir la distribución de la riqueza, olvidarnos del modelo excluyente que se está implementando y concentrarnos en ellos, los supuestos responsables de nuestros problemas.

Como ocurrió en la década del 90, para tapar nuestros problemas se carga a determinados grupos vulnerables de las responsabilidades, corriéndonos el foco de atención. Como un mago que nos muestra un objeto para ocultar el resto.

Estos discursos no son inocuos. Contribuirán a la limitación de derechos de personas que viven en situación de vulnerabilidad social. Quienes probablemente luego sufrirán mayores niveles de violencia y discriminación.

* Licenciado en Comunicación Social (UNLZ). Docente de la UNRN.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-313376-2016-11-04.html

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19 Comentarios en Xenofobia

  1. Una cosa son los migrantes que son residentes que tienen trabajo y que pagan impuestos , otra los que vienen en tours para atenderse en los hospitales públicos, otra los que están de manera ilegal en el pais viviendo en villas miserias, trabajando en negro en talleres o en la calle
    ( manteros , vendedores de alimentos ) lo único que pagan es el iva cuando compran algo de manera legal pero los evaden en los demás casos .Hecha esta diferenciación, analicemos cuando se acusa a alguien que denuncia estos hechos como xenofogo.
    Xenofobia según el diccionario : es el miedo, rechazo u odio al extranjero. Con manifestaciones que van desde el rechazo más o menos manifiesto, el desprecio y las amenazas, hasta las agresiones y asesinatos. Una de las formas más comunes de xenofobia es la que se ejerce en función de la raza.
    Denunciar estos hechos de la realidad donde el estado argentino es víctima del actuar de grupos cada vez más numerosos , ( se habla de millones de bolivianos , de cientos de miles de paraguayos,decenas de miles de peruanos que habitan en Argentina ) que se aprovechan de la medicina pública, educación gratuita y el resto de los servicios públicos sin pagar todos los impuestos que deberian, no es xenofobia .
    El tema es que no estamos en un estado socialista y los servicios publicos solo deben ser utilizados por los habitantes residentes que pagan todos los impuestos que les corresponden , para cumplir esto solo se necesita una medida administrativa .

  2. Hay debates miserables propuestos por gente miserable que uno realmente no quisiera dar para no descender a un nivel asfixiante de mediocridad e ignorancia, pero a veces no queda otra opción porque no dar esos debates implica callar, y sabemos que callar muchas veces no solo es otorgar, sino que ese silencio ante el odio y la intolerancia en un sitio público encima tiene el riesgo de contagiar a alguien que no tenga las ideas bien puestas, o dar como comunes cosas que para nada lo son. Así que, aunque este no sea el sitio indicado para publicar una nota como la que aquí se trata, voy a tomar el guante y sumergirme en este pozo de bosta intelectual que supone tratar con quienes avalan, de alguna u otra forma más o menos velada, la xenofobia y el racismo.

    Una primera cuestión que salta a la vista es que la xenofobia no es lo mismo que el racismo, aunque ambas actitudes marquen un desmesurado desprecio por la condición humana misma, pretendiendo que hay personas que valen más que otras solo por el hecho de nacer donde les tocó nacer, o el color de piel que les tocó cuando vinieron al mundo, ambas cualidades que no se pueden elegir. O sea, si naciste en el lugar equivocado, o con la piel incorrecta, jodete. Variantes parecidas se pueden utilizar en relación al sexo, o la aptitud o características físicas e intelectuales, cuestiones que a pesar de ser efectos involuntarios de la ruleta de la vida son tomadas por otros como si fueran designios de un dios cruel y despreciativo que reniega de su misma creación, o se la atribuyera a un demonio.

    Obviamente este desprecio nunca es desinteresado, sino que quienes señalan a esos “otros” lo que en definitiva están proponiendo es crear un enemigo o chivo expiatorio que les otorgue algún beneficio que se le quiere negar al que se desprecia para marcar una supuesta superioridad.
    Xenofobia es la “fobia a los extranjeros” como lo define la Real Academia Española, y sabemos que, según lo define esa misma Academia, la “fobia” es la “Aversión exagerada a alguien o a algo”, o también “Temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe absurdo y se aproxima a la obsesión”. Esto ya nos da una primera aproximación a la mentalidad del xenófobo, una persona temerosa, angustiada por esos mismos temores, a punto tal que no puede discernir racionalmente la realidad y se obsesiona con un hecho o aspecto –más de las veces trivial- para canalizar esa angustia como chivo expiatorio, con la creencia infantil de que excomulgando a grupo social objeto de su aversión mágicamente las cosas serán mejores.

    El racismo, aunque contiene una base similar, es otra cosa porque agrupa el objeto del temor de otra forma. Aquí se cree anticientíficamente que los seres humanos pueden ser divididos en subespecies –denominadas con el arcaísmo “razas”- como sucede con los animales, a pesar que toda evidencia científica seria en estudios de población de los 5 continentes indica que todos pertenecemos a la misma especie y es insignificante la cantidad de variaciones a nivel genético para poder distinguir –por ejemplo- entre un caucásico y un africano o un hindú, existiendo diferencias de este tipo mucho más acusadas aún dentro de cada uno de esos grupos humanos, por lo cual dichas subespecies o “razas” carecen de todo sustento biológico, y por lo tanto este concepto solo tiene como origen una mera construcción cultural, o sea algo inventado por el hombre con alguna finalidad.

    Y esta finalidad está bien clara en el caso del racismo cuando se estudia su origen en el círculo de Francis Galton, creador del concepto de Eugenesia –la “mejora de la raza”-, idea que fue rápidamente difundida entre círculos científicos esclavistas de los EEUU (entre ellos varios prominentes miembros del Ku Klux Klan), o de otros europeos que buscaban darle un cuerpo sesgado a una difusa idea del Estado-Nación basado en la supremacía de unas poblaciones o etnias sobre otras, tratando de lograr una homogeneidad poblacional que en la realidad del mosaico europeo llevó a matanzas de antología, pero que también era funcional al sistema colonial e imperial europeo respecto de sus dominios en el resto del mundo. Esta idea eugenésica llevó, en su más macabra aplicación, a la “solución final” en una de las matanzas más aberrantes de la historia de quienes se consideraban “razas inferiores”.

    De ambas vertientes ambas ideas fueron rápidamente importadas por nuestra clase dirigente a finales del siglo XIX y principios del XX, en una sociedad ya estructurada en base a un sistema de castas impuesto bajo el dominio colonial español, es decir, en donde la posición social se determinaba mediante diferencias del fenotipo o étnicas, obviamente con los españoles metropolitanos en la punta de la pirámide, sistema que permitía que muy pocos dominen a muchos. Eso les permitió –en términos de esa época- darle un barniz científico a la dominación de esta clase europeizada primero sobre vastos sectores que no lo eran, y luego –derivando en la xenofobia- sobre las corrientes de inmigrantes pobres de Europa, los que se importaban solo como fuerza laboral pero con derechos sociales apenas superiores a los que tenían las poblaciones nativas antes explotadas.

    En este uso siempre interesado, xenofobia y racismo van de la mano, son dos caras de la misma moneda siempre utilizadas para mantener el dominio de un grupo social sobre otro u otros. Desde entonces poco ha cambiado en el mundo, y menos en Argentina, donde estos conceptos fueron y son aplicados para tratar de construir una vaga, artificial e interesada idea de “lo común” frente al desprecio a las minorías que la coyuntura indique es ideal despreciar para avanzar sobre sus derechos primero, y otros derechos después.

