Noticias Recientes & Destacados

Avanza plan oficial para que las Fuerzas Armadas realicen seguridad interior.

0530_macri_dia_del_ejercito_g3.jpg_1853027552

Funcionarios del ministerio de Defensa trabajan en secreto una norma que permitirá a las FF.AA realizar tareas contra delitos trasnacionales. La norma apunta a modificar las leyes que limitan el accionar de los uniformados. El factor carapintada, el rol de los EE.UU y la interna UCR-PRO

En política nadie cree en casualidades. Por eso, cuando el ministro de Defensa Julio Martínez reconoció al carapintada Aldo Rico vestido de fajina y montado sobre un jeep de combate desfilando durante los festejos del 9 de Julio murmuró un categórico “Vienen por mí”.

Es probable que no se refiriera a su cargo –con atribuciones tan recortadas que lo vuelven casi decorativo–, sino a su lapicera: el ministro –más temprano que tarde– tendrá a la firma un proyecto de ley que le permitirá a las Fuerzas Armadas operar en seguridad interior, una tarea que los uniformados tienen vedada desde el retorno de la democracia.

El radical Martínez, al menos en público, no puso reparos a la idea, pero los soldados del PRO aun así le desconfían. Al fin y al cabo, la restricción para que las Fuerzas Armadas operen en seguridad interna es un legado preciado del gobierno de Raúl Alfonsín. Por sospecha o prejuicio, Martínez aún no tuvo contacto con el borrador del proyecto, que es manipulado en secreto por funcionarios de la cartera que responden al mayor retirado del Ejército Juan José Gómez Centurión, referente del PRO en la materia, que opera como ministro de Defensa en las sombras.

Gómez Centurión y Rico se conocen bien: el mayor macrista participó de los levantamientos militares de Semana Santa y Monte Caseros que jaquearon al gobierno de Alfonsín. A pesar de esos antecedentes, en 2012 el entonces alcalde Mauricio Macri lo puso al frente de la estratégica Agencia de Control Gubernamental de la Ciudad, donde protagonizó polémicas y escándalos varios, como la acusación de haber pretendido evitar que se investigara el incendio trágico de Iron Mountain. En ese episodio fallecieron diez bomberos y se incineraron documentos de importantes empresas argentinas, entre ellas, varias del clan presidencial.

En retribución a su lealtad, Macri quería que fuera Gómez Centurión quién ocupara el puesto que hoy tiene Martínez, pero el radicalismo puso el grito en el cielo por su pasado de betún y terminó como director general de Aduanas. Sin embargo, los cuadros que formó y condujo como director del área de Defensa de la Fundación Pensar –el think tank del PRO– ocuparon sillones clave del organigrama ministerial.

Gómez Centurión colocó como subsecretario de Planeamiento Estratégico y Política Militar de la cartera al coronel (R) Hugo Patricio Pierri, su mano derecha en Pensar. Y por debajo de Pierri ubicó al también coronel (R) Jorge Garcia Mantel, como director general. En las formas, ambos responden a Ángel Tello, un experto en defensa a quien los militares consideran progresista –quizá porque no hace exégesis abierta del genocidio–, pero que ve con buenos ojos la concreción de una reforma de la Ley de Defensa y la participación de los uniformados en seguridad interior. Afines en ideas y objetivos, Tello es el aliado ideal de Gomez Centurión y sus soldados, encargados de preparar y pulir el proyecto que pretende poner a los militares a combatir delitos.

El borrador se manipula como un secreto de Estado. Sus autores temen que una eventual filtración irrite a los socios de la UCR y detone una crisis en Cambiemos antes de tiempo. “La idea es presentarla en el segundo semestre” explica un empleado del Ministerio que, por obvias razones de supervivencia laboral, pide reserva de su nombre. Y agrega: “Pero la presentación en sociedad dependerá de que se pueda instalar fuerte en la población y la política la necesidad de la ley. ¿Cómo ocurrirá eso? Simple: con una campaña de saturación de noticias sobre el narcotráfico y su efecto corruptor sobre la política y las fuerzas de seguridad”. Basta prender la tele o repasar los medios afines al gobierno para comprobar que esa campaña ya empezó.

El miércoles pasado, de hecho, el diario La Nación tuvo un brote de celebración precoz. “La realización de desfiles en conmemoración del Bicentenario de nuestra Independencia fue un indicio de la reubicación de las Fuerzas Armadas en la consideración oficial y probablemente también social” prologó el artículo editorial, que incluyó un tácito aval al proyecto de ley en ciernes y una proclama reaccionaria a toda orquesta: “Se impone una completa revisión de la política de defensa que debería sustentarse en una discusión que se inicie con la decisión de contar con fuerzas armadas. Salvado esto, el marco de un programa consensuado debe incluir la reconciliación y la superación de los sentimientos antimilitares que han motivado no sólo el deterioro defensivo que exponemos en este editorial, sino también un tratamiento judicial asimétrico y claramente violatorio de los principios de la justicia en el tratamiento de los hechos de la guerra antisubversiva que nuestro país vivió en los años setenta”, publicó el periódico, memorando sus peores días negacionistas.

Es de esperar que, como el diario de los Mitre, la familia militar considere que la ley reivindica el accionar castrense durante la dictadura, y es probable que utilicen el envión para fortalecer sus reclamos de impunidad. En el gobierno, sin embargo, lo ven con otros ojos: creen que abrirá más oportunidades de negocios.
La incorporación de los militares a la lucha contra el narcotráfico y otros delitos transnacionales es un viejo anhelo de los Estados Unidos, que lleva años pregonando y pergeñando ese deseo a través de su Comando Sur. El proyecto que están elaborando los soldados de Gómez Centurión toma en cuenta las sugerencias de la Embajada como si fueran órdenes. Se sabe: los militares argentinos suelen padecer un extraño cuadro de nacionalismo colonial.

