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El Gobierno canceló el Proyecto Gaucho

Posted by Mavec

Cuando Néstor Kirchner y Lula Da Silva lo presentaron en junio de 2005, el Proyecto Gaucho fue apodado como “el Hummer del Mercosur”: un vehículo militar desarrollado por Argentina y Brasil, con componentes locales y diseño regional.

Sin embargo, once años después, el Gaucho nunca llegó a producirse en serie. Se mantuvo en etapa de prototipo y se vio obligado a adoptar algunos cambios insólitos (como el rediseño de la parrilla, por una demanda de copyright).

Brasil abandonó el proyecto en primer lugar, en desacuerdo con algunas soluciones de ingeniería argentinas. Y, también, para no competir con los Agrale Marruá fabricados en ese país.

La falta de avances y la negativa de las automotrices locales a alquilar sus líneas de montaje para producir un todo terreno militar en baja serie fueron dilatando la implementación del Gaucho.

Las primeras señales de abandono del proyecto se conocieron en marzo 2015, cuando la presidenta Cristina Kirchner anunció la compra y reparación de Humvee, Unimog, Mercedes-Benz Clase G y Polaris Ranger.

Y se confirmaron en estos meses del nuevo Gobierno, cuando el ministerio de Defensa a cargo de Julio Martínez, mantuvo suspendido el Proyecto Gaucho y avanzó en la renovación de los vehículos de las Fuerzas Armadas, con vehículos más modernos.

Julio Gutiérrez, especialista en vehículos de las Fuerzas Armadas, publicó esta nota sobre las desventuras del Gaucho en Aviacion Argentina.

Por Julio Gutiérrez

El Vehículo Liviano de Empleo General Aerotransprotable, VLEGA Gaucho nació de una asociación que en ese momento imaginaron Néstor Kirchner e Ignacio Lula da Silva. Tanto Brasil como Argentina tenían requerimientos por un 4X4 aerotransportable y ambos países tenían en desarrollo un vehículo de este tipo.

El Ejército Argentino había comenzado con un modelo experimental llamado VELA (Vehículo de Exploración de Largo Alcance) y Brasil tenía en desarrollo un prototipo llamado Aranha, ambos para ser empleados por unidades aerotransportadas.

Esta convergencia de requerimientos hizo que tanto Kirchner como Lula acordaran el desarrollo de un vehículo para ambos ejércitos para este fin y así se dieron reuniones entre especialistas del EA y del EB del CTEx (Centro de Tecnologia do Exercito) para la fabricación de un prototipo llamado VLEGA (Vehículo Liviano de Empleo General Aerotransportable) para así dar el puntapié inicial a un relato sobre una épica de una autosuficiencia regional en cuanto a equipamiento militar y de no dependencia de EEUU, el gran proveedor al que se pretendía desplazar.

Identificado inicialmente como el vehículo de empleo general al que no se sabía en donde encuadrarlo, el Gaucho en principio estaba pensado para unidades aerotransportadas que requerían de un vehículo de exploración, pero por sus dimensiones y pesos ya estaba a la altura de vehículos más pesados multipropósito como el Hummer o Marruá. Del lado brasileño siempre tuvieron la sospecha que la pretensión argentina era competir más con el Marruá, que lograr un vehículo para las tropas aerotransportadas.

El Gaucho iba a tener un 65% de partes fabricadas en la Argentina y el resto del Mercosur, donde la parte brasileña la constituía el motor MWM 2.8 del Marruá y la misma caja de transmisión de éste.

Con mucha pompa en junio de 2005, se envía el primer prototipo al CTEx brasileño para su evaluación, allí los militares brasileños se encontraron con varios problemas, los que fueron identificados, pero que ellos consideraban, casi insolubles o que al menos era motivo de barajar y dar de nuevo.

Los puntos flojos del Gaucho eran su sistema de suspensión y amortiguación, muy complejos para un vehículo militar que debe caracterizarse por la simpleza y robustez (para entonces la propaganda del MinDef argentino publicitaba su futura participación en el Rally Dakar, cosa que nunca ocurrió) y este tenía 14 puntos de sujeción, cuestión que cuando hay que hacer una reparación del tren delantero en el terreno es casi imposible. También fue cuestionada la posición de la tripulación, estaban “hundidos” al tener el piso muy bajo y el zócalo del conductor y acompañante estaba a la altura de la rodilla, así es muy difícil evacuar rápidamente del vehículo en caso de caer en una emboscada.

Además de esto los brasileños pidieron el cambio de asientos, dado que los que pusieron acá eran del tipo asiento anatómico como el que usan los autos de carrera, que para abandonar el cockpit hay veces que se necesita de ayuda externa para salir del habitáculo, ya que el asiento “abraza” al conductor, no era apto para uso militar. Pidieron que se cambie por el mismo asiento y volante (que también acá pusieron uno de auto de carrera) que se usaba en el Marruá. El sistema de refrigeración del motor era muy improvisado, tanto que al verlo, prácticamente inclinó la balanza para volcarse a hacer su propio proyecto.

Eran muchas las modificaciones que había que hacerle al Gaucho y no sería una tarea sencilla hacerla sobre un mismo vehículo, razón por la cual, los brasileños decidieron continuar con su propio desarrollo adaptado a sus necesidades y así dieron origen al Chivunk. Un nuevo vehículo sin los defectos que arrastraba el Gaucho.