    Esto lo demuestran Pichetto y otros repudiables y lamentables comentarios en este mismo espacio, comentarios no solo xenofóbicos sino también imbuidos de racismo dado que, como siempre, tal xenofobia no está dirigida hacia todo lo extranjero, sino hacia los extranjeros pobres de determinada etnicidad. Es decir, en este caso la xenofobia es dada contra la piel cobriza, esa “resaca” que habita mayoritariamente los países mencionados, o sea Perú y Bolivia, pero que es despreciada también al interior de esos mismos países por sus clases dominantes europeizadas, así como lo es en el norte de nuestro país, región de la cual muchos connacionales son confundidos –y tratados- como bolivianos o peruanos, alimentando míticas cifras de millones de inmigrantes de ese origen que luego son desmentidas sistemáticamente por los distintos censos nacionales, como el de 2010 que concretamente dice que en nuestro país solo hay un total de 1.800.000 inmigrantes (o sea, solo el 4,5 % de la población total del país), mientras que 980.000 argentinos para ese entonces se encontraban emigrados hacia otros países, principalmente europeos. Concretamente, el principal origen de los inmigrantes a la Argentina es Paraguay, con una representación que creció 70,5 por ciento entre 2001 y 2010: pasó de 322.962 a 550.713. En segundo lugar están los llegados desde Bolivia (345.272), Chile (191.147), Perú (157.514) y Uruguay (116.592). Los Censos Nacionales no son “habladurías” ni estimaciones, sino operativos que llegan al más remoto lugar de nuestro territorio y en base a los que se producen datos certeros con metodologías homologadas y monitoreadas internacionalemente. Otro de los mitos, la “invasión china” también es falsa ya que unos 10.000 eran de ese origen, llegando a 125.000 si se suman a los argentinos de esa procedencia pero siendo la primera generación nacida en este país, por lo cual son ciudadanos argentinos de hecho y derecho. Esto mismo pasa con las demás comunidades, y por eso pareciera que su participación porcentual es mucho más importante de lo que realmente es.

    Pero esta “xenofobia sesgada” nunca, o casi nunca, repara sobre otros “extranjeros” que le cuestan mucho más caro al país, y que tratan todo el tiempo maliciosamente de evadir nuestros impuestos y llevarse fortunas hacia sus países de origen. Aquí me refiero a las empresas multinacionales y buena parte de su dirigencia, que son tratados con toda consideración y respeto –por no decir como amos- mientras se pone la mira en los pobres que vienen a aportar su fuerza de trabajo y no a esquilmar nuestras riquezas.

    Pichetto debe saberlo bien como representante de una provincia patagónica, no solo en donde en lugares como Bariloche los extranjeros de origen europeo y estadounidense detentan mucha más propiedad de la tierra que los argentinos, sino que en sus vecinos patagónicos ven como las grandes empresas petroleras extranjeras reciben millonarios subsidios para extraer y exportar nuestro petróleo con pagos de regalías casi simbólicos, recibiendo 5.500 millones de dólares para este año, casi el doble frente a los 2.800 millones de dólares presupuestados para la Asignacion Universal por Hijo, solo para poner un ejemplo que impacta en otro de los mitos ligados a la estigmatización sobre pobres e inmigrantes. Es decir, estas empresas se llevan mucho más plata del Tesoro Nacional que los pobres, y encima se la llevan para maximizar sus ganancias por fuera de las condiciones de mercado, argumento usado para justificar la eliminación de subsidios a los sectores pauperizados. Lo mismo puede decirse contra quienes depredan nuestras riquezas minerales en San Juan, nuestros bosques en Salta, nuestras riquezas ictícolas en el Mar Argentino, o se quedan con la mayor parte de la renta de las exportaciones agrícolas, y ni mencionar al sistema financiero, en su mayor parte extranjero, que mantiene al endeudamiento como espada de Damocles sobre nuestro crecimiento y desarrollo nacional, creando la mayor parte de los pobres y villas miserias que luego son despreciados por una parte de nuestra sociedad, por la misma que no tiene ningún empacho en comprar los productos de su trabajo esclavo, en hacer que le limpien sus mugres en casas y oficinas, les recorten el pasto en el country, o estén de sol a sol cultivando la tierra para producir las finas verduras que degustarán en un restaurant de Las Cañitas o la yerba y el azúcar con la que tomarán el mate con sus amigos, o poniendo sus vidas en riesgo en las minas, construcciones de gasoductos, rutas y edificios que luego usarán los mismos que después se quejarán de esa inmigración.

    Realmente esta hipocresía digna de hijos de puta asquea por la indignidad de apuntar al sufrido e indefenso, al último eslabón de una cadena de iniquidades, al tipo que viene a hacerse atender a un hospital aquí para no morirse en el país en el que tuvo la desgracia de nacer, mientras que al poderoso, a ese que golpea feo de verdad, al que realmente nos hace daño y que eligió venir aquí para hacerlo, se lo trata con reverencia y obsecuencia rayana en la genuflexión.

    Una mentalidad colonizada lamentable, muy distante a la de los servicios públicos europeos que –aún sin ser países socialistas- han costeado sin problemas costosas intervenciones a gente conocida que estaba allí visitando a familiares cuando les ocurrió algún episodio grave de salud, similar situación que puede pasarle aquí al ciudadano de un país vecino.

    Pero esta mentalidad pobre y temerosa se asusta y pide castigos ejemplares para la mula narcotraficante peruana o boliviana, pero no de los agentes de FFSS y funcionarios públicos que desde aquí hacen la vista gorda para los enormes cargamentos de droga o de esclavos entren y salgan a voluntad de nuestro territorio, con un tráfico manejados en buena parte por traficantes europeos o estadounidenses, que colocan en bancos o paraísos fiscales de ese origen sus ganancias mal habidas con la muerte de nuestros jóvenes. Claro, esos funcionarios, policías, gendarmes, grandes traficantes o lavadores de dinero no viven en villas, no tienen la piel cobriza ni visten con mal gusto, andan en autos caros y tienen sus comercios de pantalla dentro de shoppings centers y las principales calles comerciales, y hasta se dan el lujo de recorrer programas de TV de la tarde y revistas de chimentos, cuando no fotografiados en las cenas de recaudación de fondos o como aportantes de los principales candidatos o personajes políticos, como Pichetto.

    El tema da para largo, pero voy a cortarlo aquí para evitar seguir adjetivando, porque es lo único que sale sobre la sinrazón de lo más negro y retorcido de la doctrina antihumanista del alma de algunos personajes que cambian de vara para medir las cosas de acuerdo a su conveniencia, y que concibe a los derechos básicos no como algo inherente a la condición humana, sino que los mezcla con reglas de convivencia que nada tienen que ver con ello, y encima –como dije- medida con distinta vara respecto de casos mucho peores perpetrados por connacionales o extranjeros de otro origen.