Según lo que llegó a oídos del ministro Martínez, el borrador retoma –en concepto y contenido– un viejo proyecto de Gabriela Michetti que proponía la “creación del Plan Nacional de Protección Aérea de la Frontera Norte”. No sería extraño: aquella propuesta de 2011 se elaboró en base a papers de la Fundación Pensar, confeccionados por las mismas manos que hoy trabajan sobre el nuevo borrador.

Parte de ese proyecto ya se hizo realidad con el decreto 228/16, que declaró la Emergencia de Seguridad. La norma prevé el derribo de aeronaves no identificadas, previo trámite de dar una voz de alto. El decreto de Macri, sin embargo, no avanzó sobre un aspecto que la Embajada considera central: dotar a las Fuerzas Armadas de facultades para que puedan realizar tareas de inteligencia y seguridad doméstica.

Aquel proyecto de Michetti ya lo reclamaba con todas las letras: “Nuestras fuerzas armadas están llevando a cabo servicios activos de índole policial en todas las misiones de paz o humanitarias en las que se encuentran involucradas. Resulta ridículo que puedan, por ejemplo, ejercer roles de seguridad interior en Haití actuando como una fuerza policial, pero que no puedan actuar en su propio territorio impidiendo el ingreso de aeronaves cargadas de droga”.

En aquel proyecto, como en el que se presentará, la propuesta se justificaba por la presunta mutación de las amenazas que supuestamente acechan al país. “Hoy en día los enemigos de los estados son el terrorismo, la narcoguerrilla, los movimientos separatistas, la piratería, etc. (sic). Los nuevos enemigos, hasta hace poco más de una década, eran aquellos para los cuales se entrenaban los miembros de las fuerzas de seguridad, pero que rara vez fueron combatidos por las fuerzas armadas. Las amenazas que estos conflictos implican en la actualidad para las naciones, son de tal magnitud que deben ser consideradas materia propia de la defensa nacional”.

En Colombia, México y Brasil, por citar países de la región que ejecutaron los deseos del Comando Sur, los resultados distan de ser los que pronosticó Michetti. La incorporación del personal militar al “combate” del delito doméstico incrementó el espiral de violencia y corrupción, creando incluso nuevas y sofisticadas bandas paramilitares más sanguinarias y salvajes que los delincuentes con los que debía “combatir”.

En un país con la historia de la Argentina –maltratada por una larga suceción de golpes cívico-militares–, el asunto provoca, además, otros temores. Si bien es cierto que se ejecutó una profunda depuración interna, y que las nuevas generaciones de uniformados se educaron en democracia, existen razones para sospechar que persisten sectores castrenses proclives a operar en política en función de intereses sectoriales.

Con base en esos antecedentes, Elisa Carrió, fundadora de Cambiemos, cruzó duro a su socio carapintada Gómez Centurión. “Meter a los militares en seguridad interna es un disparate”, le reprochó en noviembre pasado, durante una jornada de debate en la Universidad de Belgrano. A Carrió, en rigor, no la perturba tanto que le saquen el bozal a los uniformados sino quién manejará las correas. El rechazo, en tal caso, es su manera de negociar que le permitan consentir o impugnar esa designación crucial.

Hay varios anotados en esa pulseada. Los soldados del PRO, la UCR sensible, la pata mercantil de Cambiemos y la Embajada de EE UU pujan por controlar ese renovado aparato armado que –se presume– será dotado con recursos técnicos de última generación.

Rápido para esos mandados, el que picó en punta fue el operador radical Enrique “Coti” Nosiglia, quién ya colocó a un miembro de su nutrida escudería en la primera línea del ministerio: el flamante subsecretario de Asuntos Internacionales, José Luis Vila.

Ex militar, camarada de liceo del polémico ex jefe del Ejército César Milani y con vasta experiencia en el submundo del espionaje, Vila reporta al viceministro Tello, pero responde a Nosiglia, Gran Maestre de una red que combina negocios, política y poder. Carrió, su enemiga íntima desde hace décadas, ya advirtió que está dispuesta a darle batalla. Por la historia de los contendientes, es de esperar que llueva munición gruesa.

 

Neonazis en la Casa Rosada

La delegación de Bandera Vecinal, el sello político del neonazi Alejandro Biondini, se acomodó a la cabecera y dijo: “Proponemos que se restaure el Servicio Militar Obligatorio”. Fue durante la “Mesa de Juventudes Políticas Partidarias” convocada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el subsecretario de Juventud de la Nación, Pedro Robledo.

Orgullosa de pertenecer, la organización difundió su visita a la Rosada y provocó una crisis de nervios en el anfitrión. “No fueron invitados, se presentaron como un partido vecinalista”, se excusó Robledo, sumando una confesión de incompetencia al bochorno.

Una cosa a favor de Robledo: su derrape no fue original. Hace dos años, la intendencia de Mauricio Macri organizó unas “Jornadas sobre Malvinas” animadas por filonazis, ex combatientes acusados de torturar conscriptos, y carapintadas. Entre los animadores estuvo Juan José Gómez Centurión, actual titular de Aduana, referente del PRO en Defensa e impulsor de que las FF AA participen en Seguridad Interior. Total normalidad.