El hecho que los brasileños iniciaran su propio desarrollo hizo poner en duda el proyecto Gaucho del lado argentino y generó incertidumbre. El programa sufrió una parálisis al saber que el principal socio daba señales de que se había bajado del proyecto.

Sin embargo, el MinDef argentino, para el año 2009, en un intento por seducir a los brasileños y reactivar el proyecto Gaucho (el estandarte de la industria militar nacional) le compra a Agrale alrededor de 80 vehículos Marruá para “lograr la interoperabilidad con el Gaucho y contribuir a la reducción de costos” que hasta ese entonces eran cuantiosos los que se habían absorbido para un vehículo como el Gaucho. El Marruá es un gran vehículo y muy ponderado por el EA y la IMARA, pero era más caro que un Humvee nuevo comprado vía FMS.

Si hay que calcular la cantidad de Hummers que se pudieron haber comprado con los dineros despilfarrados en este costoso proyecto, en base al costo de la última tanda de Hummers que incorporó el EA, hoy la flota de Humvees podría quintuplicarse, de todos los modelos de la familia de vehículos.

Para el 2011, se reúnen entre Nelson Jobim y Arturo Puricelli para renovar la asociación por el Gaucho con la firma de acuerdos de defensa (más que nada los brasileños seguían interesados en seguir vendiendo vehículos militares a la Argentina) y allí también acuerdan la compra de 14 Iveco Guaraní y para ello envían un vehículo a prueba a Boulogne.

En esas circunstancias el proyecto Gaucho retoma el impulso y se hacen las modificaciones pedidas por los brasileños y en el 2013 envían el prototipo al Brasil para que comprueben el vehículo. Se le subió el piso del vehículo, lo que motivó que también deba subirse el techo y el parabrisas, se cambió el diseño de la parrilla porque se dice que recibieron intimaciones de una importante fábrica por haber copiado la parrilla de su vehículo (la parrilla se parecía mucho a la del Jeep Cherokee) y hubo que cambiarla, cambió también la trompa del vehículo que quedó parecido al de un Citroen 2CV, pero al prototipo de 1939.

Con toda esta mudanza, sin embargo para entonces el EB ya se había inclinado por otro proyecto que la Agrale le había propuesto, el Marruá AM2 de exploración. Aunque el Chivunk se adaptaba más al requerimiento brasileño, adolecía del mismo problema del Gaucho: su baja demanda para ser producido en serie, lo que hacía que el costo por unidad trepe a niveles exorbitantes.

Nuestro MinDef sondeó a varias terminales para su producción seriada pero ninguna ponía en marcha una línea de producción por menos de 2000 vehículos. Eso no iba a tener la amortización necesaria.

El Gaucho en LAAD 2015, ya modificado de acuerdo a los observaciones hechos por los brasileños. Notar el piso y los asientos más elevados, casi a la altura del zócalo, los asientos y volantes además son los mismos del Marruá. Como consecuencia de ello hubo que subir el parante de la jaula y aumentar el tamaño del parabrisas. También el rediseño de la parrilla para evitar problemas legales con una termina automotriz.

Así los brasileños se inclinaron por una plataforma que no tenía secretos para ellos, que estaba ya en producción como el Marruá, sin necesidad de la escala porque el costo ya había sido amortizado y era un jeep sobre el cual ya tenían un amplio parque de vehículos en su ejército. Los brasileños no quisieron inventar la rueda como nosotros, se dirigieron por el camino que mejor conocían, un vehículo probado al que había que hacerle algunas modificaciones menores como el Marruá adaptado para las tropas aerotransportadas.

Aunque el Gaucho tampoco satisfizo al EA, el MinDef no volvió a comprar Marruá (ni para el EA ni la IM a pesar de haber dado buenos resultados) y el Ejército, repentinamente, cambió el requerimiento respecto del VBCR, ya no necesitaba más un 6X6 y ahora subía la vara hacia un 8X8 quedando así afuera el Iveco Guaraní y el pedido de los 14 iniciales quedaban en la nada. ¿Una devolución de favores a los brasileños por bajarse del Gaucho? Así el malogrado proyecto Gaucho llega a un final anunciado, demasiado tiempo y sobretodo, demasiados recursos que pudieron haberse invertido mejor.

Durante la última gestión de la jefatura de Ejército a cargo del General Milani, se tomó la decisión de dejar en vía muerta al Gaucho y se adquirieron 30 vehículos Polaris MRZR4 para las tropas aerotransportadas y más Hummer (usados) a un 25% del costo de un Marruá nuevo. Así el Ejército dejaba atrás el proyecto Gaucho dando una vuelta de página. Una decisión sensata y los Gauchos fueron a unidades de Caballería para tareas de exploración, no fueron enviados a unidades aerotransportadas como se decía que estaban destinados, en parte le terminaron dando la razón a los brasileños acerca de cual era el objetivo del Gaucho. Un vehículo multipropósito (hicieron prototipos de ambulancia y blindado por ejemplo).

Volviendo sobre la decisión del EA de ir hacia vehículos ATV (All Terrain Vehicles) de la línea Polaris, adoptó la misma solución que la 82 división aerotransportada del US Army que recurrió a estos vehículos para reemplazar a los pesados Humvee. Son vehículos ideales para desplazarse por todo terreno por parte de las tropas aerotransportadas.

Como vehículo de exploración que complemente a la flota actual de Polaris adoptada por el EA, se debería ver en el espejo de lo que hizo Brasil. Ellos terminaron adoptando una plataforma ya en producción y de un modelo que ya tiene una logística instalada como el Marruá.