    Saludos. Ernesto

  3. paypay@yahoo.com // 5 noviembre, 2016 en 11:33 am // Responder

    Concuerdo 100% con Julio,en especial la última frase. Mi tío que vive en Lugano se tuvo que ir a Jujuy donde pudo operarse para sacarse un tornillo de una operación por una fractura en una pierna (era la segunda operación que debía realizarse), dicha operación tenía que hacérsela en Buenos Aires, no recuerdo en qué hospital, los turnos que le daban eran con dos meses de espera y sólo para la consulta. Esta espera se debía a gente que viene de afuera a atenderse gratis, esto se lo dijeron en administración del hospital a mi tía y que ellos tenían la obligación de atenderlos. Conclusión, lo mandó a Jujuy a mi tío y mi familia lo recibió y se pudo operar, ahora está haciendo kinesiología, pronto a volver a Buenos Aires.
    Ya quisiera yo que vayan sin seguro de viajero a atenderse a un hospital de afuera a ver si los atienden como acá.
    Saludos.
    Marcelo

  4. Tiene que haber una relación entre la gente que entra del exterior y el funcionamiento de los servicio publicos para evitar que colapsen, lo mismo pasa en otras grandes ciudades de la Argentina con la migración interna. Decir esto no es xenofobia, el problema se resuelve con la adecuaciónn de medidas administrativas y la obtención de recursos.
    También hay hacer más justo el ingreso de extranjeros tiene que haber visa para todos incluyendo al Mercosur y a los paises como Bolivia y Perú que tienen un acuerdo para ingresar libremente , además demostrar la tenencia de cierta cantidad de divisas a estipular y los que quieren residir permanentemente en el país no deben tener prontuario en su lugar de origen y demostrar que tienen un empleo o una actividad legal en Argentina .
    Es lo mismo que se nos requiere a los argentinos cuando viajamos a Europa o EEUU no veo porque tiene que ser diferente .La palabra xenofobia se debe usar para los que la ejercen no como caballito de batalla para acusar a cualquiera que tenga algo que decir en estos temas.Supongo que los insultos que se hicieron no fueron para mi o para mi manera de Pensar .Un Saludo a todos.

  5. Limitar con esas restricciones el ingreso de inmigrantes no está prohibido por acuerdos como los del Mercosur, pero ello lógicamente traería aparejada la respuesta en espejo de los demás estados del grupo, por lo cual sería bastante difícil hablar de “integración” si solo pueden moverse libremente capitales y mercaderías, pero no personas, sería un retroceso al modelo de los 90 de ese bloque en donde funcionaba de esa forma, modelo que realmente no nos trajo demasiados beneficios como país.

    Lo que no veo es porque debamos copiar los modelos migratorios que tanto Europa como EEUU utilizan con fines xenofóbicos y racistas con determinadas naciones o poblaciones, ya que todo eso se lo piden en EEUU a los latinos -inclusive a los mexicanos, socios suyos en el NAFTA- pero cualquier canadiense puede entrar y radicarse en EEUU sin que deba pasar por el mismo filtro, es una frontera altamente porosa en uno u otro sentido, excepto con negros y latinos. O sea, hay vecinos que son “más vecinos” que otros por temas de discriminación de las autoridades. Esto aún sin considerar todos los estadounidenses que cruzaban a Canadá a atenderse en su sistema de salud -que es público, y uno de los tantos en el mundo basados en el modelo propuesto originalmente por Ramón Carrillo- ya que el estadounidense antes de la ampliación de la cobertura médica era un pasaporte a la otra vida para quien no podía costearse esa atención en función del interés privado. Y mucho se hizo en EEUU por esta ampliación de cobertura durante el gobierno de Obama justamente por la presión política que suponía en la clase dirigente que una parte importante de la ciudadanía tenga que recurrir a esas trapisondas para poder atenderse.

    En Europa no pasa algo demasiado diferente con los migrantes de uno u otro lado del mundo, con la diferencia que la mayor parte del sistema de salud en los integrantes de la UE es público -cosa que está siendo discutida en muchos de ellos a consecuencia de las recomendaciones privatistas de la Comisión Europea- y en consecuencia no discriminan a quienes atienden vengan de donde provengan, lo cual por supuesto no solo tiene que ver con una cuestión humanitaria sino además ligada al juramento hipocrático que realiza cualquier médico.

    Pero volviendo a nuestro caso, jamás se probó que existan “charters” con inmigrantes para atenderse en nuestros hospitales públicos, es otro de los infames mitos construidos en las redes sociales que ciertos medios interesados cada tanto levantan con fuentes vagas tales como “ciertos estudios”, “un médico amigo”, “lo que se dice” o indefiniciones por el estilo, tirando datos y cifras estadísticas falsas ya que ningún estudio serio del gasto público o de la atención hospitalaria de los que se realiza a nivel estatal discrimina que es lo que se gasta en pacientes argentinos o extranjeros, lo cual es imposible de obtener porque ni siquiera se considera la nacionalidad del atendido en los registros médicos. Es más, en una de las pocas oficiales efectuadas al respecto, una investigación sobre efectores llevada a cabo por el instituto universitario ISalud y el Ministerio de Salud de la de la Provincia de Jujuy del 2013 demuestra en sus conclusiones que sobre una muestra de 1830 planillas diarias “donde se constató nacionalidad” en los hospitales de Palpalá, San Pedro, Tilcara y El Carmen, sólo “el 1,7% corresponde a ciudadanos extranjeros, en su mayoría de origen boliviano, y todos tienen residencia estable radicada y declarada en la provincia, o sea que fundamenta de más el derecho a la atención sin limitaciones”.

    Tampoco sirve de mucho la “sensación” de médicos o auxiliares que desconocen que la comunidad boliviana todavía suele agruparse desde épocas ancestrales en clanes familiares denominados ayllú, y que ante un caso de enfermedad de uno de sus miembros es común que muchos de ellos ocupen la sala de espera de hospitales. En el Htal. Piñero del bajo Flores, zona en donde se encuentra radicada una importante comunidad de ese origen, pueden verse esos grupos cuando esta algún familiar internado, dando la impresión de que “los trajeran en micros” con otros fines. Y con la salvedad que muchos de los que integran estos ayllú ya son argentinos de primera o segunda generación, ya que la radicación masiva de esa colectividad en nuestro país viene desde hace décadas, y aunque tienen la ciudadania local siguen todavía con sus costumbres culturales de origen (como lo hacen las familias italianas, españolas, judías, o de cualquier otra proveniencia nacional).

    Respecto a los turnos de atención, esto es un problema crónico en todos los hospitales porteños y del conurbano, pero ello se explica por la cantidad de gente que no tiene cobertura de obra social por carecer de un empleo formal, o sea cerca del 35% de la PEA, y no por el tema de la atención a los extranjeros. Con estos niveles de informalidad, y con la consecuente pobreza que ello supone, no es raro que el sistema de atención esté colapsado.

    Pero también otros sistemas están así de colapsados en cuanto a atención programada, por ejemplo lo está el Hospital Militar Central, y puedo dar fe que allí no se atienden extranjeros, y la mayoría de sus pacientes están ocupados o reciben pensiones de retiro, por lo cual ni siquiera los aquejan las difíciles situaciones económicas que se ven en los hospitales públicos. Ironicamente, algunos de los profesionales que atienden en el HMC son hijos de peruanos y bolivianos, y hasta conservan la característica forma de hablar de la gente de ese origen; y también chilenos, peruanos y bolivianos son muchos de los médicos que envían las obras sociales y servicios privados de salud para realizar la atención domiciliaria.

    Para hacerla corta, no tiene sentido la discusión sobre mitos infundados que se repiten de mala leche con evidente intencionalidad discriminatoria, lo cual es profundamente despreciativo de la misma condición humana. Y hablar de los temas migratorios no implica que salgan a la luz como latigullos de racismo y xenofobia como lo afirman quienes buscan victimizarse despues de proponer esas ideas, si los pone en uso es porque muchas de las cuestiones que se dicen o proponen son directa o implícitamente racistas y xenofobas, como lo han sido claramente los lamentables dichos de Pichetto, personaje que ya nos tiene mal acostumbrados con este tipo de episodios. y si alguien repite sus mismos razonamientos, pues entonces le cabe la misma calificación que a lo que propone ese senador.