 

http://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/57756/avanza-plan-oficial-para-que-las-fuerzas-armadas-realicen-seguridad-interior

 


Anuncios

14 Comentarios en Avanza plan oficial para que las Fuerzas Armadas realicen seguridad interior.

  1. seria muchisimo mas efectivo economico y seguro crear la figura legal del cazarecompensas y darle a cada policia retirado militar o civil con permiso de portar armas la potestad de rastrear arrestar y entregar a la justicia por una recompensa a todo preso profugo o delincuente que la justicia ponga precio a su cabeza.

  2. YA HEMOOS VISTO LO QUE HA PASADO EN BRASIL…..ARGENTINA NO PUEDE QUEDADRSE ABRIENDO LA BOCA…EN CUALQUIER MOMENTO NOS LLEGA….ENTONCES CREO QUE EL GOBIERNO TIENE QUE TOMAR MEDIDAS URGENTES PARA CAPACITAR A,,,,,POLICIA-PERFECTURA-GENDARMERIA-EJERCITO-MARINA-Y TODO LO QUE A SEGURIDAD COMPETA…..PARA BIEN DEL PUEBLO ARGENTINO….

  3. La constitucion Argentina en si misma no permite la accion de ninguna de las tres ramas de las fuerzas armadas en la seguridad interior del pais.

    Para esta funcion la republica cuenta con distintas fuerzas de seguridad asignadas como son tanto las policias federales, provinciales, asi como Prefectura Naval y Gendarmeria Nacional o la Policia de Seguridad Aeroportuaria, esta ultima muy activa en los ultimos tiempos.
    Todas ellas equipadas con distintos sistemas y configuraciones, algunas mas modernas y eficientes que otras claro esta pero estas fuerzas son las encargadas y “habilitadas” por la ley para desempeñar estas funciones.

    A mi juicio ya hemos aprendido de sobra la leccion de cuales son los resultados cuando las fuerzas armadas se involucran en seguridad interior desviando el esfuerzo y dedicacion de su funcion principal.

    A esto le podemos sumar los malos resultados obtenidos por los paises en los que sus fuerzas armadas paticipan activamente en la lucha contra el narcotrafico.

    Ejemplos como Mexico que solo ha agravado la situacion infectando de corrupcion a sus fuerzas por una cuestion evidente, la cantidad de dinero que manejan los carteles.

    En el caso de Brasil o Colombia las tematicas cambian notoriamente ya que en Brasil por ejemplo el ejercito tuvo que paliar la falta de inversion y la pobre estructura de las figuras policiales teniendo que intervenir en la lucha contra el narcotrafico y la seguridad interior a traves de la figura de la (Policia Militar) la cual no esta escluida de los inconvenientes que menciono en el caso Mexicano.

    En fin y resumiendo en mi opinion se deberia agiizar y actualizar las intrumentos juridicos para hacer mas eficientes las operaciones de las fuerzas de seguridad las cuales si bien actualmente siguen teniendo muchas carencias, en los ultimos años recibieron inversiones importantes que agilizan y efectivizan sus tareas.

  4. A pesar de estar bien informado sobre el “Quien es Quien” de los actores, esta nota de Murano olvida un dato fundamental sobre el perfil histórico del autor de esta triste y peligrosa idea de volver a involucrar a los militares en tareas de seguridad interior, el supercondecorado ex Comando Juan José Gomez Centurión, cual es la cercanía de su familia con la del difunto dictador Jorge Rafel Videla, a punto tal de ser “Juanjo” el ahijado político de aquel en el Ejercito Argentino, lo cual explica no solo la cantidad y calidad de medallas que ha recibido por acciones de combate por las cuales otros combatientes en iguales o parecidas circunstancias no han sido siquiera recomendados para una mención, sino también su meteórica carrera dentro de la Fuerza ya desde que ingresara en el CMN.

    Hoy el paso del tiempo ha hecho olvidar muchas cosas, entre ellas lo que significaron para la incipiente y por entonces débil democracia argentina, y para el mismo EA, los levantamientos carapintadas, cuales eran los fines que perseguían, y quienes los actores que los protagonizaran, entre ellos el mismo Gomez Centurión. Hoy tomados como simples hechos anecdóticos, pocos recuerdan que los carapintadas no se levantaron -como tratan de justificarlos ahora algunos interesados en cambiar la historia- para demostrar el malestar castrense ante un maltrato civil que no era tal, ni para denunciar los errores infantiles e imperdonables de Malvinas por parte de un sector castrense, sector de los cuales por otra parte ellos mismos eran los “hijos predilectos”, sino para que el gobierno de la República deje de lado los juicios contra los militares acusados de hechos aberrantes durante la represión ilegal que muchos de ellos habían protagonizado en primera persona antes de Malvinas.

    Basta conocer un poco de historia castrense para saber que estos Comandos habían sido creados y entrenados bajo auspicio estadounidense no como una fuerza especial para una guerra convencional, sino para combatir a una hipotética “penetración comunista” en el territorio bajo la esfera occidental representada por los EEUU, del cual nuestro país formaba parte para esta gente. Es más, este espíritu de Guerra Fría había capturado las mentes del sector triunfante en las disputas militares internas de 1955 y en la década de 1960, y por ello el mismo EA en su conjunto hacia mediados de los 70 estaba más preparado para la guerra irregular contra grupos políticos armados que contra un enemigo convencional, como lo demostrara crudamente después en Malvinas, proveyendonos del deshonor de la única derrota militar a gran escala de nuestra historia.