El vehículo que actualmente dispone el EA en grandes cantidades, válido de ser aprovechado y con bajo costo de inversión es el Mercedes-Benz G230, del que el año pasado se anunció una remotorización y puesta en valor, consistente en extender la vida útil del vehículo mediante el cambio de motor naftero actual y caja de velocidades de 5 marchas por un motor diesel Steyr M 14 VTI 4 cilindros, diesel policarburante (menos consumo y mayor autonomía), se les agregan tanques de combustibles plásticos de 110 lts para que en caso de ataque con armas livianas no exploten.

Nuestro ejército dispone de una gran cantidad de vehículos aptos para la exploración (VEE) como el MB-230G (entre 800-900) y M151, de este último se le han hecho alguna modificación menor para equiparlo para exploración instalando una estructura tubular como jaula antivuelco e instalando dos MAG, una en el asiento del acompañante con su respectivo afuste y otro en un parante de la jaula.

El armamento del VELA disponía de una MAG en el asiento de acompañante y una Browning M2 en el parante superior de la jaula. Teniendo una enorme flota de MB-230G que ahora se está en proceso de modernización.

Se puede obtener un vehículo de exploración tal como lo hicieron los brasileños a partir del Marruá, se podrían convertir un lote de MB-230G de caja larga de los stocks actuales del EA, dotándolos de una MAG en el asiento del acompañante con su respectivo afuste y una M2 Browning en el parante superior de una jaula antivuelco hecha ad hoc, nada en comparación a lo que había que hacer con el Gaucho. Un simil al MB-290 Wolf pero criollo.

J.G.

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                           El Gaucho nació en 2005 como “el Hummer del Mercosur”.

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                          Debía ser un vehículo militar apilable y aerotransportable.

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           Nació de la fusión de los proyectos Aranha (Brasil) y Vela (Argentina).

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Los brasileños cuestionaron soluciones de ingeniería argentinas, como el sistema de refrigeración muy expuesto.

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Y el Gaucho fue obligado a un restyling por su parrilla inspirada en los Hummer y Jeep.

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El Ejército tanteó a las terminales automotrices locales para producirlo en serie.

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    Pero ninguna aceptó un proyecto para producir menos de 2.000 unidades anuales.

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El año pasado se anunció la modernización de la flota de Mercedes-Benz Clase G.

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                                        Recibirán un nuevo motor diesel de Steyr.

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       Serán adaptados para convertirse en los MB-290 Wolf, versión argentina.

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         Las Fuerzas Armadas también compraron Polaris Ranger norteamericanos

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Son los reemplazantes definitivos del Proyecto Gaucho.

 

Fuente: http://autoblog.com.ar

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17 Comentarios en El Gobierno canceló el Proyecto Gaucho

  1. Como dijo De la Rúa, aliado de éste gobierno: “Qué lindo es dar buenas noticias!” Se canceló el Gaucho. Nunca una buena. Y ya sabemos las buenas noticias que seguirán: “El gobierno canceló el proyecto Tronador”, que dicho sea de paso hace rato debería haberse realizado su otro lanzamiento. Pero entiendo que el personal ya está empezando a irse nuevamente del país. También el asunto de los satélites del Invap, que están tecleando. Para éste des-gobierno, todo ello entra en los “gastos inútiles”. “Qué lindo es dar buenas noticias!”.

  2. Cronica de una muerte anunciada, y más con un gobierno que por todos lados tiene vasos comunicantes con las grandes automotrices. Con periodistas como el que escribe esta nota no es para menos, más maliciosamente intencionada respecto de este desarrollo vehicular nacional no puede estar, se detiene solo en sus pocos defectos, exagerándolos, sin reparar en las virtudes del vehículo, cuales son una silueta realmente baja, una movilidad TT envidiable aún para otros vehículos más modernos, y una velocidad y capacidad de carga que ningun ATV (o sea, una moto con anabólicos) puede siquiera soñar, así como una robustez y adaptabilidad de la “complicada” suspensión que es un sueño para muchos otros vehículos.

    Algunas muestras de esa malicia:

    – “el Hummer del Mercosur”, denominación que solo se le ocurre al periodista porque el vehículo es de una categoría y finalidad totalmente diferente a esa máquina de gastar combustible que es el norteamericano. Pone así en comparación cosas incomparables.

    – “La falta de avances y la negativa de las automotrices locales a alquilar sus líneas de montaje para producir un todo terreno militar en baja serie fueron dilatando la implementación del Gaucho”: era de esperar que las automotrices nacionales no quisieran fabricar algo solo para los requisitos muy específicos del EA, y menos si eso les quitaba la posibilidad de venderle sus propios productos y encima significaba abrir una nueva línea de producción fuera de sus esquemas de negocio, quien lo pretendiera tenía deseos descabellados. Por ello mismo, a nadie escapa que esas mismas características desde un primer momento hicieron que el vehículo se produjera en los Arsenales de Boulogne, y que allí se haya fabricado casi artesanalmente la totalidad de los ejemplares previstos de incorporar al EA, cosa que en la nota no se aclara.

    -“Identificado inicialmente como el vehículo de empleo general al que no se sabía en donde encuadrarlo”, o sea, lo que normalmente sucede con un “vehículo de empleo general”, que no se puede encuadrar en nada definido porque justamente la idea es que sirva para muchas cosas. De allí proviene el término “jeep”, la pronunciación en inglés de GP (General Purpose), por el nombre del concurso del que nacio ese popular vehículo. En nuestro idioma se emplea “Empleo General”, “Propósitos Generales” o “Utilitario” para estos casos.