    Y así como no se puede separar las consecuencias de un delito de la idea y persona de quien lo comete, en estos temas rige la Ley 23.592 de Penalización de Actos Discriminatorios tampoco lo hace, quien propone y difunde ideas racistas y xenofobas es un delincuente, y los delincuentes solo merecen el desprecio además de su comparecencia ante la Justicia. Y ojalá ese senador esta lo alcance cuando se quede sin fueros, como debiera alcanzar a quienes proponen su mismo odio y resentimiento antihumanista.

    Ojalá también que escuchen y alguna vez puedan entender las palabras del Santo Padre Francisco en su intervención de ayer en la clausura del IIIº Encuentro Mundial de los Movimientos Populares respecto a la idolatración al dinero y al desprecio por los refugiados que lo anterior provoca, pues la pobreza, la guerra, la iniquidad y todo lo que produce los grandes desplazamientos sociales y su rechazo en los países a los que llegan en busca de una realidad mejor no salen de la nada, sino de un sistema que relega la condición humana frente al interés económico, y eso es algo inadmisible para cualquiera que se crea cristiano.

    Saludos. Ernesto

  6. Bueno, aunque no se trata de un tema directamente relacionado con defensa, voy a expresar un par de cosas sobre esta cuestión.
    Lo primero es que no creo para nada en el supuesto racismo del senador, como tampoco -por dar otro ejemplo- creo que sea “genuino” y “autentico” el supuesto fanatismo religioso de una conocida diputada. Ni siquiera les da para eso. Estos sujetos son integrantes de los típicos partidos “escoba” o “atrapa todo” (“catch all party”) y cualquier declaración que hagan va a ser en función del clima de la época. O sea: es puro marketing. Si hacen alarde de un supuesto racismo o de supuestos delirios místicos, es porque evaluaron que pueden quedar bien con cierta parte de la población que sí es realmente racista o fanática religiosa. Para dar un ejemplo más relacionado con los temas que habitualmente tratamos, tomemos por caso el 2 de Abril de 1982. ¿La Junta decidió la Operación Rosario por genuino patriotismo o la intención era otra? Bueno, en el caso del senador es lo mismo. Esto es la política.
    Ahora, en lo que respecta a las políticas de control inmigratorio, es un tema delicado para muchos; en mi caso he tenido excelentes compañeros de trabajo y amigos inmigrantes.
    Solo dos o tres puntos: primero creo que es importante tener en claro una cuestión, que es que si Argentina tiene una política de “fronteras abiertas” no es por una cuestión de “humanidad” sino porque le conviene a sus “empresarios”y al Estado, que es el principal contratante de trabajo en negro, sin registrar. O sea, los inmigrantes de países limítrofes sirven para bajar el costo de la mano de obra, bajar los sueldos, empeorar las condiciones laborales, por lo que los autodenominados “emprendedores” jamás van a oponerse a la inmigración. Solo sacan de la manga el racismo y xenofobia, cuando los inmigrantes levantan cabeza y tienen la osadía de pedir ser tratados como seres humanos y no como animales. O cuando realmente a estos “empresarios” les empieza a “sobrar” mano de obra y la situación social se empieza a recalentar, tal como está pasando hoy.
    Pero bueno, sí realmente en algún momento se quiere regular el ingreso de mano de obra proveniente de países limítrofes, la solución es terminar con el trabajo en negro y controlar la cuestión desde ese lugar, desde el Ministerio de Trabajo, no desde el de Seguridad, no con la policía persiguiendo, coimeando y extorsionando extranjeros por la calle.
    De todos modos estamos hablando en el aire: como decía antes, el autodenominado “empresariado”, junto al Estado, es el principal beneficiario de la explotación de mano de obra sin registrar, por lo que nunca va a surgir de ellos una política de blanqueo de de la fuerza de trabajo ni de limitación al ingreso de mano de obra desde el exterior.
    Bueno, ahora me tengo que ir, pero da para largo el tema. De todos modos creo que lo que expresé es bastante claro y sirve para seguir el debate.
    Saludos, Fireteam.

    • Más que claro estimado Fireteam, y suscribo la mayor parte de lo que dice. Pero lo que me interesa en esta temática no es centrar la cuestión en si Pichetto es sinceramente racista y xenófobo o no lo es, sino en abordar los fundamentos de la estructura racista y xenofoba en cuestiones que se manifiestan de forma cotidiana, por lo cual se ven con cierta pátina de “normalidad” a nivel social, pero que corresponden a determinados esquemas ideológicos bastante repudiables, al menos desde quienes propugnamos el respeto a la condición humana en toda circunstancia.
      El triunfo de estos esquemas mediante su normalización es justamente lo que permite aplicar luego medidas mucho más arbitrarias y deshumanizantes, tendiendo a la cosificación del ser humano, visto solo como instrumento económico y no como fin en sí mismo. Sin querer hacer aquí proselitismo religioso -que no lo es- es justamente la cuestión sobre la que nos está alertando el Santo Padre en estos tiempos, y esto es lo que tiene que ver con el rumbo estratégico que toman las sociedades. No se explicaría lo que está pasando en buena parte del mundo en cuanto a conflictos bélicos y catástrofes humanas consecuentes si no se tiene en cuenta que el trasfondo ideológico que las posibilita es justamente este, la deshumanización del Hombre.
      Saludos. Ernesto

      • Es que, Tam, buscar causas más allá de los aspectos económicos de la Xenofobia es realmente difícil, aunque obviamente para el Xenófobo no es lo mismo una joven rubia de ojos azules venida de Europa Oriental, que un boliviano o un paraguayo de ascendencia indígena. Pero bueno, las chicas de Europa Oriental, en todo caso prefieren emigrar a Occidente, acá la inmigración que tenemos es de países limítrofes. Además, hace unos días estuve mirando los datos duros de la economía de las ex repúblicas soviéticas y del pacto de varsovia y en muchos casos el nivel de vida ya ha superado ámpliamente al de cualquier país de américa latina, sí es que no era ya superior desde antes de la caída de la cortina de hierro.
        Saludos, Fireteam.

      • Estimado Fireteam, como dije al principio xenofobia y racismo tienen muchos componentes comunes que van más allá de lo meramente económico, porque en base a la identificación de “lo diferente” se logra por la negativa la idea de que es “lo normal” o “lo similar”, es decir, la cuestión identitaria tan preciada como bandera por los Estados nacionales y determinados grupos sociales que temen por la pérdida de sus privilegios y necesitan construir un chivo expiatorio que explique todos sus males para desviar la atención de lo que realmente los produce.
        Aglutinar a poblaciones bajo el color de la piel o el origen geográfico, y a partir de ello estigmatizar a otras diferentes, implica la adopción de valores condicionantes por la pertenencia estricta que son muy diferentes a otros valores en los cuales la calidad de “humano” -y sus derechos básicos inherentes a tal condición- se reconoce sin otro requisito que por la misma existencia de la persona.

        Creo que esto es lo que se juega como trasfondo de estas cuestiones, que a veces pueden estar ligadas con lo económico y lo geopolítico, en particular con el acceso a los recursos escasos de acuerdo a lo planteado por Friedrich Ratzel en su momento (base del posterior concepto nazi del Lebensraum o “Espacio Vital”), pero lo que en definitiva esconde es el intento de supremacía de un grupo social sobre otro, en donde lo económico es parte de aspectos que incluyen lo político, lo cultural con los imaginarios propiciados, asi como el diseño social pretendido. Esto es lo que está tras bambalinas cuando aflora el racismo y/o la xenofobia, no son cuestiones materiales sino eminentemente ideológicas.