    Por esa estrecha relación, los Comandos sublevados durante el alfonsinismo y durante la primer parte del menemismo estaban estrechamente ligados a las juntas militares golpistas y a los principales acusados por la represión ilegal, siendo ese grupo una de las fuerzas operativas predilectas para llevar a cabo las acciones de choque y captura de guerrilleros combatientes, no combatientes y también de otros a quienes se suponía que eran guerrilleros o colaboradores de la guerrilla, mezclando todo indiscrimadamente como lo haría una fuerza de ocupación en un país extranjero invadido y no actuando separando paja de trigo con connacionales que a lo sumo -como ha sucedido en muchos otros casos en el mundo- merecían ser puestos a disposición de la Justicia y encarcelados.

    Es decir, los levantamientos de Monte Caseros y Semana Santa no fueron por la proclamada “Dignidad del Ejército”, sino en busqueda de la impunidad del sector levantado junto a quienes habían protagonizado uno de los hechos históricos más graves de toda la historia nacional, y que en mayor grado mansillara al uniforme de la Patria al convertirse quienes lo ostentaban en delincuentes que cometían acciones iguales o peores a las cometidas por quienes combatían, y todo eso no en favor de los intereses nacionales, sino en vista de los de EEUU y sus socios locales en un enfrentamiento global que hasta entonces nos era ajeno en gran medida.

    Muchos de quienes hemos sido parte del EA sabemos que la forma natural de operar de esta fuerza por su naturaleza, como cualquier fuerza armada, es muy diferente a las típicas de las FFSS o policiales, la acción militar per se esta centrada en la máxima destrucción posible del adversario por medio de la violencia aplicada con la menor limitación que sea posible, mientras que en cuestiones de seguridad lo aconsejable justamente es actuar de modo inverso, aplicando la violencia solo en casos extremos y basando el accionar en acciones puntuales y limitadas, ya que el fin último no es destruir por las armas al dispositivo adversario ni ultimar al delincuente, sino capturarlo para ponerlo ante la Justicia y desde allí desmantelar su accionar y el de su organización.

    Una cosa no menor que se pasa con alto con la idea represiva es que la mayor parte de los delitos complejos, sobre todo los que se realizan con organizaciones, son posibles por la complicidad de muchos funcionarios públicos, con lo cual cabe preguntarse si en vez de salir a repartir tiros a tontas y locas no sería más efectivo tratar de depurar a la misma Justicia, policías y organismos del Estado que amparan con su acción o inacción cómplice a esos delincuentes.

    Para concluir, por no hacer muy largo algo en lo cual hay mucho para desovillar, pareciera más que claro que la idea de Gomez Centurión y otros filogolpistas que piensan en ideas propias de la Guerra Fría como estas no es combatir el delito organizado, algo que al menos el mismo “Juanjo” no ha hecho nunca en su trayectoria como funcionario público, sino tratar de volver a establecer un control militar sobre la vida política de nuestra Nación, lo que se llama volver a tener una “democracia tutelada” y controlada por el poder castrense como lo fué en épocas del “partido militar” que condicionara a la mayor parte de los gobiernos democráticos desde mediados de 1920 hasta 1983. Con una democracia tutelada o condicionada el “partido militar” volvería a tener el poder de veto para evitar que los sectores populares accedan al gobierno, garantizando que el poder real este en manos de una clase dominante frecuentemente ajena a los intereses de la mayoría de la población, y más cercana a la influencia de las potencias extranjeras.

    Esto no es nuevo, ya el mismo Tello lo había planteado cuando era asesor de Lopez Murphy en su gestión el MinDef en épocas de la Alianza, y va en línea con otros signos que este ministerio y el EA buscan en función de un nuevo “punto final” para poder indultar a quienes todavía deben estar sentados ante la Justicia o encarcelados por la represión ilegal y otros delitos aberrantes como desagravio social para nuestro Ejército y su uniforme. Se trata de aprovechar un momento propicio para poder establecer un orden de cosas ajeno a lo establecido desde 1984 a la fecha como política de estado, y justo antes de que la población comience a sentir realmente los efectos de las medidas tomadas por el actual gobierno y este comience a perder fuerza política para poder aplicar estas medidas polémicas con la complicidad de una buena parte de la oposición.

    Por ello en estas cuestiones no hay que perder de vista el objetivo último de los ideólogos de estas propuestas: no se trata de mejorar la lucha contra el delito, sino de condicionar a la democracia en sector de intereses ajenos a los de nuestro pueblo.

    Saludos. Ernesto

    • Buenas! Se que la nota y los comentarios son viejos y no se si van a leer esto que pregunto. Pero viendo que son gente informada les consulto tanto al administrador de la página como a TAM Argento y a quien leyera esto y que considere que tiene alguna respuesta, ¿qué implicaciones creen que podrá tener para las políticas de “defensa” del macrismo la destitución de Gómez Centurión de la Aduana?
      Al parecer Gomez Centurión, con la denuncia del Ministerior de Seguridad, queda borrado del armado político del Gobierno y, según me parece, dificilmente pueda seguir sosteniendose como uno de los actores que disputaban el control de la cartera de Defensa. ¿es un golpe al PRO dentro de las internas de Cambiemos? ¿Pierden fuerzas las pretenciones del macrismo de volver a aplicar políticas retrogradas en las FFAA para involucrar a estas en funciones políticas, con todo lo que ello implica? ¿cambia en algo el tablero político?
      Muchas Gracias
      Gonzalo

      • TAM Argento // 22 agosto, 2016 en 10:37 pm //

        Hola Gonzalo, le agradezco sus conceptos pero -al menos en mi caso- estoy lejos de tener muchas respuestas, si por suerte tengo muchas preguntas y algunas pocas certezas en las cuales baso mis opiniones.