    – “el Gaucho en principio estaba pensado para unidades aerotransportadas que requerían de un vehículo de exploración, pero por sus dimensiones y pesos ya estaba a la altura de vehículos más pesados multipropósito como el Hummer o Marruá”. Error, como si sigla VLEGA misma lo indica, el Gaucho era desde el principio un vehículo de “Empleo General”, de tipo “Liviano” (es decir, no se pensaba en un camión), y además “Aerotransportable”, o sea, que pudiera ser trasladado por avión. No era pensado específicamente para las unidades aerotransportadas, si bien -como lo demostraron las pruebas respectivas- estaba más que apto para ser lanzado desde un avión en vuelo, cosa que ni un Hummer o Marrua pueden soportar sin tener que pasar luego por el taller.

    -“Del lado brasileño siempre tuvieron la sospecha que la pretensión argentina era competir más con el Marruá, que lograr un vehículo para las tropas aerotransportadas” el mismo autor se contradice a sí mismo cuando poco después afirma “El Gaucho iba a tener un 65% de partes fabricadas en la Argentina y el resto del Mercosur, donde la parte brasileña la constituía el motor MWM 2.8 del Marruá y la misma caja de transmisión de éste”, o sea entre las partes brasileñas del Marrúa justamente tiene las más costosas del vehículo, o después al decir “le compra a Agrale alrededor de 80 vehículos Marruá para “lograr la interoperabilidad con el Gaucho y contribuir a la reducción de costos” que hasta ese entonces eran cuantiosos los que se habían absorbido para un vehículo como el Gaucho”….¿no era que el Gaucho se oponía al Marrua en vez de ser “interoperativo” con aquel? ¿en qué quedamos?

    – “Los puntos flojos del Gaucho eran su sistema de suspensión y amortiguación, muy complejos para un vehículo militar que debe caracterizarse por la simpleza y robustez”. Más alla que la amortiguación es uno de los componentes del sistema de suspensión (lo cual demuestra que el que escribe la nota sabe tanto de mecánico como yo de neurocirugía), sobre la robustez la mismas pruebas de lanzamiento llevadas a cabo en la IVº Brigada Aerotransporada demuestran que eso le sobra a la suspensión del vehículo. Sobre su simpleza, una suspensión que no solo resiste el peso de un vehículo lanzado desde alturas de vuelo, sino que además mantiene en posición su carrocería casi sin despegar las ruedas del terreno en cualquier tipo de situación y a altas velocidades, y encima con alta confiabilidad para no vivir en taller a cada rato, creo que tiene demasiados puntos a favor como para encima pedirle que sea sencilla….solo falta que pida que sea más barata que la de una Citroneta, muy mala leche del autor.

    -“este tenía 14 puntos de sujeción, cuestión que cuando hay que hacer una reparación del tren delantero en el terreno es casi imposible”, y así era porque no esta pensado para repararse en esas condiciones, ese tipo de arreglos no se hacen en campaña, ni en el Gaucho, en el Marrúa, el Hummer o el Polaris, evidentemente el autor habla con un profundo desconocimiento de como funciona el sistema logístico del EA.

    -“También fue cuestionada la posición de la tripulación, estaban “hundidos” al tener el piso muy bajo y el zócalo del conductor y acompañante estaba a la altura de la rodilla, así es muy difícil evacuar rápidamente del vehículo en caso de caer en una emboscada”. Esa altura del zócalo responde al necesario despeje del vehículo para transitar por todo tipo de terreno, y de hecho la principal modificación que se le hizo a la versión brasileña para evitar esto es levantar el asiento, lo cual expone mucho más a la tripulación. O sea nada que no se pueda modificar en caso de ser necesario. Aparte en caso de caer en una emboscada la idea no es salir del vehículo, sino tratar de zafar de ella saliendo de la zona batida por el fuego con el vehículo maniobrando a alta velocidad y ofreciendo el menor blanco posible al enemigo, por lo cual la posición reclinada ayuda a esos fines. O sea, el conocimiento sobre tacticas militares del autor no llega ni al nivel de un colimba.

    – “Además de esto los brasileños pidieron el cambio de asientos, dado que los que pusieron acá eran del tipo asiento anatómico como el que usan los autos de carrera, que para abandonar el cockpit hay veces que se necesita de ayuda externa para salir del habitáculo, ya que el asiento “abraza” al conductor, no era apto para uso militar. Pidieron que se cambie por el mismo asiento y volante (que también acá pusieron uno de auto de carrera) que se usaba en el Marruá.”. Cualquiera que haya visto o se haya sentado en los asientos anatómicos del Gaucho habrá notado que no impedían nada de lo que dice el autor con evidente malicia, que habla como si fueran asentos de Formula 1. En detalles menores como este -o insolitamente el del volante, que se puede cambiar en minutos por otro que se desee- se quiere justificar una decisión que en realidad tiene otra lógica.

    -“El sistema de refrigeración del motor era muy improvisado, tanto que al verlo, prácticamente inclinó la balanza para volcarse a hacer su propio proyecto”. Afirmación totalmente falsa. Realmente sería bueno que el autor aclare con qué fundamento hace esta afirmación, ya que en ningún momento este sistema dejó de cumplir los requisitos de los técnicos de MWM, y el mismo Chivunk lo lleva dispuesto de la misma forma que el Gaucho.