        Respecto al nivel de vida de los países de Europa del Este respecto a Latinoamérica antes de 1989, quienes tenemos un poco más edad recordamos que uno de los grandes problemas que tenían durante la reunificación alemana era que hacer con la enorme cantidad de profesionales y técnicos especializados de la Alemania del Este, que superaba ampliamente a todos los que tenía Alemania Occidental, la RFA. Esto los llevó a aplicar el concepto de “reeducación social”, que consistía en transformar a estas legiones de población calificada en trabajadores para tareas simples, ya que el sistema económico de mercado no podía absorberlos. Ello derivo en un crecimiento exponencial de la productividad de las empresas de la ex RFA, que luego se siguió incrementando con su expansión a los demás paises del este europeo, que tenían una situación similar, con valores muy altos en los parámetros con los que hoy se mide el IDH. Una vez que esta expansión hacia el este llegó sus máximas posibilidades en cuanto a productividad se recurrió a la inmigración para bajar aún más los costos laborales, y las consecuencias de ello son los problemas que hoy vemos en en ese continente por los medios, pues desde el 2008 se pretende que el costo laboral sea competitivo respecto de otros regiones, como la de los ex “Tigres Asiáticos” o de los EEUU con sus costos deprimidos, y eso impacta fuertemente en el estilo de vida del ciudadano medio europeo, lo cual se agrava por la decisión política de muchos gobiernos de la Eurozona de desmantelar el Estado de Bienestar, que fue lo que distinguía a Europa del resto del mundo durante muchas décadas. Entonces ante esta situación se apunta contra los inmigrantes, al tiempo que crece la idea del euroescepticismo, cuando se debería apuntar a los grandes capitales industriales y financieros que son los que logran ganancias desmedidas fomentando esta situación.

        Pero lo cierto es que este proceso produjo un empobrecimiento y caida de los niveles de vida en Europa del Este de forma estrepitosa después de 1989, en parte por la desaparición abrupta del Estado protector de un día al otro intensificada con la evaporación del Comecon, y luego por las empresas occidentales -alemanas en su mayor parte- que llegaban como se dijo para aprovechar las enormes cantidades de mano de obra bien calificada a precio de ganga, y de una capacidad industrial ya instalada con muy buenos niveles tecnológicos y de complementariedad. Esta jugada le permitió a Alemania convertirse rápidamente en la “locomotora de Europa”, al ampliar significativamente tanto su base industrial, como la productividad de la misma, pero en medio provocaron tragedias bestiales como las guerras en los Balcanes, que fueron fomentadas para poder incorporar esa parte del continente a la expansión hacia el este de la Eurozona y terminar con el último vestigio de desarrollo autónomo y estado de bienestar en el lugar, que era la antigua Yugoslavia.

        Sin perjuicio de esto, debe tenerse presente que solo una pequeña parte de los países latinoamericanos a mediados de los 80 podían ser considerados apenas por arriba de los países subdesarrollados, siendo Argentina uno de los mejores posicionados en ese aspecto, con lo cual, y siempre generalizando, la diferencia en el nivel de vida que se tenía en Latinoamérica era muy inferior al de Europa del Este por ese entonces. Hoy la situación está un poco menos desequilibrada entre ambas regiones porque a la estrepitosa caida del nivel de vida en el este europeo luego de la caída del Muro de Berlín debe contrastarse con el importante desarrollo logrado a partir de mediados de la década pasada en nuestro continente, en el cual políticas redistributivas -aunque acotadas- fomentadas por el aumento de los commodities supusieron una mejora notable en el nivel de vida de muchos de nuestros pueblos, más visible sobre todo en aquellas sociedades que partieron desde las situaciones más rezagadas. Desde 2008 la recesión mundial afecta a ambas regiones, y ante esa sensación de achicamiento de los recursos disponibles es de cajón que algunos busquen culpar a los extranjeros o las etnias que componen a los inmigrantes por esta situación con la idea de “alivianar la carga del bote”. En eso está montado cierto sector político europeo, sobre todo de extrema derecha, que a partir de esto gana espacios políticos que en situaciones normales le son bastante más que esquivos (hay algo de esto también en el triunfo de Trump en los EEUU), y aquí las crisis políticas consecuentes a esta recesión pueden dar lugar también a movimientos antipolíticos, pero aquí con la experiencia del “que se vayan todos” se sabe que eso no conduce a ninguna parte.

        Saludos. Ernesto

  7. Hablar de cualquier cosa sobre los extranjeros de países limítrofes es xenofobia según TAM.
    No se puede permitir la inmigración sin control eso colapsa no solo los hospitales si no también la mayoria de servicios públicos que están planificados para una cantidad determinada de personas.Es poco inteligente no darse cuenta de esto y hecharle la culpa a los desempleados ¿de la capital …? como los causantes de falta de turno en los hospitales…En un tiempo se pedia en los hospitales municipales que el paciente probara con algún servicio a su nombre ( gas, luz, etc.) que residia en la capital y no habia problemas de atención,no faltaban turnos y todo funcionaba bien , se dejó de hacer y los hospitales de la capital colapsan ¿ porque? porque los hospitales municipales de la capital están hechos para la gente de la capital que paga sus recursos y tiene un límite de capacidad de atención que si se sobrepasa : colapsan , si se diera que no se utilizaran en su totalidad no veo mal que los usen gentes de otras provincias y extranjeros que no residan en la capital.

    El que es un mito es que hay tours de extranjeros a los hospitales argentinos es propaganda de izquierdistas y no solo pasa en la capital federal en Salta tienen el mismo problema y también se da en las provicias limítrofes con Chile que se supone un pais económicamente avanzado por supuesto menos en educación la universidades argentinas lo saben bien.

    Lo que mas me da bronca es el discurso socialista hablando de la universalidad de la atención medica en los hospitales argentinos y la educación ,que no son gratis como piensan esos señores si no que se mantienen con los dineros de todos los habitantes que pagan los impuestos de forma legal.
    En cuanto a que se resentiria el Mercosur por implantar la visa de entrada como con cualquier extranjero de otra parte del mundo , no me parece porque los que más se sentirian afectados solo tienen acuerdos, no son socios , salvo el Paraguay que es un actor casi inexistente en el intercambio regional.
    Para mi los repudiables y lamentables comentarios en este mismo espacio son los que quieren proponer la asistencia médica o educativa de otros estados limítrofes descuidando la nuestra .La caridad bien entendida empieza por casa , una vez solucionado esto si hay más recursos está bien ayudar a otros, pero todos sabemos que no nadamos en la abundancia , eso es lo incoherente al hablar de universalidad de la salud pública y la educación, la xenofobia y el racismo son otra cosa, esto es defender nuestra propia supervivencia.

    • No se equivoque Julio, se puede hablar conmigo de cualquier cosa sobre extranjeros o connacionales mientras ese dialogo no este dirigido a desconocer derechos elementales con los que cuenta cualquier ser humano por el mero hecho de ser una persona. Si se trata de negarle a alguien esos derechos inherentes, entonces la cosa cambia, y Ud. lo sabe porque ya hemos hablado de esto en otros espacios, así que no se haga el distraido ni el hada violada.