        Yendo a este caso, y dicho esto con el mayor de los respetos, Ud. me pide que tenga una bola de cristal para saber que es lo que el PRO o Cambiemos harán o como incidirá esto en cuestiones de palacio, cuando creo que ni los mismos actores implicados saben a ciencia cierta lo que sucederá por depender eso de infinidad de factores y situaciones, por lo cual el devenir concreto de esta situación es una incognita tanto como para mí como para quien quiera hacer futurología sobre este tema.

        Lo que sí se puede decir es que este gobierno trazó un rumbo general en su relación con las FFAA, y ese rumbo no se va a alterar por la salida o entrada de ningún hombre, de hecho eso no pasa en casi ningún gobierno, salvo que esté profundamente condicionado por los militares, y este no es el caso (por suerte, esperemos nunca más vuelva a serlo).

        Aún más, me atrevo a decir que Gomez Centurión no fué quien fijó esta política, sino que por ser acorde a ese rumbo es que ese militar carapintada y ahijado de Jorge Rafael Videla en el EA recala en la función pública de la mano del macrismo, proveniente de sectores empresariales con fuerte vinculación a las contrataciones públicas en la Ciudad de Buenos Aires. Amparado en su profuso medallero malvinense pasa a la Fundación Pensar desde donde se constituye en el think tank de la política de Defensa y de Seguridad, siempre basada en los manuales y documentos estadounidenses del tema, y desde allí coloca a su gente en distintos puestos de esos ministerios.

        A decir verdad, concretamente por ahora el que sale (o tal vez “entra a boxes”) solamente es él, pero quienes comparten su pensamiento y prácticas aún se encuentran desperdigados por diferentes puestos, por lo cual tiene la facultad de “estar” aunque no “este”, comandando desde fuera de la función pública esa red. Desde esta óptica no hay motivo alguno para esperar un giro de timón, pero sí para entender porqué la Ministra de Seguridad tiene tanto interés en motorizar algunas denuncias antes que su viceministro las trate de neutralizar o apropiaserlas.

        Tampoco lo hay si se considera que en esta gestión en el MinDef el ministro es solo una figura protocolar y que el control real lo tiene un tal Angel Tello, ex asesor de Lopez Murphy en esa cartera y con fuertes lazos con los sectores más retrógados de las FFAA, ni tampoco hay que esperar demasiadas modificaciones después del discurso del sr. Presidente en la cena de camaradería de las FFAA en la cual fué claro en las funciones que les asignaba en este gobierno, todas ellas fuertemente ligadas a su intervención política, cosa que ellos mismos como oposición se encargaron de reprochar al anterior gobierno.

        Por encima de todo esto sobrevuela la influencia de las decenas de asesores estadounidenses que recorren los pasillos y despachos del Edificio Libertador y de los otros comandos en Retiro, así que el rumbo político general está garantizado a futuro, como lo demuestra que haya sido el propio Milani -no sin la correspondiente venia del poder político de entonces- quien dió el puntapie inicial con esta política de realineamiento con los intereses e HHCC estadounidenses. En esto nada ha cambiado sino que, por el contrario, se ha profundizado la política sobre la que entonces alertara.

        Espero con esto haberlo ayudado a pensar para que pueda hacerse otro tipo de preguntas, ya que si no nos hacemos las preguntas adecuadas difícilmente encontremos alguna respuesta que nos de algo de luz.

        Saludos. Ernesto

      • Muchisimas gracias por responder!
        Con mis preguntas mas que respuestas certeras lo que buscaba era que me den un panorama y un criterio para pensar esta situación. El punto de vista que me estas dando me es de gran ayuda. Soy nuevo en estas cuestiones referentes al mundo de la defensa y lo militar y, a pesar de que tengo mis propios posicionamientos político-ideológicos, me falta perspectiva para analizar lo que sucede particularmente en este sector de la vida nacional. Cuando uno conoce el ámbiente y los actores que se mueven allí, por ahí no sabe a ciencia cierta lo que está ocurriendo y lo que ocurrirá como para contarlo con detalles, pero mas o menos tiene una intuición de como viene la mano y a eso apuntaba con mis preguntas.
        Yendo al tema en sí, veo que las perspectivas no son optimistas y es totalmente comprensible ya que, a mi forma de ver, el modelo de país que tiene Cambiemos está muy claro y en ese modelo no veo que haya lugar para una política de defensa propia de un país encaminado a la superación de estructuras económicas dependientes y al desarrollo autónomo. Pero bueno, pensaba que por ahí la “entrada a boxes” de Gómez Centurión podría modificar en algo el juego de actores que describe el redactor en la nota de Tiempo Argentino, aunque, como usted bien dice, el rumbo general no cambie.
        No termine de comprender lo del apresuramiento de la ministra de seguridad en motorizar denuncias antes que su viceministro las neutralice o apropie. Que haya sido Bullrich la denunciante también es algo que me llamó la atención pero ahí sí que no tengo ni el mínimo conocimiento como para intuir que significa ello.
        Vuelvo a agradecer por tu respuesta.
        saludos! Gonzalo

    • TAM Argento, por ahi ya lo leiste, pero si no es así te dejo una nota interesante sobre este tema de un tipo que me parece bastante capo y que sigo bastante:

      GÓMEZ CENTURIÓN – UN CASO TESTIGO
      El culebrón desatado en torno al accionar del veterano de guerra de Malvinas, ex “carapintada” (1) y Mayor retirado Juan José Gómez Centurión, tiene múltiples aristas que lo posicionan como un caso testigo emblemático en varios aspectos.
      Aparentemente, sin pruebas irrefutables en concreto, sin posibilidad alguna de autodefensa, y con contundente “condena mediática” (recurso muy usado por el establishment neoliberal corporativo), el hoy ex funcionario principal de la Aduana fue considerado culpable, ampliamente “escrachado” y separado oprobiosamente de su cargo; situación que fue ampliamente utilizada por el gobierno nacional para predicar “honestidad e inflexibilidad ante hechos de corrupción”, prédica que no se condice con los múltiples y escandalosos hechos con inocencias no demostradas, que involucran desde el propio presidente y su vice, hasta varios de sus ministros y otros colaboradores de campaña y seguramente unos cuantos de los actuales.
      El hecho pone en irrefutable evidencia, el muy profundo y pernicioso grado de colonización cultural del que hacen gala con tanta convicción, algunos (o tal vez vastos) sectores de retirados de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad, y seguramente varios en actividad, lamentablemente; los cuales a voz de cuello y hasta en forma agresiva proclaman su “patriotismo”, tan hueco de contenido real, que en los hechos pasan a ser fervorosos militantes al servicio del neoliberalismo más extremo y extranjerizante, e incluso tozudamente o por severas anteojeras mentales se niegan a reconocer que terminan operando como dóciles marionetas de Gran Bretaña, de la Unión Europea y de EEUU y otros “aliados” menores.
      Esa severísima confusión –directamente extravío grosero- de quienes se proclaman “nacionalistas” fervorosos cuando se trata de formalismo tipo himno y bandera, pero que terminan siendo totalmente funcionales a un presidente y su equipo, que claramente desprecian el concepto concreto de soberanía, y que ejercen la función pública resignando explícitamente soberanía en todos los frentes –no solo en el muy sensible de Malvinas-; ese extravío ideológico pasa a ser muy grave en los casos de quienes se jugaron el pellejo enfrentando al invasor británico en la guerra de 1982: y es totalmente inadmisible en quienes incluso se comportaron en el conflicto como verdaderos héroes, como sería el caso de Gómez Centurión.
      Es sabido que como en muchas Universidades Nacionales y privadas argentinas, en los Institutos Militares se sigue inculcando la falacia mayor del colonialismo cultural, que es el supuesto “pensamiento económicamente correcto” del liberalismo económico como única doctrina económica válida, enseñándose como su antítesis al marxismo, y marginándose a toda otra ideología político – económica o pensamiento económico diferente, como por caso lo es la Escuela Historicista Alemana –con su gran referente Friedrich List-; al keynesianismo, el neokeynesianismo y otras vertientes importantes y válidas, de lo que podría definirse como “capitalismo de Estado”, o de “capitalismo con fuerte
      injerencia y rol rector del Estado”; que fue la alternativa válida que con distintas variantes nacionales asumieron todas las hoy potencias industriales y tecnológicas.
      De ese contexto de colonización cultural surgen aberraciones de distintos tipos, como los economistas dogmáticos que cuando están en el poder aplican a rajatabla medidas impracticables y/o claramente perniciosas, tal como lo demuestran diversas experiencias históricas anteriores e incluso recientes; y que atacan toda heterodoxia económica incluso con tortuosos argumentos, pese a los por lo general buenos resultados de esas políticas económicas que priorizan los Intereses Nacionales y frenan al “libre mercado”, concepto que es otro engaño y piedra basal de las grandes potencias económicas tradicionales para someternos y mantenernos subdesarrollados.
      Otras gruesas confusiones suelen ser muy comunes entre los uniformados argentinos –incluso entre los muchos que de buena fe buscan el camino correcto y auténticamente sienten patriotismo e intentan accionar en consecuencia-, como por ejemplo considerarse “nacionalista liberal”, enrevesado concepto que es un oxímoron tan burdo como sería suponer “necia sabiduría”…conceptos antagónicos e incompatibles, pues el liberalismo económico es internacionalizante y apátrida por definición.
      De varios “retirados” puede constatarse el mismo pensamiento que parece haberse impuesto como dogma indiscutible, exaltado como tal previas severas manifestaciones de patriotismo formalista, hueco de contenido; de ese tipo definido como “patrioterismo de bandera”. Ese pensamiento que es “dogma de fe” para muchos de ellos, es: “prefiero cualquier cosa menos el gobierno anterior”,
      y evidentemente, al igual que Gómez Centurión y otros, lo cumplen a rajatabla, pues no parece molestarles en absoluto que se vuelva a endeudar irracionalmente y a tasas de usura al país; que se destroce intencionalmente la industria y que la vicepresidente proclame que “Argentina no debe tener industrias”; que se frenen e incluso desguacen proyectos de alto valor estratégico, como ARSAT (además “regalado” a Francia), el vector (cohete) Tronador, que se haya paralizado sin pretextos válidos por un año el Plan Nuclear; que la pobreza se haya incrementado exponencialmente, así como aumentado la desocupación y bajado el nivel real de los salarios; que se haya concentrado brutalmente la riqueza; que en lo geopolítico operemos como dóciles lacayos de las potencias tradicionales, sin ápice de dignidad ni soberanía; y el listado sigue. ¡Y lo curioso es que muchos de esos opinantes parecen ni darse cuenta!, e incluso algunos dicen “total a nosotros nos aumentaron los sueldos” como opinaron en “fb” algunos “retirados” cuando rápidamente se quedaron sin argumentos válidos. O como ese oficial retirado de una Fuerza de Seguridad, que en un rapto de sincericidio, exclamó en medio de un debate de Geopolítica “considero que nos conviene depender de EEUU antes que de China”…¡asume como inmutable la dependencia y ni pasó por su cabeza el ser verdaderamente independientes! O como esos dos muy altos oficiales de la Marina, que en sendos libros escritos después de Malvinas, mostraron claramente sus hilachas de anglofilia aparentemente insanable. O un General experto en
      Geopolítica, que afirmó en su momento que “Chile nos supera, pues ya está en el Tratado del Pacífico”, aberración que solo una mente dogmáticamente trastocada por el neoliberalismo puede afirmar, siendo que es un tratado de dependencia explícita que subordina la economía nacional a los intereses de la mega potencia y las transnacionales.
      Muchos quedaron anclados en 1976, atrasándoles 4 décadas el reloj de la historia. Y siguen “combatiendo al enemigo marxista”, siendo que hoy el contexto mundial es otro. Resabios mal digeridos de la irracionalidad de la guerrilla, que varios hechos muestran como promovida por los anglosajones, para crear las condiciones de guerra civil, “recomendada” por el historiador británico Harry S.
      Ferns, a comienzos de los años ’70, para volvernos al subdesarrollo crónico, tarea hoy emprendida con inusitada violencia institucional por el gobierno nacional.
      En ese contexto de enfermizas profundas confusiones doctrinales esenciales, que un veterano y héroe de guerra haya aceptado ser parte de un gobierno que tiene a la anglo holandesa Shell en el poder (entre muchas otras aberraciones), pasa a ser un caso más –que no deja de ser emblemático por su relevancia-, de los afectados por el adoctrinamiento colonizante impartido desde “la fusiladora” (2), y profundizado a niveles preocupantes por “el proceso” (3); todo eso en las antípodas de la patriótica Doctrina de la Defensa Nacional de aquellas Fuerzas Armadas regidas en su momento por la Ley Riccheri, la misma que forjó patriotas defensores de la soberanía en concreto, como Mosconi, Baldrich, Savio, Perón,
      Valle, Guglialmelli y muchos otros.
      El mismo suceso (la destemplada expulsión de Gómez Centurión,
      supuestamente por permitir importaciones truchas y posibilitar evasiones impositivas y consecuentes fugas de divisas); parecería un chiste de mal gusto, en un gobierno nacional que proclama “honestidad” pero que tiene varios “expertos” en contrabando, evasiones impositivas, fugas de divisas y otras actividades
      similares de rápidos y fáciles enriquecimientos dudosamente presentables; en una realidad que solo el cerrado cerco mediático, ciertas complicidades eclesiásticas y sectarias ultra conservadoras, y los poderosos apoyos corporativos y del G 7 (4), han impedido que les estallen en la cara, hasta el día de hoy.