    -“El Marruá es un gran vehículo y muy ponderado por el EA y la IMARA, pero era más caro que un Humvee nuevo comprado vía FMS”. Claro, si solo se ve el costo de adquisición, ya que los Humvee llegados vía FMS están rebaqueteados y para ponerlos o mantenerlos en servicio hay que gastar fortunas en repuestos, y operarlos sale un ojo de la cara no solo por el elevadísimo consumo de combustible que tiene (solo entre 2 y 4 km por litro), sino con lo que cuesta cada uno de sus componentes al tener que repararlo. Además sería interesante ver cuantos Humvee entran en la bodega de un C-130, o como responden luego de ser lanzados desde ese avión.

    -“Si hay que calcular la cantidad de Hummers que se pudieron haber comprado con los dineros despilfarrados en este costoso proyecto, en base al costo de la última tanda de Hummers que incorporó el EA, hoy la flota de Humvees podría quintuplicarse, de todos los modelos de la familia de vehículos”. Por lo explicado en el punto anterior, sería interesante ver como el 80% de esa flota de Humvees estaría siendo canibalizada para mantener al 20% restante.

    -“cambió también la trompa del vehículo que quedó parecido al de un Citroen 2CV, pero al prototipo de 1939”. Pura mala leche y desprecio por el vehículo, con el mismo odio que en 1956 se trataron a los proyectos de desarrollo tecnológico autóctono del gobierno anterior.

    -“Aunque el Gaucho tampoco satisfizo al EA, el MinDef no volvió a comprar Marruá (ni para el EA ni la IM a pesar de haber dado buenos resultados) y el Ejército, repentinamente, cambió el requerimiento respecto del VBCR, ya no necesitaba más un 6X6 y ahora subía la vara hacia un 8X8 quedando así afuera el Iveco Guaraní y el pedido de los 14 iniciales quedaban en la nada. ¿Una devolución de favores a los brasileños por bajarse del Gaucho? Así el malogrado proyecto Gaucho llega a un final anunciado, demasiado tiempo y sobretodo, demasiados recursos que pudieron haberse invertido mejor.” . ¿No era que el Marrúa SI le había gustado a la IMARA y al EA? ¿en qué quedamos? Pura especulación sin el menor dato cierto que apoye lo que dice.

    -“Durante la última gestión de la jefatura de Ejército a cargo del General Milani, se tomó la decisión de dejar en vía muerta al Gaucho y se adquirieron 30 vehículos Polaris MRZR4 para las tropas aerotransportadas y más Hummer (usados) a un 25% del costo de un Marruá nuevo. Así el Ejército dejaba atrás el proyecto Gaucho dando una vuelta de página. Una decisión sensata y los Gauchos fueron a unidades de Caballería para tareas de exploración, no fueron enviados a unidades aerotransportadas como se decía que estaban destinados, en parte le terminaron dando la razón a los brasileños acerca de cual era el objetivo del Gaucho. Un vehículo multipropósito (hicieron prototipos de ambulancia y blindado por ejemplo).”. O sea, esta versión del Gaucho tuvo el destino que inicialmente se previó para él, aunque tiene toda la potencialidad para su uso por las unidades aerotransportadas, que de hecho también lo utilizan complementando a los Polaris.

    -“Volviendo sobre la decisión del EA de ir hacia vehículos ATV (All Terrain Vehicles) de la línea Polaris, adoptó la misma solución que la 82 división aerotransportada del US Army que recurrió a estos vehículos para reemplazar a los pesados Humvee. Son vehículos ideales para desplazarse por todo terreno por parte de las tropas aerotransportadas”. Un poco de lobby para las motitos con anabólicos, y volvemos a comparar peras con manzanas…impresentable. Eso sin explicar que los muchachos exploradores de los “All American” no solo usan carritos de golf repotenciados para esas tareas.

    -“Como vehículo de exploración que complemente a la flota actual de Polaris adoptada por el EA, se debería ver en el espejo de lo que hizo Brasil. Ellos terminaron adoptando una plataforma ya en producción y de un modelo que ya tiene una logística instalada como el Marruá”. O sea, más lobby para las automotrices.

    -“Se puede obtener un vehículo de exploración tal como lo hicieron los brasileños a partir del Marruá, se podrían convertir un lote de MB-230G de caja larga de los stocks actuales del EA, dotándolos de una MAG en el asiento del acompañante con su respectivo afuste y una M2 Browning en el parante superior de una jaula antivuelco hecha ad hoc, nada en comparación a lo que había que hacer con el Gaucho. Un simil al MB-290 Wolf pero criollo.”. Sí, pero las funciones y prestaciones de estos no serían similares a las del Gaucho para varias eventualidades en la tarea a la cual están destinados.

    Saludos. Ernesto

  3. Y si el Gaucho era tan malo (en realidad es genial), ¿con qué lo van a reemplazar? Muchísimo mejor éste todos terreno (repito, genial) que nada, ¿no? Está clarísimo que éste gobierno va a ir cancelando uno a uno los logros de 12 años de gobierno nacional. Son porquerías cipayas que siguen los dictados de sus mandantes. Si tenemos la suerte de que finalizado su mandato (3 años más) no gana, habrá que por enésima vez, retomar la senda de la reconstrucción y el desarrollo (entre otras muchas cosas).