      Desde que tengo uso de razón, y ya he pasado el medio siglo de edad, en Capital Federal el tema de los turnos de atención en hospitales SIEMPRE fué problemático, por la sencilla razón que el crecimiento de la capacidad instalada no ha acompañado el crecimiento poblacional del AMBA -en conglomerados urbanos es como se debe medir el área de influencia de estos servicios-, y los intentos de descentralización mediante las CESAC y otros centros de atención primaria en el GBA no han sido incorporados por la gente, que masivamente sigue yendo a atenderse a un Hospital de Agudos por una dolencia que puede ser tratada perfectamente en cualquiera de esos centros de cercanía. Esta situación empeoró muchísimo a partir del menemismo y la aplicación de las políticas neoliberales que hicieron que millones de personas de los cordones industriales perdieran su obra social, y por ende deban pasar a atenderse en hospìtales públicos. Y si del conurbano se fueron a hacerse atender a Capital es porque esas mismas políticas de achicamiento del Estado y privilegio del pago de deudas mal habidas antes que de invertirse en mejora de las condiciones sociales hicieron que no se construyesen en el conurbano la cantidad requerida de hospitales para atender al crecimiento de la población, como dije antes, y muchos prefieren cruzar la Gral. Paz o el Riachuelo antes de dejarse morir por la desidia del Estado que no dotó del equipamiento social necesario a sus zonas de residencia. Creo que Ud. haría lo mismo si su salud o la de su familia estuviera en riesgo, el ciudadano de a pie no tiene porqué cargar con los errores de quienes diseñan el sistema, y mucho menos si en ello se les puede ir la vida.

      Con eso de que es “propaganda de izquierda” el negar ese disparate de los “tours hospitalarios” Ud trata de dar vuelta la carga de la prueba, desconociendo que siempre en derecho a quien corresponde demostrar es al acusador. Para desmentir tal sandez le cité concretamente un estudio oficial realizado en Salta, pero hasta el momento Ud, que es quien afirma que tales “torus” existen, no ha presentado un solo dato concreto y rastreable que fundamente lo que dice, así que ahora lo invito a que lo haga en este lugar y se deje de repetir pavadas infundadas de los medios interesados. Y si seguir la Doctrina Social de la Iglesia, la misma que inspiró la Constitución de 1949 y propugna el Santo Padre, es ser de izquierda, entonces seré de izquierda, realmente me tienen sin cuidado los encasillamientos de ese tipo, por lo demás anacrónicos. Lo interesante es ver en que lugar ideológico se posiciona Ud., y a partir de ese lugar en el que cree que está saber como se diferencia del que puede verlo alguien desde afuera.

      Respecto al tema universitario solo un 4% del padrón de alumnos de la UBA es extranjero, y está mayoritariamente concentrado en carreras de posgrado, que son pagas, así que quedese tranquilo que de sus impuestos no sale un peso para que se eduquen. Para que se de una idea en las universidades públicas en las cuales doy clases de unos 250 alumnos en carreras de grado -las gratuitas- solo tengo 3 extranjeros, o sea un número insignificante, y los tres son de familias que residen desde hace años en el país. Esto es así desde que comencé hace casi 2 décadas en la docencia universitaria, así que si tiene cifras oficiales que desmientan esto las espero, Ud es quien acusa y por lo tanto debe presentar las pruebas que respalden sus dichos.

      Como lo expliqué más arriba en estos temas el racismo y la xenofobia se explican desde la idea de la Suma Cero, de que los recursos son limitados y que si crece la población entonces en el reparto nos tocará cada vez menos, hasta llegar a la misma inanición, por lo cual el Otro tarde o temprano termina siendo una amenaza, alguien que acecha para sacarnos nuestra parte. Ese es un error conceptual bastante grave, además de infantil, pues el problema aquí es de la forma en los cuales se reparten esos recursos, no de su existencia, disponibilidad o limitación. En vez de endeudarse para pagarle u$s 16.000.000.000 a los buitres por un juicio inventado y sacado de la galera invierta ese dinero en salud y va a ver como mejora la calidad de atención en los hospitales y le dejan de aflijir si van los morochos a atenderse, pero por pagarle a esos buitres ahora en vez de eso la situación en ellos va a empeorar porque esos 16.000 millones de dolares en poco tiempo se convertirán en más de 30 mil millones, y en unos añitos más pasarán los 60 mil, y en esa situación ningún hospital que para entonces quede en pie podrá curar más que un callo plantar por falta de recursos, esta vez de verdad.

      Ahí las cosas van a estar realmente complicadas, porque ante esa crisis es probable que personas con su pensamiento pero un poco más exaltadas conformen bandas armadas por las calles cazando a los extranjeros sindicados como culpables, y a grupos de estos también armados para defenderse, y así terminemos cagandonos todos a tiros. Paralelo a las deportaciones primero se blindará la frontera norte, luego la oeste, después nos las agarraremos con los tranquilos uruguayos, y cuando ya no queden más chivos expiatorios extranjeros culpables de nuestros males entonces comenzarán los muros separando a la Cap. Fed. del conurbano, después al NOA, al NEA, a Cuyo y así sucesivamente hasta lograr el objetivo que se han trazado los grandes capitales financieros globales, que es destruir la idea fundacional de nuestra nación, o sea una patria justa, libre y soberana enmarcada en una Patria Grande latinoamericana que nos otorgara un lugar de peso en el concierto de las naciones. Destruido y fragmentado todo, las multinacionales podrán tranquilamente poner y manipular a los débiles gobernantes locales para terminar de extraer lo que quede de nuestras riquezas naturales y fuerza de trabajo, y después el último que cierre y apague la luz…si es que todavía queda alguna usina eléctrica en pie.

      Saludos. Ernesto

  8. paypay@yahoo.com // 10 noviembre, 2016 en 12:39 am // Responder

    Esto salió el 7 de noviembre en Diario Norte de Chaco:

    Salud pedirá a Paraguay costear los gastos de pacientes del vecino país que se atienden en el Chaco

    Así lo confirmó la Ministra de Salud de la provincia del Chaco, Mariel Crespo en entrevista ofrecida a radio Universidad, quien además adelantó que el pedido se realizará en el marco de la segunda reunión de Ministros y Gobernadores de la región que se llevará a cabo esta semana en Encarnación.
    Durante la entrevista, Crespo recordó que la Constitución Argentina habilita poder atender a cualquier persona que pise el suelo argentino. Al respecto aseguró que tanto el hospital Pediátrico como el hospital Perrando reciben “una importante demanda de pacientes que son extranjeros, ya sea de Paraguay, e incluso de algunas zonas cercanas de Brasil”.

    Aunque aseguró que existe una obligación legal en atender a estos pacientes de suelo extranjero, la ministra de Salud recordó que “tenemos una alta demanda sin recupero de gastos que lamentablemente nos impacta en el presupuesto”, poniendo sobre la mesa una situación que quizá nunca se atendió de manera integral, como lo es la inexistente ayuda por parte de país vecino que solvente los costos de la atención compleja de pacientes paraguayos.

    Al respecto, Crespo adelantó que “esta semana estaríamos viajando en compañía del gobernador Domingo Peppo a la localidad de Encarnación donde se va a realizar la segunda reunión de ministros y gobernadores de la región”.

    “Uno de los temas que llevaremos como Ministerio de Salud Pública es el planteo de esta situación”, sostuvo Crespo, quien agregó: “Allí esbozaremos la necesidad de hacer convenios de coparticipación, por ejemplo con el gobernador Ñeembucú y la provincia del Chaco para poder gestionar de alguna manera una especie de recupero de gasto”.

    De acuerdo a lo detallado por la ministra, el convenio establecería que la atención sea garantizada para todos los pobladores que pisen suelo argentino y a su vez, ellos puedan brindar una ayuda económica para solventar algunos gastos, “al menos de los tratamientos más costosos, como ser las prótesis, intervenciones que actualmente dichos pacientes se realizan sin ningún costo”, añadió la titular de Salud.

    http://www.diarionorte.com/article/144714/salud-pedira-a-paraguay-costear-los-gastos-de-pacientes-del-vecino-pais-que-se-atienden-en-el-chaco-

    Y después quieren pagar dos pesos la luz y el gas. El sistema educativo y de salud lo mantenemos todos con nuestros impuestos.

    Saludos.

    Marcelo

    • Me atrevo a aportar algo subí al foro Interdefensa en 2012 a modo de simple ayuda memoria;

      16 de agosto Día del niño paraguayo – Día de la vergüenza sudamericana

      BATALLA DE ACOSTA-ÑÚ – 16 de agosto de 1869
      (Día del niño paraguayo)

      Guerra del Paraguay.

      En la batalla de Acosta Ñu, 3.500 niños paraguayos enfrentan a 20.000 hombres del ejército aliado, lo que se tiene como un acto de heroísmo sin igual. Por la masacre producida, se conmemora ese día como el “Día del niño en Paraguay”.

      Luego de la derrota sufrida por sus tropas en el combate de Piribebuy, Solano López sintiendo amenazada su retaguardia por las fuerzas que avanzaban por Altos y Piribebuy al mando de los generales Emilio Mitre y José Antonio da Silva Guimaraes, resolvió retirarse dividiendo sus tropas en dos divisiones, una de vanguardia, que confió al general Resquín, y otra de retaguardia, a las órdenes del general Bernardino Caballero.

      A las cinco de la tarde del 13 de Agosto se puso en marcha, con rumbo a Caraguatay, donde llegó a las ocho de la noche del día siguiente. De paso, mandó fortificar la entrada de la picada que conduce a dicho pueblo, dejando allí 1.200 hombres, con algunos cañones, a las órdenes del coronel Pedro Hermosa.

      El movimiento de la columna paraguaya de retaguardia era, y tenía que ser, muy lento porque seguía el compás de la larga fila de carretas en que iban los bagajes de su ejército. La extrema flacura de los animales de tiro hacía que aquéllas apenas anduvieran. Y así pronto Caballero se vio separado de los suyos, solo, en medio del enemigo, librado a su propia suerte. Era como el escudo del ejército en retirada, contra el cual se estrellaría todo el poder de la alianza.

      Recién el 15 de Agosto entró el Conde D’Eu en Caacupé, donde se enteró de la retirada total de las fuerzas paraguayas. Esta noticia lo dejó anonadado y sumido en el desaliento.

      Ante la noticia de que una fuerte columna paraguaya se retiraba lentamente por una picada que conduce a la llanura de Barrero Grande, el Conde D’Eu ordenó al Mariscal Victoriano Carneiro Monteiro que marchara rápidamente hacia el pueblo de Barrero Grande, para cortarles la retirada, mientras él caía sobre la retaguardia de los paraguayos.

      El mariscal Monteiro se alejó a las dos de la tarde del 15 de Agosto, llegando a su destino a las diez de la noche. Desde allí desprendió una división de caballería, a las órdenes del general Cámara, con rumbo a Caraguatay, que fue detenida por el coronel Hermosa.

      A las seis de la mañana del día siguiente se movió el primer cuerpo del ejército brasileño, comandado por el general José Luis Mena Barreto, que acababa de reemplazar al general Osorio.

      Dos horas después, el general Vasco Alves Pereyra, que mandaba la vanguardia del ejército imperial, cambiaba los primeros tiros con la retaguardia de Caballero. A lo lejos se escuchaba la artillería paraguaya, que rechazaba en ese momento las cargas del general Cámara en la boca de la picada de Caraguatay.

      El Conde D’Eu precipitó la marcha de sus tropas y salió con todas ellas en Acosta-Ñu, sitio donde iba a librarse la batalla. Los paraguayos disponían de unos 3.500 hombres y algunos pocos cañones, y sólo contaba con un batallón de veteranos, el 6º de infantería. El resto eran niños y ancianos. Los niños fueron disfrazados con barbas postizas para que el enemigo los tome por adultos y les presente combate. Su caballería era escasa y en mal estado

      El general Caballero extendió su línea de batalla destacando en su vanguardia al coronel Moreno, con dos cañones, y al comandante Franco a la cabeza de su batallón. Dando frente a su enemigo, continuó el retroceso: su única posibilidad era llegar a los bosques de Caraguatay.

      Moreno y Franco hubieron de soportar en seguida la presión de nueve batallones y el fuego de numerosas piezas de artillería. Hostilizados en los dos flancos por regimientos de caballería, lucharon con extraordinario heroísmo.

      El mismo Conde D’Eu reconoce en su Diario de Campaña “la gran desventaja” con que peleaban los paraguayos, por la manifiesta inferioridad de sus armas. “Nuestros fusiles a lo Minié –dice- llevaban la muerte hasta a sus reservas, al paso que a nuestros soldados más avanzados poco perjuicio sufrían”.

      El general Caballero impidió con habilidad que sus fuerzas fueran rodeadas y consiguió llegar a la orilla opuesta del arroyo, donde emplazó la artillería. El Conde D’Eu colocó sus cañones frente al paso y abrió un nutrido fuego contra la posición paraguaya, y ordenó una carga a fondo sobre el puente, que fue repelida.

      La batalla llegaba a su momento culminante. Era ya mediodía, y desde el amanecer la lucha no tenía tregua ni descanso. Se produjo una nueva carga y nuevamente fue repelida por Caballero. El cauce del arroyo quedó colmado de cadáveres. Optó entonces el ejército imperial buscar un vado, para evitar fracasar en otro ataque frontal.

      Caballero volvió a hacerse fuerte sobre el puente de Piribebuy, conteniendo con todo éxito el avance de sus persecutores. La tarde inclinaba. De pronto los paraguayos se vieron acometidos por la retaguardia, era el segundo cuerpo del ejército brasileño que llegaba. Se trataba de una fuerte columna de infantería, con ocho bocas de fuego, a las órdenes del general Resín, que obligó a dividir las escasas fuerzas de Caballero y a atender dos acometidas simultáneas.

      Los veteranos de Franco (muerto en el combate) habían desaparecido, y con ellos el nervio principal de la resistencia paraguaya. No le quedaban sino niños y jinetes mal montados.

      Dice Juan José Chiavenatto: “Los niños de seis a ocho años, en el fragor de la batalla, despavoridos, se agarraban a las piernas de los soldados brasileros, llorando que no los matasen. Y eran degollados en el acto. Escondidas en al selva próxima, las madres observaban el desarrollo de la lucha. No pocas agarraron lanzas y llegaban a comandar un grupo de niños en la resistencia”……. “El Conde D´Eu, un sádico en el comando de la guerra,“después de la insólita batalla de Acosta Nú, cuando estaba terminada, al caer la tarde, las madres de los niños paraguayos salían de la selva para rescatar los cadáveres de sus hijos y socorrer los pocos sobrevivientes, el Conde D´Eu mandó incendiar la maleza, matando quemados a los niños y sus madres.” Su orden era matar “hasta el feto del vientre de la mujer”.

      “Mandó a hacer cerco del hospital de Peribebuy, manteniendo en su interior los enfermos – en su mayoría jóvenes y niños – y lo incendió. El hospital en llamas quedó cercado por las tropas brasilera que, cumpliendo las órdenes de ese loco príncipe, empujaban a punta de bayoneta adentro de las llamas los enfermos que milagrosamente intentaban salir del la fogata. No se conoce en la historia de América del Sur por lo menos, ningún crimen de guerra más hediondo que ese.” (de la misma fuente- Chiavenatto. “A guerra do Paragaui)

      Caballero formando un cuadro con sus tropas se defendió como pudo hasta que, dispersados los restos de sus fuerzas, confundido en el tumulto inmenso de la lucha, pudo cruzar, sin ser reconocido, entre regimientos y batallones, llevando en tras de sí a los pocos que habían escapado de la matanza.

      Fuentes:

      – Chiavenatto Juilio José. Genocidio Americáno: A Guerra do Paraguai.-Sao Paulo
      – José María Rosa . La Guerra del Paraguay y las Montoneras argentinas.
      – La Gazeta Federal http://www.lagazeta.com.ar

      http://www.lagazeta.com.ar/acosta-nu.htm

      • Es verdad, la nación Argentina tiene una deuda histórica con Paraguay. Lo mismo -salvando las distancias- que con Perú. Y así les pagamos.

    • ¿O sea que el concepto de libre elección solo es aplicable a las cuestiones económicas, y no para las personas sino para los grandes capitales, que hacen y deshacen a voluntad?

      Curiosa aplicación del liberalismo, que se le niegue a una persona la atención en el lugar en el cual piensa que mejor pueden cuidar su vida, pero para los que rapiñan los recursos para construcción de buenos hospitales en sus lugares de origen se les permita cualquier cosa.

      Saludos. Ernesto

  9. Tam, cuando hablo del fenómeno de la Xenofobia lo hago a nivel local, no a nivel mundial. E insisto que en nuestro país el problema es fundamentalmente político-económico, aun teniendo en cuenta los “detalles” que señalé acerca del “tipo” de inmigrantes (su ascendencia étnica) que “importamos”.
    Con respecto a la comparación del nivel de vida de los estados de europa oriental, reconozco que solo tuve en cuenta el pib y la renta per cápita, nada de IDH ni de índices de desigualdad. De todos modos, los números me sorprendieron bastante.
    Saludos, Fireteam.

    • Hace unos días, mi hermano que vive en USA, me comentó que una amiga argentina, que a su vez trabaja en DC,le manifestaba su miedo a que Trump la deporte por ser una residente con visa temporal de trabajo. Luego mi hermano le comentó los dichos de Pichetto aquí en Argentina y la chica muy suelta de cuerpo le respondió;

      “Ah! Pero que esos se vuelvan a su país!”

      Conclusión; el grueso de la gente piensa como dice Putin; con el tuje.

      Saludos

    • Estimado Fireteam, como dije anteriormente racismo y xenofobia son las caras de una misma moneda, y en nuestro país el racismo está en nuestros genes constitutivos, por usar una desafortunada frase. Tenga presente que la sociedad colonial hispanoamericana se ha basado en un sistema de castas en el cual la punta de la pirámide la ocupaba el español metropolitano, de ahí para abajo el criollo, después los hijos de la unión de españoles con negros o indígenas, y para abajo las diferentes combinaciones entre mestizos, mulatos, negros e indígenas. En las revoluciones independentistas de principios del siglo XIX el principal corte se da por motivos políticos y económicos, pero permanece socialmente incólume socialmente el sistema de castas colonial. Incluso medidas progresistas como las establecidas por la Asamblea del Año XIII, destinadas a alterar el orden social colonial, son fuertemente cuestionadas por los grupos que detentaban el poder local, al punto de lograr la caida de ese gobierno y la imposición de otro más afín al status quo imperante.

      En esa disputa, en 1816 el grupo más progresista de los independentistas, con San Martín, Belgrano y Monteagudo entre ellos, intenta imponer un modelo plurinacional bajo la figura de un Estado común -lo que se expresa en el Acta de Independencia original redactada en castellano, quichua y aymara-, pero luego este modelo fracasa tanto por la presión de los caudillos provinciales, en general grandes terratenientes descendientes de españoles a los cuales sustentaba el modelo castizo de la sociedad colonial, como por la elite porteña que ansiaba reforzar sus lazos con Europa -en particular con Inglaterra o Francia-, y que basado en estas sociedades veía con buenos ojos gobiernos centralizados. Con esto la gran federación de naciones, las Provincias Unidas de América del Sud, dieron lugar a la salvaje y trágica lucha entre unitarios y federales, pero ninguno de esos bandos respondió al ideal de los padres fundadores de nuestra Patria.

      Con la llegada masiva de los inmigrantes “gringos” motorizada por la triunfante facción extranjerizante, se producen los primeros brotes de xenofobia cuando estos trabajadores “importados” comienzan a desplazar a los gauchos y sectores populares de sus tierras y labores, como bien quedó retratado en la épica del Martín Fierro. Esta xenofobia “popular” comienza a ser ejercida por las clases dominantes, aquellas que promovían la inmigración europea, cada vez que entre los inmigrantes aparecían luchadores sociales o sindicales que pudieran tener un efecto de sublevación de las masas, y ello provoca luego la famosa Ley de Residencia, por la cual se materializa en una norma la sospecha delictiva sobre el migrante.

      Sin perjuicio de lo anterior, estos migrantes a su vez provenían de un continente en donde las ideas racistas estaban en su apogeo, como he explicado más arriba, así que a la vez que eran discriminados y satirizados por los blancos criollos, a su vez estos extranjeros discriminaban a indígenas, negros y mulatos, los que también eran sistemáticamente rechazados por las élites europeizantes, al punto tal que Sarmiento llega a decir que el mejor serivcio que podía hacer un gaucho por su país era regar la tierra con su sangre.

      Recién con el primer peronismo estos sectores sociales postergados, desplazados a las zonas rurales o las periferias urbanas, tendrán un reconocimiento de derechos, aunque ese reconocimiento no implicara su plena inserción social ni mucho menos, ya que para la sociedad urbana, en su mayor parte descendiente de europeos, esos “cabecitas negras” constituían un “aluvión zoológico” que venía a ocupar lugares en empleos industriales antes reservados a trabajadores de origen o ascendencia europea.

      Lamentablemente desde allí hasta el momento la situación no ha mejorado mucho en este aspecto, y a pesar del tiempo transcurrido y de los derechos declamados en estas décadas hoy la mayor proporción de personas con los indicadores de desarrollo humano más bajo se da entre esta población de ascendencia no europea, tanto en áreas urbanas como rurales. De hecho, estas poblaciones siguen siendo objeto de todo tipo de abusos, sea cuando patotas de “crillos” los echa de sus tierras en Santiago del Estero o Rio Negro, cuando de las 300.000 ha que el gobierno chaqueño debe entregar a los indígenas por un fallo judicial solo les quiere entregar 200.000, siendo el resto para los “criollos”; o bien en la CABA cuando las viviendas sociales construidas para la erradicación de villas y conventillos -la mayor parte de ellos “cabecitas negras”- terminan siendo entregadas por maniobras del mismo IVC a sectores de clase media cercanos al gobierno de turno, la mayor parte de ellos con ascendencia europea, y ni hablemos de las detenciones o ejecuciones sumarias por “portación de cara”.

      Así hay miles de casos de este tenor que suceden todo el tiempo a lo ancho y alto de nuestra geografía. Estos hechos cuentan con el apoyo implícito del aparato estatal, que rara vez los judicializa o condena, o siquiera rectifica o protege en las tramitaciones burocráticas (caso el fallido censo y registro catastral de tierras rurales), por lo cual me animo a decir que constituye una política de estado dirigida a desplazar a estos sectores de determinadas áreas que se imaginan que deben estar en manos de otros sectores sociales.

      Entonces la cuestión económica es simplemente el detonante coyuntural que hace emerger a la superficie esta cuestión que anida en lo más profundo de nuestra cultura, cinco siglos de historia no se borran con unas cuantas leyes, la cuestión es más seria de lo que se cree.

      Saludos. Ernesto

  10. De acuerdo con su explicación Tam, de hecho cuando me refería a las diferentes actitudes frente a la inmigración según sea de ascendencia europea o indígena, en cierta manera apuntaba a lo mismo. Tal vez me centré en estos días demasiado en los dichos puntuales de Pichetto.
    “No todo es pan y manteca” le decía a Max Weber a su esposa Marianne.
    Saludos, Fireteam.

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