      1) Alzamientos militares supuestamente no destituyentes, que proclamaban nacionalismo y defensa de las Fuerzas Armadas, realizados entre 1987 y 1990.
      2) Revolución fusiladora – Golpe de Estado liberal y anglófilo de 1955.
      3) Proceso de reorganización nacional – Golpe de Estado neoliberal con fuertes referencias de ser digitado por el Departamento de Estado de EEUU y la Banca Transnacional en 1976.
      4) G 7= Grupo de los 7 – Potencias económicas tradicionales afines al neoliberalismo, opuestas al BRICS y a toda potencia emergente.

      MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
      Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

      http://caoenergia.blogspot.com.ar/

      Saludos!
      Gonzalo

      • TAM Argento // 30 octubre, 2016 en 5:10 am //

        Perdón por la tardanza en responderle estimado Gonzalo, pero recién hoy vuelvo a consultar esta pagina. No había leido este artículo de Carlos Ortíz pero -salvo algunos detalles- bien podría suscribir la mayor parte de los conceptos que vierte en el mismo.
        Muchas gracias por acercarlo, y esperamos otras intervenciones de tu parte en este blog.
        Saludos. Ernesto

  5. Estimado Ernesto, realmente es un lujo leerte amigo. Hoy los foros “dedicados a temas de defensa” se centran en hablar de avioncitos, tanques y barquitos, cuando realmente los temas específicos relacionados y asociados a la temática son verdaderamente estos.

    ¿Será que darles estampas o cartas con pesos y performances actúa de placebo o chupete para que las masas no vean pasar la montaña por delante?¿Será que no aprendimos nada?¿Será que estamos condenados a estar sometidos por autoimposición?

    Evidentemente debemos repetir por enésima vez nefastas experiencias hasta purgar la peste.

    Abrazo
    Marcelo

    • Marcelo, el gusto es mío de poder opinar libremente sobre estas cosas en este espacio que nos facilitás, por mucho menos quienes en su vida pasaron siquiera una simple semana seguida en un cuartel o hablan solo porque tienen “un familiar en tal fuerza” o “un amigo militar” en algunos foros censuran y banean a diestra y siniestra, lo hemos vivido vos y yo en carne propia, sobre todo cuando la opinión va en contra del relato armado por un sector de las FFAA para justificar su lamentable accionar pasado.