  4. El proyecto empezó en el 2.005, y ¿ustedes culpan a este gobierno por darlo de baja? No estaban diseñando un avión, evidentemente no hubo voluntad para terminar el proyecto y empezar la producción en serie. Hará un mes que me preguntaba que era de la vida del Gaucho.
    Saludos.
    Marcelo.

    • Estimado Paypay, este proyecto es del 2004 y la producción comenzó en 2006 para la primera fase del mismo -construir y dotar al EA de un vehículo de exploración de alta velocidad y movilidad-, lo cual fué completado de acuerdo a lo previsto en el Bn Ars 601 con apoyo del Centro de Mecánica del INTI, incluso contando el tiempo para el desarrollo y prueba de los prototipos, y luego para la producción de preserie a partir de 2007, y luego de la misma una de bajo ritmo de producción, en parte debido a la falta de recursos como también a la indefinición de parte del EMGE sobre este proyecto, ya que se apuntaba a consolidar los lazos militares con los EEUU y -como lo pide el autor de la nota- caer en la fácil tentación de traer medios de descarte vía MAP antes de proceder a un desarrollo propio que en el mediano plazo rompa esa dependencia logística. El número de unidades de esta fase ronda alrededor de las 50 unidades, algunas de las cuales han servido como prototipo para otras variantes. A partir del llamado “Prototipo 19” se realizaron algunas modificaciones para optimizar el diseño ergonómico o la simplificación de algunos componentes, cambios que fueron realizados en algunos de los vehículos restantes.

      Lo que seguía era el desarrollo de otras versiones del vehículo para tareas que no fueran propiamente la exploración, sino las de apoyo a las operaciones en las cuales sea necesario el despliegue de vehículos a ruedas de alta movilidad por vía aérea o naval. Estos desarrollos -sobre todo para transporte de armas, utilitarios, transporte de heridos, PCM, etc.- son los que se han primero pospuesto y ahora sepultado, sobre todo a partir que la contraparte brasileña también lo ha hecho al optar por el Marrúa por presiones comerciales, las mismas que existieron aquí, porque y su desarrollo hubiera significado un interesante impulso en este campo tecnológico fuera de los centros de investigación de las grandes automotrices, cuando el Gaucho es un vehículo mucho más avanzado tecnologicamente de lo que parece, y que en nuestro país ha involucrado el trabajo conjunto del EA, el INTI, el Grupo de Investigación Tecnológica Vehicular de la UTN, o el Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, trabajando en conjunto con el MinDef para desarrollarlo con piezas automotrices locales o del ámbito del Mercosur.

      Al menos los brasileños lo dejaron de lado por el Marrúa, un desarrollo local, aqui ni siquiera eso, ya que se trajeron vehículos importados para tratar de reemplazarlos, lo cual no solo favorece la fuga de divisas para pagar trabajo extranjero que podría ser realizado aquí dinamizando nuestra economía, sino también la consecuente dependencia logística y tecnológica, ya que muchos de los componentes de esos vehículos vienen con el concepto de “caja negra”, lo cual hace que se tenga que recurrir solamente a un proveedor autorizado por el fabricante extranjero para su reemplazo, o a la autorización del mismo para homologar cualquier modificación que se quiera intentar, o sea no se tiene decisión autónoma sobre la tecnología de los medios que se adquieren, lo cual es la fórmula por excelencia para mantener el subdesarrollo. Si bien el final del proyecto Gaucho no es imputable solamente a este gobierno, si el actual ha mantenido una ceguera interesada sobre estos aspectos que en la anterior gestión no se tuvo, y en donde las principales trabas al proyecto -como lo he dicho- no estaban en el MinDef sino en el EMGE por la pretensión de sectores del mismo de afianzar los vínculos con los EEUU.

      Saludos. Ernesto

  5. Pregunta de ignorante: ¿No hubiera sido más víable abrir un concurso entre las automotrices para militarizar las camionetas 4×4 que se fabrican en el país? ¿Que se presentaran versiones militarizadas de la Hilux, la S-10, la Ranger y la Amarok y que el EA decidiera? ¿Holanda o Bélgica -no recuerdo bien- no andan en eso este momento?

  6. Estimado Fireteam, los vehículos militares se definen -entre otros aspectos- por el grado de movilidad que permiten, y en todos los casos que menciona se trata de vehículos de baja movilidad, que tienen muy poco que hacer fuera de un camino de tierra. En cambio el Gaucho estuvo desde un principio concebido de acuerdo a las necesidades militares como un vehículo de movilidad media, es decir, que pudiera actuar en terrenos en donde cualquiera de los que nombra quedarían empantanados o bloqueados.

    Sin perjuicio de eso también con una concepción mecánica pensada para aguantar un maltrato muy grande y persistente, cosa para la que los productos civiles ya no son aptos desde el tablero de diseño (bah, ahora desde el programa de PC en la cual se diseñan), por lo cual para “militarizarlas” hay que cambiarle una buena parte de sus compomentes críticos principales, pensados para su producción masiva a bajo costo y alto recambio por razones de mercado, y no para que se aguanten cualquier cosa como lo requiere el uso militar. Esa es una diferencia sustancial entre un Gaucho y un Marrúa, por ejemplo, más allá que compartan algunos componentes. Esto incide directamente sobre la confiabilidad del vehículo, lo cual en condiciones operativas -sobre todo de combate- no es poca cosa.

    Además el terreno, el ambiente geográfico operacional, también define la necesidad de movilidad. En el caso de Belgica u Holanda el tipo de terreno que tienen y la enorme tasa de km de carreteras por km2 perfectamente admite vehículos de baja movilidad para las tareas no críticas de primera línea, pero en un país como el nuestro en donde hay zonas de terrenos muy difíciles, ya sea por su composición o topografía, y en donde puede haber decenas de km antes que aparezca un camino o huella transitable la cuestión es muy diferente, se necesita un vehículo que de verdad sea TT ya que si no la movilidad operacional táctica se ve restringida a los caminos transitables y ello hace que el adversario pueda determinar facilmente las probables sendas de aproximación, por darle un ejemplo concreto de la incidencia de esto en batalla. Si bien la aeromovilidad es un avance para evitar este tipo de inconvenientes, por la necesidad de esos medios para otras tareas siempre es prudente tener una flota importante de vehículos que puedan apoyar decentemente las necesidades de movilidad de las diferentes unidades.

    Saludos. Ernesto

  7. De acuerdo en este punto Tam. Aunque yo pensaba en vehículos militarizados, no en las versiones civiles que actualmente salen de las fábricas. Sin duda países como Holanda o Bélgica no tienen la variedad de terrenos que posee Argentina. Muchas gracias por su respuesta.

    • No agradezca nada Fireteam, siempre es un gusto poder dar mi parecer, y si el mismo sirve a alguien, mejor. En realidad la mia es una posición bastante cómoda y egoista.
      Saludos. Ernesto

  8. No recuerdo quien preguno ceo que fue un Perez pero el reemplazane del Gaucho como bien lo dice la nota van a ser los Polaris como lo deja en claro el mismo EA adoptando este vehiculo como la han hecho algunos cuerpos del ejercito estadounidense y canadiense entre otros.
    Ojo no digo que sea la mejor opcion pero el EA tendra susrazones (dejando el negocio de alguno de lado) personalmente me decepciona la decision.

    Eb cuanto a los vehiculos de transporte del ejercito Mercedes Benz 1720 4 x 4 tienen una militarizacion e incluso fueron probados en Tamse en su momento y se fueron incorporando paulatinamente, en este sentido no me parece errado.

    Sin embargo y volviendo al tema Gaucho seguramente y por desgracia no sea la unica noticia en cuenato a cancelaciones y disoluciones de programas gubernamentales, la historia se vuelve a repetir interminablemente.

    Saludos.

    • Mi estimado Mavecc, no se quien será ese Perez, pero nunca un Polaris puede ser un reemplazo del Gaucho, ya que el MRZR 4 -el más potente de aquellos- es algo que poco y nada tiene que ver con un Gaucho, no le llega a los talones en prestaciones ni capacidad militar, esto sin tener en cuenta que las tareas para las que se los usa, aún en las de exploración (la única versión desarrollada del Gaucho) son bien diferentes, ya que los Polaris, vehículos de muy baja movilidad, casi un hibrido entre carritos de golf y areneros que son, solo sirven para la exploración de corto alcance en terrenos no demasiado abruptos, mientras que el Gaucho, un vehículo de movilidad media, no solo esta pensado para eso y más sino que es totalmente capaz para la exploración de largo alcance, en la cual se requieren mejores prestaciones y capacidades para mejorar la confiabilidad, las posibilidades de supervivencia, y cumplir adecuadamente su misión.

      A pesar de esto la gente de la IVº es bastante peculiar con sus “gustos” respecto a equipamiento (en su momento querían desprenderse de los nobles y versátiles OM56 para reemplazarlos por morteros Brandt TR de 120mm, solo por poner un ejemplo de las barbaridades que son capaces de pensar), pero también en estas decisiones casi siempre pesan la disponibilidad de aeronaves para poder movilizar sus equipos, y es sabido que en epocas en las cuales las papas queman no es fácil conseguir lugar en la bodega de un C-130, por lo cual van optando por medios que puedan ser transportados en/por las aeronaves con las que cuenta el EA, las que sí tendrían como prioridad las necesidades de esta brigada. Lo cierto es que en estas condiciones un Polaris entra en la bodega de un C-212 y un Gaucho no, por lo cual el Gaucho tendría que ser colgado de la eslinga de un helo semipesado como el Super Puma o arrojado desde el C-130, mientras que el Polaris puede colgarse de un UH-1H. Pero sacando estas limitaciones de transporte, limitaciones dadas a partir de la falta de una cantidad adecuada de medios y del egoismo entre fuerzas (o sea de las lecciones NO aprendidas de Malvinas), el Gaucho tiene prestaciones que en todo orden pasan lejos por encima a las posibilidades del Polaris, simplemente por corresponder a otra categoría de vehículo.

      Sin perjuicio de lo anterior pensemos que los exploradores de la IVº venían de usar motos de cross y cuatriciclos para sus tareas, incluso algunos de estos con MAG adaptadas, por lo cual para ellos el Polaris implico un cambio cualitativo importante al poder mejorar la movilidad y el transporte de armas defensivas. Aparte de esto no hay que subestimar el “efecto imitación” de nuestros militares, siempre deseosos de adoptar los mismos equipos que tienen los ejercitos del “Primer Mundo”, y si lo yankis lo usan seguro muchos acá comienzan a babear por tenerlo también, son como los chicos con los juguetes, mucho más si desde arriba se busca un realineamiento con ese país, y también si algunos oficiales se ganan unos viajes con sus familias al Gran País del Norte con la excusa de evaluar los equipos y hacer las tratativas para su adquisición, o después con la excusa de asegurar la logística (cosa también válida para los Humvee, aunque sean de descarte/MAP). Lamentablemente esta conjunción de factores es la que se da para la toma de decisiones sobre el equipamiento, y en este revoleo terminó perdiendo el Gaucho pese al enorme potencial del vehículo. Con los siguientes dos videos creo que las diferencias saltan a la vista:

      En cuanto a los MB 1720A 4×4 de origen brasileño, seguramente se refiere a estas pruebas: https://www.youtube.com/watch?v=kohxOlud3e4. La “militarización” de este medio pasó por la histórica de los vehículos de baja movilidad que tuvo el EA, por caso el mismo MB LA1114 en su momento. Esto es algo bastante diferente -por ejemplo- al U416 o al M-35, vehículos concebidos desde el vamos para uso militar, con características que lo hacen aptos para empleo como vehículos de movilidad media, o sea con uso como TT puros y no simplemente con aptitud de pasaje en caminos difíciles, como lo es el caso del 1720 o los Fiat 697 tractores de artillería, por poner otro ejemplo. Todos los medios que se incorporan al EA son evaluados por las unidades destinadas a ello -sea Arsenales junto a las Armas respectivas y algunas de las unidades de destino-, y en consecuencia tarde o temprano indefectiblemente todas pasan por TAMSE y los diferentes ambientes geográficos del país para ser evaluados. Ello no significa que automáticamente luego de esas pruebas el equipo sea incorporado, o que si lo es que lo sea para todo uso, sino que estas pruebas sirven para corrobarar las prestaciones y posibilidades del medio, aún esté destinado a tareas secundarias lejanas al frente de combate, como por ejemplo el transporte logístico. En el caso del MB 1720A su uso previsto es como camión utilitario de empleo general, y en ese caracter con que cumpla lo que se muestra en el video es suficiente, ya que para el transporte TT de tropas estan previstos otros medios, ya sean mecanizados o motorizados. Las versiones no desarrolladas del Gaucho estaba pensadas para complementar a estas últimas, pero ahora lamentablemente eso es historia.

      En referencia a las cancelaciones de proyectos, con los recortes previstos para el sector Defensa en el proyecto de presupuesto enviado por el gobierno creo que efectivamente van a ser bastantes. Las mentiras tienen patas más cortas que largas, y era previsible que esto sucediera. Y ni quiero pensar lo triste que va a ser el 2018.

      Saludos. Ernesto

  9. Dejando de lado los detalles, sería interesante debatir cuál es el sentido de mantener una Brigada de Paracaídistas completa en la situación actual, cuando la FAA no tiene cazas y a lo sumo aspira a uno o dos escuadrón de LIFT. Es decir, la FAA nunca más va estar en condiciones de obtener la superioridad aerea necesaria para que operen las unidades paracaídistas, salvo que estén pensando en saltar en Uruguay, en Paraguay o en Bolivia. Y aún así tengo mis dudas. Yo dejaría una companía -o a lo sumo una unidad + una batería de artillería- como para mantener el “Know how” del asalto aereo y nada más. En cierta forma las unidades paracaídistas son un caso parecido al de las de asalto anfibio, en cuanto ambas son unidades de proyección, ofensivas y están totalmente condicionadas por la necesidad de medios de transportes caros y escasos, como son los aviones y los buques de asalto, pero peor aún, esos medios de transporte a su vez operan a condición de ser escoltados por fragatas aaw/asw en el caso de la infantería de marina y de que aviones cazas con su respectiva red de awacs, reabastecedores y transportes garanticen la superioridad aerea en el teatro de operaciones.
    Saludos, Fireteam.

    • Perdón, olvidé completar la última frase en donde refiere que la necesidad de la obtención de la superioridad aerea corresponde a las operaciones de asalto aereo. Aunque también es totalmente válido para las de asalto anfibio. ¿O quien intentaría un asalto anfibio con el enemigo dominando el espacio aereo?

    • Interesante discusión la que plantea Fireteam, pero lamentablemente aquí nos vamos demasiado de tema respecto del VLEGA Gaucho y de los vehículos de empleo general en el EA. Ya encontraremos un tema en el cual poder darla.
      Lo que le puedo adelantar es que la misiones, tácticas y técnicas entre las unidades paracaidistas y las de asalto aéreo son bastante diferentes.
      Saludos. Ernesto

  10. Una aclaración: cuando hablé de “asalto aereo” lo hice refiriéndome al asalto paracaidista no al asalto en helicopteros. De todas maneras, para ambas operaciones es necesario que esté garantizada la superioridad aerea.
    Saludos.

    • La disquisición del concepto de superioridad aerea y de su necesidad en las diferentes operaciones militares lleva a la necesidad de abrir otras largas exposiciones ajenas al tema en tratamiento en este tópico, por lo cual lo reservo para mejor ocasión en otra temática más oportuna, lo mismo que lo referente al empleo de las tropas paracaidistas y las de asalto (o de choque como se las definía en la escuela francesa).
      Saludos. Ernesto

  11. paypay@yahoo.com // 2 noviembre, 2016 en 2:03 pm // Responder

    Tal cual dice TAM Argento, el Polaris parece un carrito de golf. Una lástima que haya transcurrido tanto tiempo para finalmente dar de baja el proyecto Gaucho.
    Saludos.
    Marcelo.

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