      Estos temas en ese tipo de espacios son muy incómodos, como lo son cuando se plantean en cualquier ámbito ligado a lo castrense, y es peor que una herejía que los plantee alguien que en su momento ostentó el mismo uniforme que sintetiza el ideal sanmartiniano, aquel mismo que decía que nunca desenvainaría su espada para mancharla con sangre de sus compatriotas americanos, los de la Patria Grande. Lamentablemente un sector de las fuerzas que desde hace décadas las comanda ha subvertido estos valores e intentan justificar el festín de sangre y sufrimiento que le han impuesto a nuestros pueblos en función del interés de potencias extranjeras y sus socios locales, todo eso en nombre de San Martín, Belgrano, Saavedra y otros libertadores y patriotas que deben estar retorciendose en su tumba ante tanto manoseo y mal uso de sus nombres y fama para hacer todo lo contrario a lo que ellos predicaban, para someternos a cadenas foráneas en vez de trabajar por la libertad de nuestra América del Sud.

      El caso de “Juanjo” en esto es paradigmático, porque muchos intentaron mostrarlo como el arquetipo del comportamiento heroico de nuestros oficiales en Malvinas, tal vez el soldado más condecorado en nuestra historia reciente, pero lo hacen abstrayendose de la historia de este personaje, que pidió su baja del Ejército cuando vió que este -como corresponde- se subordinaba al poder civil fracasada la intentona de condicionamiento al gobierno por parte del alzamiento carapintada, y desde allí se fué a trabajar en puestos gerenciales de una firma multinacional chilena con fuertes lazos con el pinochetismo antes de pasar a ser un funcional funcionario de uno de los gobiernos más corruptos de nuestra historia despues del mismo Proceso de Reorganización Nacional, que por lejos fué el más corrupto en todos los ordenes.

      Este es el tipo de componentes que ponen como modelo quienes nos hablan de que el EA es la “reserva moral de la Nación” y ahora le quieren “enseñar” al poder político como combatir al crimen organizado con los manuales que le envían desde los EEUU quienes provocan y sustentan ese tipo de crímenes como una forma de poder penetrar en nuestro país a sus “asesores” militares y de seguridad, y así poder seguir dirigiendo nuestro accionar en favor de sus intereses. Es innumerable la cantidad de agentes de distintos organismos estadounidenses como DEA, ATF, FBI que se encuentran haciendo pie en el Ministerio de Seguridad desde que lo conduce “La Piba”, una ex-montonera de Barrio Norte que volvió a servir a sus intereses de clase (cuestión que pareciera que ahora nadie recuerda, sobre todo aquellos que hasta hace unos meses acusaban sin fundamento al anterior gobierno de estar integrado por montoneros).

      Lo mismo pasa en el MinDef conducido por Tello, tal vez uno de los más acérrimos defensores de lo actuado durante la represión ilegal dentro del otrora lopezmurphiysmo, junto a la gente del Maestre masón “Coty” Nosiglia. En los últimos días estamos viendo como desde ese ministerio y el EA se vuelve a dar apoyo institucional a los procesados en delitos aberrantes, como a permitirles volver a tener mecanismos que han servido para que se profuguen, como la atención en hospitales militares en vez de los penitenciarios, como corresponde a cualquier convicto que ha perdido su condición militar. Incluso son numerosos los casos de abogados pagados por las fuerzas para acusados que ya no revisten condición militar.

      Con estas cuestiones vale preguntarse si realmente algo ha cambiado en la mentalidad de los llamados “militares de la democracia”, o estos solo responden a la novedosa tradición de un espíritu de cuerpo deformado, más cercano al silencio mafioso para encubrir crimenes que al que corresponde a una institución castrense que busca separar de su seno a las malos ejemplos y componentes. A partir de esto devienen las preguntas que deberían hacerse hoy nuestros militares jóvenes ¿quiero que mi institución esté integrada por gente como Videla, Massera, Anaya, Bussi y tantos otros, e imbuida de sus valores? ¿Qué se debería cambiar o mejorar para lograr unas FFAA con el mismo ideal de la Revolución de Mayo, que nos aseguren el resguardo de una nueva y real independencia? ¿Cuales son los valores y códigos eticos y morales que deberían tener esas fuerzas?.

      En esta etapa de retroceso en los derechos populares no solo los jovenes militares deberían preguntarse ese tipo de cosas, sino la misma sociedad, y sobre todo el poder político. Quienes amamos a las FFAA no queremos tener que tragarnos a un Luciano Benjamín Menendez o un Astiz como parte del combo porque esa gente no solo le hizo mucho daño a la Patria sino también a la institución y al uniforme, queremos unas FFAA imbuidas de un espíritu realmente profesional que nos evite nuevas tragedias como las de la represión a los sectores populares, o improvisaciones negligentes, temerarias y contraproducentes como las de Malvinas, a pesar del heroismo demostrado por muchos de los que participaron en ese conflicto.

      No es una discusión menor, porque lo que se discute en el fondo es un modelo u otro de Nación, pero es una discusión que de forma reflexiva, serena y profunda se debe dar en la sociedad para que de una vez por todas las fuerzas dejen de cargar con el karma de un conjunto de malos militares que se han olvidado de a quienes deben servir realmente, y de una vez puedan cerrarse y cicatrizar las heridas que ellos han provocado en nuestra sociedad y en las mismas fuerzas.

      Un abrazo. Ernesto

  6. El viejo deseo del Comando Sur!! Pensé que había debates que estaban superados. Y Martinez, como buen radical, haciendo gala de su inutilidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: